Entrevista a Guillem Lafoz y Gabriel Campoy, directores del cortometraje Night Breakers


En el duro viaje hasta la ciudad iluminada un grupo de migrantes se abre camino con sus trajes de luz. En su travesía tendrán que enfrentarse a los peligros que acechan en la oscuridad y, lo que es peor, a ellos mismos.


Cuál fue el origen del cortometraje.

Guillem Lafoz: La idea de Night Breakers llevaba varios años rondando por nuestra cabeza. Pero no fue hasta hace un par que no nos decidimos a tirarla adelante.

Gabriel Campoy: Hace más de diez años que creé el mundo, los personajes y las sombras. Pero era algo demasiado ambicioso como para poder rodarlo así que pensé que podría ser una novela o una serie de relatos. Pero después de nuestro primer cortometraje, Helena, con Guillem decidimos adaptarlo a una historia que pudiese funcionar como cortometraje pero que te introdujese en el mundo de Night Breakers a la vez.


¿Qué se van a encontrar los espectadores de Night Breakers?

Pues esperamos que se encuentren una historia que les lleve a un lugar que les resulte muy familiar pero a la vez original y novedoso.


¿Cuáles son vuestras influencias?

Nosotros somos hijos de Spielberg, Lucas y Miller. Sin lugar a dudas Night Breakers es una carta de amor a todas esas historias que nos han hecho lo que somos.


¿Qué consejos daríais a los futuros cortometrajistas?

Gabriel Campoy: Pues realmente no estoy seguro. Es un océano demasiado grande como para atreverme a decir en qué dirección hay que remar. Después de haber conocido a muchísimos directores y directoras veo que cada uno ha tenido su propio camino, con su origen y destino particular. Lo que sí puedo decir es que si algo tenemos en común todos y cada uno de nosotros es la resiliencia. Un cortometraje está hecho de sudor, sangre y resiliencia a partes iguales.


¿Cómo ves el mundo del género fantástico hoy en día?

Gabriel Campoy: Sería un tópico decir que en estado de gracia. Así que supongo que ya no tiene mucho sentido decirlo. Actualmente nos encontramos en que existen grandes películas de género que tienen una enorme acogida entre la crítica y el público. Vemos como películas de género ganan en Cannes, Venecia o los Oscar. Pero por otro lado creo que se están perdiendo muchas cosas. Desde mi punto de vista el cine de género se está extremando y está desapareciendo como parte central de grandes narradores y de películas familiares. Nuestra generación, los nacidos en los 80’s, crecimos con enormes películas que usaban el fantástico y el terror como mecanismo para estamparnos emociones y dejarlas adheridas a nuestro cerebro con una potencia increíble. Hablo de narradores como Spielberg pero también de películas de la Disney que tenían pasajes completamente terroríficos con una fuerza narrativa sobrecogedora. Creo que de algún modo estamos perdiendo todo esto y el género se está convirtiendo en algo puro que se presenta como tal.


¿Podéis hablarnos de vuestros próximos proyectos?

Nos encontramos preparando las adaptaciones a largometraje tanto de Helena como de Night Breakers, y esperamos que podamos dar jugosas novedades al respecto en las próximas semanas.


¿Película de terror favorita?

Jurassic Park.