The Night Eats the World review


Un despistado joven llamado Sam se queda dormido en una fiesta, al despertar descubrirá aterrorizado que todo el mundo como lo conocía ha sucumbido bajo el terror de los muertos vivientes, sin tener información de lo que está ocurriendo o de si se ha salvado alguien más como él, decide tratar de sobrevivir en el edificio donde se encuentra encerrado.

Título original: La nuit a dévoré le monde

Año: 2018

Duración: 93 min.

Director: Dominique Rocher

Guion: Jérémie Guez, Guillaume Lemans, Dominique Rocher (Novela: Pit Agarmen)

Música: David Gubitsch

Fotografía: Jordane Chouzenoux  

Reparto: Anders Danielsen Lie, Golshifteh Farahani, Denis Lavant, Sigrid Bouaziz & David Kam


Una de las historias de supervivencia más interesantes del año.

Interesante relato adaptado de la novela de Pit Agarmen, en un manual de supervivencia individual real y completa, de los peligros que te observan desde fuera, pero también de los peligros que te asaltan desde dentro. Un relato sobre el hombre, mas que sobre las bestias que aguardan fuera.


Un despistado joven llamado Sam se queda dormido en una fiesta, al despertar descubrirá aterrorizado que todo el mundo como lo conocía ha sucumbido bajo el terror de los muertos vivientes, sin tener información de lo que está ocurriendo o de si se ha salvado alguien más como él, decide tratar de sobrevivir en el edificio donde se encuentra encerrado.

El film está protagonizado en su mayoría por un único actor en solitario, el noruego Anders Danielsen Lie quién de manera excepcional realiza una de las mejores interpretaciones de su carrera, a la altura incluso de sus papeles anteriores en Reprise y Oslo, donde destacaba muy positivamente. Un papel en el que destacar o morir, con poco texto pero con una evolución psíquica importante donde podemos ver la degradación del hombre, encerrado en su propia cárcel y con fecha de caducidad. Con el único apoyo y consuelo de un curioso compañero de vida atrapado en el ascensor, un aliado al que el guionista le da un tratamiento bastante curioso, por lo menos Will Smith en Soy leyenda tenía a su perro.

A propósito de la referencia actual, comentar que hablamos de un film similar al anterior o incluso a 28 días después, con la similitud también de que los muertos vivientes no son excesivamente visibles en el film, siendo justos, el pretexto podría haber sido un tsunami o algo parecido para llevar al protagonista al estado y situación en el que se encuentra, no confundir supervivencia con el goteo de terror con romance o drama en su parte final, realmente no es así. Siento no poder añadir más información pero trato de ser cauto para no desvelar nada de la historia y mucho menos el giro final, realmente sorprendente. Un gran diferenciador de la película francesa de la que hablo, es la ausencia de héroes, no lo hay, solo un personaje que trata de sobrevivir con lo que le viene como haríamos tu o yo, un realismo que dota a la historia de credibilidad y calidad a la hora de empatizar con el sufridor protagonista.


Hay que saber lo que se va a ver, y creedme no es el film que podríais esperar por el tráiler, la opera prima del director Dominique Rocher es mucho más que matar a zombis, son momentos de auténtica genialidad y sorpresa y mucha desesperación contenida por ver hacía donde se dirige la historia, elementos que ha sabido plasmar el director en pantalla junto a la ayuda de la fotografía de Jordane Chouzenoux quién juega a su antojo con los espacios, además del plano aéreo que te sume en la total miseria.

Si la tomáis con calma os gustará, porque no todo es cine de acción.

Firma: Gerard FM.