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jueves, 26 de septiembre de 2013

Dead Souls review


Título original: Dead Souls

Año: 2012

Duración: 92 min.

País: Estados Unidos

Director: Colin Theys

Guión: John Doolan

Música: Matthew Llewellyn

Fotografía: Adrian Correia

Reparto: Bill Moseley, Jesse James, Magda Apanowicz, Geraldine Hughes, Noah Fleiss, Jaiden Kaine, Bridget Megan Clark, Anthony Del Negro, Kyle Donnery, Morgan West, Elizabeth Irene, Jeff Ronan, J.H. Torrance Downes


Terror y aburrimiento a partes iguales.

Durante la adolescencia todos hemos pasado por un periodo de ruptura de la identidad que implica una lucha contra el orden establecido, representado en la mayoría de las ocasiones por una disputa con el fin de cambiar esos valores preestablecidos que nos vienen de serie y que nos han sido inculcados por nuestra familia más cercana.

En este film, nuestro joven protagonista después de años aguantando a una madre sobreprotectora, ultraconservadora y extremadamente religiosa, que le impide realizarse como persona independiente y gozar de su adolescencia; tomará la decisión de por una vez y a pesar de que siempre le ha mantenido el respeto y ha cumplido con sus dogmas, romper ese control y tomar una decisión que a priori parece la mar de atractiva pero que se envenenará y le complicará la vida.

Johnny acaba de cumplir los dieciocho años y entre las novedades de esta edad límite un abogado se pone en contacto con él para informarle que es el único heredero Benjamin Conroy y que por ello posee una casa. A pesar de no creerlo en un primer momento, nuestro joven protagonista decide investigar sobre el tema y descubre que en realidad la que le había criado como su madre, en realidad es su tía.
En busca de encontrar sus raíces y conocer su pasado decide volver a su pueblo natal y tomar posesión de su herencia. Pero las cosas nunca salen como se espera y en la casa deberá hacer frente a los espíritus de sus familiares que no le dejarán en paz hasta conseguir su objetivo.

Cuarta película del joven director Colin Theys (Remains; Banshee!!!) que después de hacer su incursión en clichés del género como adolescentes de camping en problemas, e invasión de zombies; ésta vez toma el relevo con también otro clásico, la casa aislada en el bosque en la que habitan espíritus y torturan al protagonista.

Por desgracia el film tiene poco que ofrecer. Entre lo manido de este subgénero que lleva más de veinte años ofreciéndonos lo mismo argumentalmente hablando, y la inmensa proliferación de este tipo de films con la coletilla de “basado en hechos reales” en estos últimos años, la competencia se ha vuelto muy dura.

Nos encontramos con un film soso, que no mediocre pues su calidad es aceptable, del cual se hace difícil destacar algo, más allá de la curiosa y arriesgada mezcla entre la religión cristiana y los dioses egipcios que tampoco acaba de encajar.

Buen trabajo por su parte de la pareja principal, Jesse James (Jumper) Johnny el adolescente perdido en busca de raíces y Magda Apanowicz (Kyle XY) la joven que ayudará a Johnny a conocer el pasado de su familia.

Un film flojo, sin ninguna novedad remarcable, con un ritmo en ocasiones tedioso, solo recomendable para aquellos que les atraiga el tema sobrenatural, siempre teniendo en cuenta, que está un peldaño por debajo de la gran mayoría de las películas de este subgénero.

Firma: Daniel Manso.