Buscador

Translate

Medio Oficial

martes, 7 de marzo de 2017

Muertos y Enterrados review


Título original: Dead & Buried

Año: 1981

Duración: 94 min.

País: Estados Unidos

Director: Gary Sherman

Guion: Jeff Millar y Alex Stern (historia), Ronald Shusett y Dan O’Bannon (guion), Chelsea Quinn Yarbro (novela)

Música: Joe Renzetti

Fotografía: Steven Poster

Reparto: James Farentino, Melody Anderson, Jack Alberston, Dennis Redfield, Nancy Locke, Lis Blount, Robert Englund


Magistral lección del más puro terror.

Las películas con tramas tirando a complicadas obligan al espectador a estar especialmente atento a lo que se intenta explicar. Ese esfuerzo tiene el riesgo de que al final se hayan pasado por alto todo el reguero de alicientes que todo buen film debe poseer. La posibilidad de posteriores visionados resta, en mi opinión, la frescura de la primera impresión, de la cual sólo tenemos una oportunidad.

Dead & Buried es un producto muy completo. La historia no es excesivamente compleja, sin dejar por ello de tener algo de profundidad y algún que otro toque de acida crítica social. Esa presunta simplicidad quizás sea debida a la maestría con que está rodada y a un guion que roza la perfección, no en vano estamos hablando de que los autores del mismo son Ronald Shusett y Dan O’Bannon, escritores de la mítica Alien de Ridley Scott.

Resulta algo contradictorio por eso el tratamiento que se da a los personajes femeninos, concretamente al de Janet, interpretado por Melody Anderson. No voy a profundizar mucho en ello por miedo a explicaros más de la cuenta, pero me gustaría saber la respuesta de las organizaciones más radicales del feminismo si se hubiera rodado en la actualidad. Eran otros tiempos, sin duda.


Que en la pequeña población de Potters Bluff ocurra un extraño fallecimiento entra dentro de lo probable, pero que estos se hagan muy numerosos hace que salten todas las alarmas. Casualmente las víctimas son todas forasteras y tienen como factor común la violencia de sus muertes. Al sheriff Dan le toca la difícil misión de su investigación ayudado por un estrafalario forense.

Original cinta que cumple sobradamente con la misión de entretener, que aunque parezca fácil, no lo es en absoluto. Gary Sherman lleva las riendas del proyecto y lo hace de manera firme y segura. Supera enseguida esa idea que nos pasa por la cabeza al empezar su metraje, que no es otra que “otra película a caballo entre la comedia y el terror”, serie B para ser más claros. Hay que tener en cuenta que muchas producciones posteriores bebieron de Dead & Buried, y es que ya lo dice el refrán: quién da primero da dos veces, no obstante encontramos a faltar algo más de mala leche, pero bueno, eso va a gustos.

No vamos a pasar por alto algunos aspectos técnicos, como pueden ser la excelente fotografía de Steven Poster, una gran banda sonora a cargo de Joe Renzetti y unos sencillos pero efectivos efectos especiales a cargo del entonces principiante Stan Winston (Aliens: El Regreso, Jurassic Park, Terminator 2).


Vamos a hablar de las interpretaciones. En el papel protagonista tenemos al televisivo James Farentino como sheriff Dan, que salva un personaje que tiende a la caricaturización. Ya hemos comentado la labor de Melody Anderson en un papel al que sabe dar una extraña e inquietante candidez. Nombrar también a Jack Alberston como científico loco al estilo de Víctor Frankenstein y que, desgraciadamente, falleció el mismo año del estreno. Para finalizar destacar el breve papel de una estrella del género: Robert Englund, sin comentarios.

Decir que lo pasareis en grande al verla es quedarse corto. Imprescindible para entender todo lo que vino después. No la deis por “muerta y enterrada”.

Firma: Josep M. Luzán.
@Josep_Luzan