Nightmare Cinema review


Diferentes personas sienten el impulso irrefrenable de entrar en un viejo cine donde se proyectarán diferentes películas acerca de ellos.

Título original: Nightmare Cinema

Año: 2018

Duración: 118 min.

País: Estados Unidos

Director: Mick Garris, Joe Dante, David Slade, Ryûhei Kitamura, Alejandro Brugués

Guion: Sandra Becerril, Alejandro Brugués, Lawrence C. Connolly, Mick Garris, Richard Christian Matheson, David Slade

Música: Richard Band, Kyle Newmaster, Aldo Shllaku, J.G. Thirlwell

Fotografía: Andrew Russo, Matthias Schubert, Jo Willems

Reparto: Mickey Rourke, Richard Chamberlain, Adam Godley, Orson Chaplin, Eric Nelsen, Kevin Fonteyne, Maurice Bernard, Calista Bess


La vieja guardia ataca de nuevo.

Los tiempos están cambiando, y casi nunca a mejor. Y en el cine de terror en particular la decadencia en las producciones es absoluta. No me quiero poner 'abuelo Cebolleta' pero está fuera de toda duda que la calidad en general de las películas de terror de los 70 y los 80 era mucho mayor a la media que tenemos posterior a esa fecha. Con un poco de memoria nos vienen a la cabeza un número altísimo de grandes clásicos y primeras entregas de sagas que aún hoy en día van dando coletazos. En cambio, en nuestro tiempo memoria tenemos que hacer para encontrar dos o tres películas de terror realmente buenas a lo largo del año. Y el cómo hemos llegado hasta este punto tiene sus motivos claros. Para empezar la artesanía en los efectos y en los guiones ha pasado a la frialdad del CGI y la mediocridad de los libretos repletos de clichés. Los grandes nombres de aquella época no tienen su contraparte contemporánea salvo alguna honrosa excepción. La juerga, aventura y la cultura del “all-in” se ha convertido en grandes productoras que nunca van a arriesgar... Nightmare Cinema no viene a cambiar el paradigma ni a salvarnos de la quema, pero sí que nos muestra una cinta hecha en 2018 con todo el 'savoir faire' que tenían los guiones de treinta años atrás.

Diferentes personas sienten el impulso irrefrenable de entrar en un viejo cine donde se proyectarán diferentes películas acerca de ellos.


Esta película de episodios como lo fueron Creepshow (1982), Tales from the Crypt (1972) o Tales of Halloween (2015) nos cuenta cinco historias distintas, algunas mejores que otras, que tienen como punto de unión un cine (todas estas escenas dirigidas por Mick Garris) y un misterioso proyeccionista interpretado por Mickey Rourke (Spun, Sin City). Las historias son:

The thing in the woods: El segmento más divertido de la película, tal vez juega en contra que sea la primera historia donde la película toca techo. La cinta es un slasher de manual repleto de tópicos y mucho humor negro con un brillante golpe de efecto llegados a cierto punto que le hace sumar varios enteros. Dirigido por el argentino Alejandro Brugués (Juan de los Muertos) nos regala la parte más desenfadada y 'festivalera' de Nightmare Cinema.

Mirari: Al igual que su lugar en la cinta esta parte fue mi segunda favorita. Una chica con un fuerte complejo debido a las cicatrices de su cara accede a hacerse una intervención estética para eliminarlas. Vuelve el Joe Dante (Gremlins, Aullidos) con más mala uva que casi siempre vemos en sus antologías y con su perpetua cruzada en contra del culto a lo superfluo. Interesante segmento repleto de confusión y genial trabajo de maquillaje y con una última escena hilarante. Destacar la intervención de Richard Chamberlain (La última ola, Las minas del rey Salomón).

Mashit: Aquí la cinta hace un pequeño bajón por la lenta introducción de la historia. Tras el suicidio de un chico en el orfanato el resto empieza a tener síntomas de posesión. La parte no tiene demasiado interés hasta sus últimos minutos donde la película se vuelve loca y el gore y la diversión se apoderan de todo. Dirige Ryûhei Kitamura (Azumi, Downrange) un trabajo interesante que tal vez con un comienzo con algo más de gancho habría salido algo mucho mejor.

This way to egress: la peor y más aburrida de las historias, y aunque sea claramente la más corta de todas no llega a interesar en ningún momento. Rodada en blanco y negro nos cuenta la historia de una madre que espera en la consulta de un psicólogo para que la trate, la larga espera y los nervios de su hijo no ayudan. La cinta no sabe bien qué explicar y la atención del espectador va decayendo, su poco gancho y nulo humor hacen de este cortometraje el más olvidable de todos. Trabajo firmado por David Slade (Hard Candy, 30 días de noche, y la tercera peli de Crepúsculo) que tal vez sea quien más haya sufrido los recortes de edición pero realmente es el más flojo de todos.


Dead: la historia de fantasmas de la película. Un chico está entre la vida y la muerte tras ser disparado por un maníaco que también asesinó a sus padres, al despertarse podrá ver a los muertos tan claramente como a los vivos. La cinta remonta con este corto que sin ser tampoco una maravilla es entretenido de principio a fin. Dirige el veterano Mick Garris (Crittes 2, Psicosis IV), quien también es el creador de Nightmare Cinema, como ya lo hizo con Masters of Horror o Post Mortem with Mick Garris.

La película es entretenida pero tal vez se le podría haber pedido un poco más viendo los nombres de los involucrados, aun así es un divertimento más que correcto y una recomendación si lo que te van son las antologías con sabor añejo.

Firma: Oriol Hernández.