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Medio Oficial

lunes, 25 de noviembre de 2013

National Security review


Título original: Namyeong-dong 1985

Año: 2012

Duración: 104 min.

País: Corea del Sur

Director: Chung Ji-young

Guión: Lee Dae-il, Chung Sang-hyup, Kang Min-hee, Chung Ji-young

Música: Shin Min

Fotografía: Seo Min-soo

Reparto: Park Won-sang, Lee Kyeong-yeong, Myung Kye-nam, , Dong-soo Seo, Kyeong-yeong, Lee Gye-nam Myeong, Kim Eui-Seong, Kim Jung-gi, Eui-sung Kim, Cheon-hee Lee, Kyeong-yeong Lee, Moon Seong-kun, Hee-Jin Woo


Una de las películas de denuncia social más importantes del año.

Como indica el título original, Namyeong-dong 1985, es una historia real de uno de los episodios más siniestros de la historia de Corea del Sur. Narrando con total fidelidad la historia de Kim Jon-tae un abogado comprometido con causas por la libertad, que es arrestado para que confiese que trabaja bajo las ordenes del gobierno norcoreano. La resistencia a realizar esta falsa declaración llevará al hombre a vivir un autentico calvario, pasando veintidós días sometido a horribles torturas.

El director Chung Ji-Young logra plasmar en la gran pantalla las atrocidades que en este caso el gobierno surcoreano realizo en 1985, dando un enfoque totalmente realista a la situación del protagonista y a la de sus torturadores o captores, teniendo en cuenta siempre que se trata de hechos reales. Y jugando precisamente con este dato, para atravesar la coraza emocional del espectador y lograr que lejos de llorar de pena o rechazo, lo hagamos por rabia e indignación, hacia un comportamiento del género humano que tantas veces hemos visto en la historia y que parece que nunca se va a extinguir.

National Security es una historia que cala hondo no por la gratuidad de las imágenes, siendo mucho más sangrientas y gores las de cualquier película de género que se tercie, sino por la cometida y gran fidelidad de las torturas realizadas antaño, siendo mostrada sin tapujo pero tampoco sin regodeo del acto en si y siempre con la bandera de la credibilidad como estandarte, mostrando la degradación del personaje y el sometimiento psíquico que debe soportar. Además la situación de vulnerabilidad del protagonista logra la empatía por parte del público hacia el personaje protagonista interpretado por el actor Park Won-Sang.

Toda la acción transcurre principalmente en una habitación, donde el director de fotografía Seo Min-Soo, no pretende dejar nada al azar de las sombras, dando una rica luz en cada una de las escenas que son acompañadas con la música de Shin Min.

El momento más dramático del film recae en los créditos finales donde empiezan aparecer a modo de testimonio, las víctimas reales que fueron torturadas en aquella época en condiciones similares al protagonista de nuestra película.

Nadie con ansias de conocer la historia debería dejar escapar este film, tampoco aquellos que quieran saber de que es capaz el ser humano bajo la influencia de un seguido de órdenes sin sentido.

Nunca perdonar y nunca olvidar.

Firma: Gerard FM.