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Medio Oficial

viernes, 19 de octubre de 2012

Berberian Sound Studio review


Título original: Berberian Sound Studio

Año: 2012

Duración: 92 min.

País: Reino Unido

Director: Peter Strickland

Guión: Peter Strickland

Música: Broadcast

Fotografía: Nic Knowland

Reparto: Toby Jones, Tonia Sotiropoulou, Cosimo Fusco, Susanna Cappellaro, Layla Amir, Eugenia Caruso, Hilda Péter, Chiara D'Anna, Katalin Ladik, Guido Adorni, Lara Parmiani, Antonio Mancino, Suzy Kendall, Salvatore LI Causi, Fatma Mohamed, Zsuzsanna Buksi


¿Hay algo más terrorífico que el grito desesperado de una mujer?

Siempre me ha fascinado ver una película que trate sobre cómo se rueda una película. ¿Quién no recuerda La Noche Americana de François Truffaut?, en ella asistimos a una sabia mezcla de realidad y ficción, aun sabiendo de antemano que todo es ficción, valga la redundancia. En el caso de Berberian Sound Studio la cinta ya está acabada, solo le faltan los últimos e importantísimo retoques, entre los que se encuentran los efectos de sonido.

Vamos a ponernos en situación, el film sobre el cual trabajan los protagonistas es un giallo de los años 70 de un director llamado Santini. La historia transcurre plácidamente, casi demasiado, y nos mete en los entresijos de un estudio de sonido de lo más cutre. Peter Strickland hace un ejercicio de audacia al decidir abordar una película de estas características, puesto que no creo que sea muy del agrado del gran público. Es de esas cintas en las cuales las opiniones de los espectadores y de la crítica se encuentran a años luz. Si está rodada como algo muy personal, se admite la osadía, si no, creo que es un fracaso anunciado.

Hablando de otra cosa, en la película se da a entender la diferente visión del mundo que tienen los países anglosajones y los latinos. Es como algo que flota en el ambiente y que queda como en un segundo plano. La forma de trabajar es totalmente contraria. Eso da lugar a situaciones, cuanto menos, divertidas, y es una forma de rebajar la tensión puesto que estamos ante una extraña mezcla de comedia, drama y terror. Además en ella podemos ver como se conseguían hacer antiguamente los efectos de sonido. Realmente curioso.

Gilderoy es un reconocido y experto profesional en el campo del sonido. Santini lo reclama para que acabe de dar el toque de calidad a su película, una masterpiece de terror a la cual ya tiene acostumbrado a sus fans. Lo que se encuentra en ese antro hará que todo su mundo, de conservadurismo y vida tranquila en la campiña inglesa, se venga abajo al verse rodeado de actores delirantes, y de un productor y un director, que parecen unos macarras de tres al cuarto.

Arriesgada apuesta de Peter Strickland, con un guión, del cual también es autor, lleno de matices, de luces y sombras, de claros y oscuros, en definitiva, de calidad y de aburrimiento. Su duración es excesiva, ya que está contada con un ritmo cansino y las situaciones son muy repetitivas. No estoy diciendo que eso sea una idea estrambótica, al contrario, pero en este caso está llevada hasta el extremo y, creo que el público desconecta enseguida, puesto que ve una y otra vez las mismas situaciones desde diferentes ángulos. Quizás esté pensada para los paladares más exquisitos, doctores tiene la Iglesia.
De todas maneras, no todo es malo, las interpretaciones son interesantes. Los personajes que interpretan son bastante estereotipados, pero los actores logran, salvo alguna excepción, hacerlos creíbles. Destacaría a Toby Jones en el papel de Gilderoy, brillante. También nombrar, como no, en la parte latina, al italiano Cosimo Fusco en su papel de productor, magnífico. Los decorados y el vestuario también están muy bien conseguidos pues logran que nos transportemos fidedignamente a la década de los años 70. La fotografía es excelente y ¿qué os voy a decir de los efectos de sonido?, fantásticos.

No sé cómo acabar mi comentario acerca de Berberian Sound Studio. A los que la hayan visto y les haya encantado seguramente no habrán llegado hasta aquí. A los que no la hayan visto, es un poco suicida decir algo negativo. Digo esto por la comentada buena crítica que ha tenido en ámbitos cinéfilos, y por algún premio conseguido. Lo dejaré en tablas. Solo una cosa, si os gustan las pelis moviditas, es mejor que os dediquéis a otra cosa. En cambio si lo vuestro es comerse el coco, habéis acertado. En ese caso es una gran elección.

Firma: Josep M. Luzán.