Zombieland: Mata y Remata review

En este mundo post apocalíptico zombi, la vida sigue para Tallahase, Wichita, Little Rock y Columbus, pero las tensiones internas terminan por romper el grupo. La aparición de unos zombis más rápidos e implacables, junto con el descubrimiento de un nuevo asentamiento humano, hará que la lucha por la supervivencia empiece de nuevo para el grupo… eso siempre y cuando no se maten entre sí.

Título original: Zombieland: Double Tap

Año: 2019

Duración: 93 min.

País: Estados Unidos

Director: Ruben Fleischer

Guion: Dave Callahan, Rhett Reese, Paul Wernick

Fotografía: Chung Hoon-Chung

Música: David Sardi

Reparto: Jesse Eisemberg, Woody Harrelson, Emma Stone, Abigail Breslin, Zoey Deutch, Rosario Dawnson, Luke Wilson


Una secuela que supera a la original.

Por varias razones, Zombieland se adelantó a su tiempo ya en el 2009: la primera cinta de zombis realizada con el beneplácito de una major que decidía sacar a la luz un hecho incontestable: el creciente número de fans que generaban las cintas de zombis. Al mismo tiempo era el pistoletazo de salida para Jesse Eisemberg, Emma Stone y Abigail Breslin que, aun llevando carreras dispares desde aquel momento, hizo que las agendas de unos y otros, incluyendo al incombustible Woody Harrelson, hicieran imposible el rodaje de esta secuela por muchos años.


En este mundo post apocalíptico zombi, la vida sigue para Tallahase, Wichita, Little Rock y Columbus, pero las tensiones internas terminan por romper el grupo. La aparición de unos zombis más rápidos e implacables, junto con el descubrimiento de un nuevo asentamiento humano, hará que la lucha por la supervivencia empiece de nuevo para el grupo… eso siempre y cuando no se maten entre sí.

Zombieland: Mata y Remata – aka Zombieland: Double Tap - demuestra que a veces solo es cuestión de tiempo, en este caso diez años, para que una historia simpática – al fin y al cabo solo se trataba de entretener – se convierta en una película más divertida y fresca que la original. Rhett Reese y Paul Wernick, guionistas de Zombieland, han tomado la lección de su proyecto anterior, Deadpool, y suben la apuesta de chistes políticamente incorrectos con la incorporación de personajes nuevos como Berkeley, Nevada o Madison, y suman unas cuantas gotas de ruptura espacio temporal que sin añadir nada a la trama contienen gags brillantes. La presencia del tercer guionista, Dave Callahan, da ese elemento que se echaba de menos en la original: mayor brío en la historia y ganas de innovar. El único pero que se le podría poner al guion es que continúa siendo demasiado capitular y le falta cierta hilazón que diese más consistencia al conjunto más allá de gags más o menos logrados.

La dirección de Ruben Fleischer es continuista aunque se le nota más suelto y arriesgado, especialmente en ese plano secuencia con uno de los giros más delirantes de la trama. La fotografía de Chung Hoon-Chung – gran participe de los éxitos de Park Chang Wook - arregla una de las debilidades de Zombieland: ese aire a película barata o telefilme.

A nivel de interpretación algunos han ganado, como Emma Stone que tiene mayor peso en pantalla, mientras Jesse Eisenberg se nota inseguro a su lado y Abigail Breslin es la gran perjudicada en el guion – Eh, guionistas, ¿No podríais haber aprovechado las dotes cómicas que Breslin demostró en Scream Queens? – mientras Woody Harrelson se ríe de todo, Rosario Dawnson siempre luce bien y, atención a la roba escenas que es Zoey Deutch como Madison, el mejor personaje y el que todos echamos de menos cuando no está en pantalla.


¿Es Zombieland: Mata y Remata mejor que su predecesora? Sin duda. ¿Gustará a los que no disfrutaron la anterior? Dadle una oportunidad porque seguro que os hará apreciar más la del 2009.

No puedo terminar sin decir un par de cosas: Bill Murray, ahí lo dejo, y mi teoría acerca de la presencia de Luke Wilson en Zombieland: Mata y Remata es que se trata de un guiño que los autores dedican al piloto de Zombieland que tantos palos se llevó por parte de los aficionados.

Firma: Javier S. Donate.