The Wretched review


Ben lleva diecisiete años acudiendo durante las vacaciones de verano a ayudar a su padre en el resort que dirige. Sus sospechas sobre cosas sobrenaturales que suceden en la ciudad turística pasan desapercibidas para el resto. La vecina de al lado se empeña en darle la razón.

Título original: The Wretched

Año: 2019

Duración: 95 min.

País: Estados Unidos

Director: Brett Pierce, Drew T. Pierce

Guion: Brett Pierce, Drew T. Pierce

Música: Devin Burrows

Fotografía: Conor Murphy

Reparto: John-Paul Howard, Piper Curda, Jamison Jones, Azie Tesfai, Zarah Mahler, Kevin Bigley.


Terrorífica y emotiva a la vez.

Escribíamos, no hace mucho, sobre Lifechanger (Justin McConnell. 2018), una obra en la que tenía lugar el apoderamiento del cuerpo ajeno por parte del, por llamarlo de alguna manera, monstruo. En The Wretched pasa algo parecido aunque el trasfondo es totalmente diferente.


La frescura de la cinta radica en un rodaje que parece hecho para adolescentes. Paradisíaco resort de vacaciones de verano en el lago Michigan, fiestas donde el alcohol hace de las suyas y alguno que otro escarceo amoroso. En fin, una nueva versión de The American Way of Life!, y un estupendo entorno para rodar una película de terror. The Pierce BrothersBrett y Drew, de ponen de lleno a ello, que lo hayan conseguido o no depende un poco de cada uno y de cuan alto tengan el listón terrorífico.

Ben lleva diecisiete años acudiendo durante las vacaciones de verano a ayudar a su padre en el resort que dirige. Sus sospechas sobre cosas sobrenaturales que suceden en la ciudad turística pasan desapercibidas para el resto. La vecina de al lado se empeña en darle la razón.

Un gran ritmo, unas bonitas imágenes y unos efectos especiales de los cuales no se abusa en exceso, convierten a The Wretched en un film muy entretenido que te mantiene en vilo justo hasta el final, aunque este sea algo edulcorado. De todas formas esa suavidad está presente en casi toda su duración, y decimos casi porqué a cuentagotas nos va mostrando el rostro del mal, aquel que hace que nos removamos en la butaca pero que nos deja clavados a ella y aquel que sirve para que la totalidad de la obra se salve.

De todas maneras el guion es uno de sus puntos fuertes. Salva la escasa originalidad con unas situaciones que se encadenan unas a otras de manera casi mágica. Tampoco busca, eso hubiera sido un error, un alocado in crescendo. Alterna escenas digamos que espeluznantes con otras algo acarameladas. ¿El resultado?, algo curioso y muy digerible para el espectador. Advertir, al que no esté muy acostumbrado a ver películas de terror, que el monstruito de turno se las trae, es feo de narices y nos pega algún que otro susto inesperado.

En el apartado técnico, nombrar la fotografía a cargo de Conor Murphy y al extenso equipo de efectos especiales, maquillaje y stunt.


En las interpretaciones nos encontramos con John-Paul Howard (Comanchería) en el papel de Ben y protagonista principal. Del resto destacar a la actriz de Disney Channel: Piper Curda, a Jamison Jones (Collusions) y a Zarah Mahler.

Una cinta, para finalizar, que consigue con creces entretener. Su falta de profundidad a la hora de introducirse en el género quizá sea uno de sus puntos débiles. Pero sí que podemos decir que os lo pasaréis bien viéndola.

Firma: Josep M. Luzán.
@Josep_Luzan