Mandy review



Red y Mandy viven apartados de la civilización, su amor es único y verdadero. Viviendo en mitad de la nada, rodeados del frondoso bosque como vecino, una noche reciben una inesperada visita. Son Asaltados por una secta que acaba arrebatando la vida de Mandy delante de un desesperado Red, que solo puede observar la horrible situación. La única motivación en la vida de Red es encontrar a los asesinos del amor de su vida y liquidarlos sin compasión.


Título original: Mandy

Año: 2018

Duración: 121 min.

País: Estados Unidos

Director:  Panos Cosmatos

Guion:  Panos Cosmatos, Aaron Stewart-Ahn

Música: Jóhann Jóhannsson

Fotografía: Benjamin Loeb

Reparto:  Nicolas Cage, Andrea Riseborough, Linus Roache, Bill Duke, Richard Brake, Olwen Fouéré


El mayor espectáculo gore del año.

Después de haber visto Beyond the Black Rainbow, la ópera prima del director Panos Cosmatos sabes que su cine no es para nada convencional. Así que con esta premisa bajo el brazo y con el plus de poder ver a un Nicolas Cage desatado como viene siendo la costumbre nos adentramos en Mandy. Dos horas más tarde salimos de la sala con las manos rojas de aplaudir, esta película cumple y va más allá de todas las expectativas que puedas tener.

Lo que puso al director italo-canadiense en boca de todo el mundo hace unos años fue la extraña y a su vez atrayente Beyond the Black Rainbow, que estaba cargada de referencias al cine de género, un poco de Argento, una pizca de Carpenter y sobretodo mucha cosecha propia. Cosmatos supo marcar la diferencia con un film con sello propio y aunque su ópera prima pecaba de tener un guión algo confuso y un ritmo algo pesado, se abrió hueco dentro del corazón de los amantes del género.


Red y Mandy viven apartados de la civilización, su amor es único y verdadero. Viviendo en mitad de la nada, rodeados del frondoso bosque como vecino, una noche reciben una inesperada visita. Son Asaltados por una secta que acaba arrebatando la vida de Mandy delante de un desesperado Red, que solo puede observar la horrible situación. La única motivación en la vida de Red es encontrar a los asesinos del amor de su vida y liquidarlos sin compasión.

Parece que Panos Cosmatos ha aprendido de sus errores pasados y con Mandy corrige los defectos antes mencionados en su anterior cinta. Eso sí, sin perder su toque onírico casi salido de la mente de un Cenobita. Por otra parte, la primera parte sigue pecando de tener un ritmo algo pesado, pero esto se corrige hacia mitad de la película donde el director decide poner el turbo y no afloja el acelerador hasta el final.

En cuanto a las actuaciones, tenemos a un Nicolas Cage extraordinario, estamos acostumbrados a que en cualquier film donde aparece tenga su “momento Cage” pero es que en Mandy este momento está elevado a su máxima potencia. Cualquier fan del actor californiano disfrutará de su apabullante actuación. Destacar también el intenso papel de Andrea Riseborough como Mandy, la cual desprende un halo único. Tan solo con su mirada hipnotiza tanto a Cage, como al propio público.


Pero no olvidemos que es una cinta de terror, y como ya hemos dicho, sus momentos oníricos son como viajar al universo Cenobita y ver cómo todos ellos violan tu mente repetidamente. Pero aquí no acaba, el segundo acto del film, es seguir a Red como si de Dante en busca de Beatriz en La divina comedia se tratase. Todo ello bajo una ambientación entre el mismo infierno y un videojuego de terror sobrecargado de gore y anfetaminas.

No esperéis algo de terror al uso, porque saldréis decepcionados cuanto menos. Mandy es toda una experiencia que hay que vivir una vez en la vida como mínimo. Un viaje narrado por Panos Cosmatos y como copiloto a Nicolas Cage de ida y vuelta al mismo infierno.

Firma: Omar Parra.
@Omar_FTW