Entrevista a Pupi Avati. Director y coguionista de Il signor Diavolo


Entrevista realizada en el Festival de Sitges 2019 a Pupi Avati. Director y coguionista de Il signor Diavolo.


¿Crees que en la actualidad los Giallo funcionan bien para el público generalista?

Realmente nosotros llamamos Giallo al cine de horror o al gótico, en si el concepto Giallo es un término que se utiliza para la ficción televisiva, para el cine ya no se utiliza en la actualidad. Pero el cine italiano de horror y gótico está completamente muerto, mis colegas que empezaron conmigo e incluso antes como Mario Bava, Lucio Fulci, Dario Argento… ya no han trabajado más y los directores jóvenes ya no realizan este tipo de cine, prefieren hacer películas al estilo americano o asiático, por ello cuando quieres hacer una película como la que yo he hecho ahora, te encuentras con muchos obstáculos.

Por eso conseguí hacer esta película después de que me dijeran seis veces que no, realizamos la película en circunstancias muy complicadas.

El film salió el 22 de agosto la semana antes de Venecia, e hicieron todo lo posible para que no funcionara pero nos fue bastante bien.

Quizás no gusto a todas aquellas personas que quieren que el cine italiano siga siendo un cine subalterno arrodillado delante del cine americano comercial.

No soy antiamericano pero veo como los festivales italianos hacen lo posible para llenar las alfombras rojas con norteamericanos. Si compruebas los diez primeros títulos en el ranking de películas más vistas en cines italianos, nunca hay películas italianas suelen ser americanas.
Por esto cuando pienso en el cine francés que tiene un sistema de protección hacia su propio cine, consigue defender la calidad de su propia identidad cultural y a sus autores, a nosotros no nos defiende nadie, por esto es bonito venir a Sitges con una película de género, donde puedes encontrar a toda esta gente un poco locos y estrambóticos, la mayoría parecen cortados por un mismo patrón, pero creo que es bonito porque se han quedado un poco en la infancia y te piden que les firmes películas y cuando lo haces lo celebran con aspavientos, y yo pienso ¿por qué?(risas). Son gente que hacen sacrificios grandes, puede que duerman en tiendas de campaña o confinados en apartamentos, vienen y pagan para que les asusten (risas), la gente normal no quiere que les asusten, solo los que están un poco locos, pero yo también lo estoy, y aunque no visto como ellos me gusta que me asusten también.


Con razón a lo que nos comentas, ¿entiendo que el hecho de que festivales como este o las reediciones de dvd's rescatan tus películas más clásicas te hace feliz?

Mucho, me gratifica mucho, el cine no es como la tv donde haces una cosa y mañana la olvidan porque hay otra, hoy he ido a presentar una película mía del 1983 de cuando era un niño, y ahora que ya soy un viejo la película sigue ahí. Cuando haces mucho cine y el tiempo pasa, las películas dejan de ser tuyas, son las más recientes en las que te puedes reconocer, porque cuando miras las antiguas te quedas estupefacto y al terminar miras los títulos de créditos y dices, muerto, muerto, muerto.. Pero no están muertos porque la película está viva. Las personas que han visto hoy Zeder están contentas de haberla visto, por eso las personas de los créditos no están muertos.


Tu nueva película Il signor Diavolo parece haber sido rodada décadas atrás, ¿Cuál es su razón de ser?

Cuando vuelves a un sitio mágico como es Emilia-Romaña que está situada entre Ferrara y Venecia ves los pájaros y las nubes pero no sabes qué tiempo es, puede haber pasado 50 o 100 años pero todo sigue igual. Cuando terminé La casa finestre che ridono (1976) recuerdo que el tiempo en Emilia-Romaña era el mismo que ahora. Para la nueva película he traído algunos de los actores que salían en la película del 76, entonces eran unos chavales y ahora son viejos ya, pero les he dado unos papeles en la película y me han ayudado a volver. Tienes que saber que la vida es una elipsis, naces, empiezas, vas creciendo y te alejas, a medida que te haces mayor vas volviendo, yo estoy volviendo, vuelvo a ser el niño que era. Los viejos se parecen mucho a los niños, y yo he vuelto, me gustan las cosas que me gustaban cuando era pequeño.


¿Por qué piensa que sus clásicos de terror no se estrenaron en España?

No lo sé, las películas al final no son mías, cedes los derechos y en ocasiones no sabes hasta donde llegan.


¿Qué recibimiento esperas con Il signor Diavolo?

Ha ocurrido una cosa magnífica, y es que la han comprado en Rusia y sale en 150 cines, para una película italiana esto en Rusia es imposible, es algo magnífico, y no sé si se verá en España, pero la distribuidora internacional es White Film de París y espero que llegué aquí.


¿Cómo ves el estado general del cine de género en la actualidad?

Ayer en la presentación de la película vi como uno de los elementos especiales a la relación de un autor cinematográfico que tiene una identidad con su público y afrontar a la vez el género sin renunciar a su mundo, es muy difícil, porque en general incluso en este festival hay films muy de género pero poco de autor, donde el género prevalece sobre el autor y esto no me gusta, sobretodo porque hay elementos de efectos especialmente en los sustos que prevalecen sobre los elementos narrativos y en el cine de género actual la narración se ha vuelto un elemento secundario, es un elemento banal, son films muy poco psicológicos y a mi no me gusta eso.

Son películas muy infantiles, el género clásico tiene su nobleza, no solo tiene los efectos, tiene una dimensión propia en la atmósfera y se te queda dentro de ti durante toda la vida, estas películas donde solo hay miedo como si fueran videojuegos están destinados a un público en concreto, pero son films que se olvidan rápido, por eso yo soy todavía un director de tradición muy clásica.


Para finalizar, ¿Tienes alguna película de terror favorita?

¡La última!  Il signor Diavolo, porque es el más psicológico, es una película sobre el mal pero requiero un público inteligente.