Sitges - Wyrmwood: Apocalypse review

Rhys es un soldado autosuficiente que tiene como misión, dentro de una Australia infestada de zombis, la de capturar sobrevivientes para llevarlos ante un mad doctor con la esperanza de encontrar una cura.

Título original: Wyrmwood: Apocalypse

Año: 2021

Duración: 90 min.

País: Australia

Director: Kiah Roache-Turner

Guion: Kiah Roache-Turner, Tristan Roache-Turner

Música: Michael Lira

Fotografía: Tim Nagle

Reparto: Luke McKenzie, Jake Ryan, Goran D. Kleut, Nicholas Boshier, Bianca Bradey, Tasia Zalar, Lauren Grimson, Shantae Barnes-Cowan, Jay Gallagher, Dean Kyrwood, Tristan McKinnon


Acción, zombies y diversión a raudales.

Vamos a empezar diciendo que Wyrmwood: Apocalypse son noventa minutos de acción, terror y gore. Seguramente, y al leer ciertas reseñas, esteréis pensando en la saga Mad Max. Tiene cierto aire, es cierto, pero añade elementos diferenciadores que hacen todavía más interesante su visionado. Entre ellos unos alucinantes zombis que sirven para todo. No os preocupéis por eso, cumplen con todos los tics de los no muertos, pero tienen un plus que hará que los miréis con otros ojos. Nunca mejor dicho.


Rhys es un soldado autosuficiente que tiene como misión, dentro de una Australia infestada de zombis, la de capturar sobrevivientes para llevarlos ante un mad doctor con la esperanza de encontrar una cura.

Nos encontramos ante la segunda parte, no sabemos si última, de la saga Wyrmwood. Indicar que a los que no hayáis visto la primera, Wyrmwood: La Carretera de los Muertos, no tendréis problemas para disfrutar de un film de aquellos que te cuesta apartar los ojos de la pantalla. Sin tregua.

Tiene la particularidad que a los que no les gusten las cintas de zombis, podrán disfrutar de una obra llena de acción y que está rodada con cierto sarcasmo sin llegar a ser una zomedia. Con todo lo dicho os podéis preparar para disfrutar de un tipo de cine que tiene sus adeptos, pero que podríamos ampliar a todo tipo de espectadores, eso sí, con la premisa de estar dispuestos a pasárselo en grande.

Kiah Roache-Turner ya nos sorprendió en 2018 con Nekrotronic, un film con una trama que se aparta bastante de la que estamos comentando hoy, pero que tiene como factor común la diversión. Esta manera de rodar, totalmente orientada al disfrute de los espectadores, es como un sello personal que hace que sus seguidores anden sedientos, como zombis, a sus producciones. En esta ocasión la trama se torna demencial, en el sentido más positivo del término. Hay escenas en las que tendrás que frotarte los ojos para acabar de creerte lo que está sucediendo.


Tenemos que comentar, obligatoriamente, el apartado de efectos visuales capitaneado por George Saliba, en un ejercicio de rien ne va plus que alcanza cotas de gran calidad. Otra cosa es la imaginación en la creación de todo tipo de vehículos, que más se parecen tanques que a otra cosa.

En las interpretaciones tenemos a Luke McKenzie, como protagonista principal, que está acompañado, entre otros, por una gran Bianca Bradey en un papel trepidante y sumamente atractivo, por Jake Ryan (Wolf Creek) y por Shantae Barnes-Cowan.

Lo dicho, Wyrmwood: Apocalypse es una película para pasárselo en grande. De principio a fin. Si sois de los que necesitan adrenalina pura cuando vais al cine, estáis ante una cinta que colmará todos vuestros más bajos instintos.

Firma: Josep M. Luzán.
@Josep_Luzan

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