La momia de Lee Cronin review

Charlie y Larissa llevan unos meses viviendo en El Cairo debido al trabajo de él, reportero de noticias. Cuando están a punto de regresar a Estados Unidos, su hija Katie, es secuestrada dejando a sus padres y a su hermano Seb en shock…

Título original: Lee Cronin’s The Mummy

Año: 2026

Duración: 133 min.

País: Estados Unidos

Director: Lee Cronin

Guion: Lee Cronin

Música: Stephen McKeon

Fotografía: Dave Garbett

Reparto: Jack Reynor, Laia Costa, May Calamawy, Natalie Grace, Veronica Falcón


Una momia llena de gore y viscosidad, de la mano de uno de los mejores directores del terror actual.

Hay muchos mitos del cine que, a priori, no nos apetece mucho volver a ver. El hombre lobo, Drácula o La Momia que hoy nos ocupa, parecen estar muy trillados y mil veces vistos. ¿Qué necesidad de una enésima versión? Ninguna. Pero en manos de alguien como Lee Cronin puede resultar, por lo menos, interesante y dan ganas de darle una oportunidad. Cronin no defrauda, aunque no acaba de brillar, con esta libre adaptación a la que ha dotado de altos niveles de viscosidad, vísceras y asquerosidades varias.


Charlie y Larissa llevan unos meses viviendo en El Cairo debido al trabajo de él, reportero de noticias. Cuando están a punto de regresar a Estados Unidos, su hija Katie, es secuestrada dejando a sus padres y a su hermano Seb en shock…

El punto fuerte de La Momia es, con diferencia, lo que a Cronin se le da mejor y que ya demostró en pelis anteriores: hacer gore y salvajadas de las que te quitan el apetito durante un buen rato e insuflar vida a franquicias o mitos con personalidad propia. Si bien esta tiene menos sangre que Posesión Infernal: El Despertar (Review), la degradación física y el body horror están más que presentes. Lo hace con un estilo que ya le define, y que tiene mucho que ver con el ritmo que impone a sus películas. Rapidez mezclada con estampas muy desagradables, algo que es bastante marca de la casa. Con esa combinación consigue que sus dos horas de duración pasen volando y que el gesto de desagrado se mezcle con bastante diversión.


En el lado no tan bueno de las cosas, se encuentra el dúo de protagonistas. Jack Reynor y Laia Costa resultan muy poco convincentes. Cualquiera que piense que hacer cine de terror es fácil, o que no requiere de grandes actuaciones, debería ver esto y luego ponerse unas escenas de Toni Collette en Hereditary, por ejemplo. El miedo es algo difícil de transmitir con el rostro, y también el amor que unos padres pueden sentir por su hija, por muy momificada que esté. Aquí nada de eso trasciende la pantalla, y con un buen tándem al timón, la peli sería mejor.

Pero sin duda lo más relevante de todo esto, es el propio Lee Cronin, que se va consagrando a cada paso que da. Es un nombre a tener en cuenta, que no ha fallado desde que lo descubrimos y que tiene un enfoque muy propio y personal que siempre apetece ver.

Firma: Sonia Antorveza.
@bunyolsdesucre

🎬 VOD