Malevolent review

Angela y Jackson son hermanos y se han quedado huérfanos. Junto con dos amigos más, deciden seguir los pasos de su difunta madre y explotar los poderes de Angela para ver y contactar con los muertos. Pero ambos saben que son una farsa, y que Angela no tiene ese don… ¿o sí?

Título original: Malevolent

Año: 2018

Duración: 90 min.

País: Reino Unido

Director: Olaf de Fleur Johannesson

Guion: Ben Katai y Eva Konstantopoulous

Música: Al Hardiman

Fotografía: Bjarni Felix Bjarnasson

Reparto: Florence Pugh, Ben Lloyd-Hughes, Scott Chambers, Georgina Bevan


Unos cazafantasmas muy soporíferos, con Florence Pugh a la cabeza.

A penas un año antes de rodar Midsommar y convertirse en toda una estrella, Florence Pugh protagonizó esta película de género con una premisa resultona: hacer ver que tienes poderes para sacarle los cuartos a la gente cuando en realidad no tienes ni el atisbo de un don. Lamentablemente, la película que, a priori, parece de consumo fácil y entretenido resulta ser un peñazo que te deja en brazos de Morfeo en muy pocas escenas.


Angela y Jackson son hermanos y se han quedado huérfanos. Junto con dos amigos más, deciden seguir los pasos de su difunta madre y explotar los poderes de Angela para ver y contactar con los muertos. Pero ambos saben que son una farsa, y que Angela no tiene ese don… ¿o sí?

Es complicado explicar qué hace que esta peli sea tan rollo, es algo que se respira en conjunto, pero por algún sitio hay que empezar a analizar. Vayamos pues a la pareja de hermanos protagonista. Él, está muy mal escrito. Por lo tanto, está interpretado en consonancia, es decir, muy mal también. Es el malo y por algún motivo quieren que lo sepamos desde el minuto 1 de película y que no le veamos ningún matiz. Ella es Florence Pugh y se lo perdonamos, pero es una lánguida con cara de pocas ganas de vivir. Es difícil sacar de ahí a dos personajes con los que te apetezca pasar 1h30 de tu vida y más imposible aun hacer que te importe algo su destino.

Para seguir, podemos decir que el ritmo es muy irregular. La primera hora de película da unas ganas de dormir que son difíciles de remontar, y cuando a mitad parece que acelera un poco, solo lo hace para dar lugar a un sin fin de situaciones ridículas que tienen por clímax un final malísimo.


Está llena de lugares comunes sin aportar nada fresco, quizás lo único seria esa premisa inicial de un grupo que de personas intentando estafar, haciendo ver que tienen unos poderes que no tienen, pero no se les saca partido para nada.

Su director, Olaf de Fleur Johannesson no ha vuelto a dirigir ningún largo de ficción de momento. Malevolent resulta muy prescindible, no veo motivos para recomendarla. Si eres mega fan de Florence Pugh puede que quieras arriesgarte de todos modos. Adelante, no quiero ser yo quien te frene, pero recuerda hacerlo con una buena dosis de cafeína.

Firma: Sonia Antorveza.
@bunyolsdesucre

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