Zombi Child review

Haití 1962, un hombre es despertado del sueño eterno para trabajar en el campo, poco a poco irá recordando su vida pasada. Francia, en la actualidad, una adolescente estudia en una elitista escuela junto a sus amigas y no hace más que pensar en su novio al que nunca puede ver. Dos historias separadas por el tiempo y el espacio acabarán cruzándose de una manera irreparable.

Título original: Zombi Child

Año: 2019

Duración: 103 min.

País: Francia

Director: Bertrand Bonello

Guion: Bertrand Bonello

Música: Bertrand Bonello

Fotografía: Ives Cape

Reparto: Louise Labeque, Wislanda Louimat, Adile David, Ninon François, Mathilde Riu, Bijou Mackenson, Katiana Milfort


Interesante acercamiento al origen zombie.

Pocas criaturas tan icónicas y explotadas en el cine de terror como el zombie. Ha habido una evolución, o tal vez distorsión, de la figura de este no-muerto porque si nos ponemos a informar sobre sus orígenes nada tienen que ver con el contagio por mordedura o a un virus desconocido que se va de madre. El origen (real) de la criatura se remonta a Haití en algún momento entre el siglo XV y el XVIII, donde mediante a la exhumación y posterior ritual vudú se podía hacer despertar a un cadáver sin conciencia ni voluntad más allá de cierta memoria muscular, por lo que se utilizaban como mano de obra extremadamente barata. La credibilidad de todo esto queda algo en entredicho pero que algo parecido a esto ocurrió está fuera de toda duda. Luego vino George A. Romero y lo demás es historia. Pero lo que Zombie Child quiere es contar una historia respetando esos orígenes que tan a contracorriente parecen a día de hoy.


Haití 1962, un hombre es despertado del sueño eterno para trabajar en el campo, poco a poco irá recordando su vida pasada. Francia, en la actualidad, una adolescente estudia en una elitista escuela junto a sus amigas y no hace más que pensar en su novio al que nunca puede ver. Dos historias separadas por el tiempo y el espacio acabarán cruzándose de una manera irreparable.

Zombie Child es una película dramática con toques de terror no demasiado pronunciados, va siguiendo elementos más propios de películas sobre estudiantes rebeldes mientras, bajo las sábanas, se va tejiendo una historia bastante trágica sobre varios temas, uno sería la extrema presión que se le da a unas chicas destinadas a ser lo mejor del país, y por otra parte, que no puede estar más alejada, un hombre que vaga sin rumbo sin apenas recuerdos de su pasado pero con la irrefrenable necesidad de volver a casa. Todo rodado con calmas y sosiego, tal vez demasiado, pero con suficientes ideas para no desconectar de la película. Esos toques de humor tan inesperados como acertados hacen una curiosa balanza con el auténtico drama intrínseco de la historia.

Nueva película de Bertrand Bonello, quien además de dirigir y escribir el guion también se encarga de componer las piezas musicales, que por cierto brillan a gran altura. Especialista en películas sobre jóvenes perdidos esta vez se atreve a entrar en el género, pero con la seriedad que se le caracteriza. Sabe hablar con el idioma de los adolescentes sin que estos parezcan estúpidos (o no más de lo normal) y eso no es sencillo que digamos. Protagonizan Louise Labesque y Wislanda Louimat, buen trabajo de estas dos chicas, en especial de Louise que llegados a cierto punto hace un cambio de registro que habría sido tan sencillo caer en la parodia pero que sale muy bien parada.


En definitiva es una buena película, no cambiará tu vida pero es muy interesante ver una película de zombies alejada de efectismos y anclada en una historia de orígenes con el vudú como una fuerza desconocida e imparable. Recomendable.

Firma: Oriol Hernández.
@Oriol_TW