Entrevista a Paco Arasanz, director y guionista de Nos Veremos Esta Noche, Mi Amor


En el mundo del cine de género, aparte de ese fenómeno fandom que resulta contagioso, existe cierto tipo de conexión que lleva a lugares desconocidos: recomendaciones escuchadas en las colas para entrar a los cines, presentaciones que te descubren carreras… En este caso, nuestra cobertura del Sombra Madrid 2025 nos llevó a entrevistar a Paco Arasanz y gracias a esto descubrimos su found footage Obayifo Project, película de guerrilla nacida en Almería y que conquistó medio mundo antes de regresar a España.

En esta entrevista, fuera de micro, Paco nos habló de su nuevo proyecto, Nos Veremos Esta Noche, Mi Amor, con una idea que encendía la historia: el amor no desaparece, sino que se deforma. ¿Qué ocurre cuando un vínculo emocional sobrevive a la pérdida… pero deja de ser humano?

Ahora, a pocos días del estreno en pantalla grande, Paco Arasanz nos habla de Nos Veremos Esta Noche, Mi Amor.



En la noche de su boda, un hombre lo pierde todo. Una figura oscura irrumpe en la celebración, asesina a sus amigos y secuestra a su prometida. Desde entonces, cada aniversario se convierte en una promesa y una amenaza: volver a buscarla, aunque eso signifique descender una y otra vez al mismo abismo.

Entre grabaciones de redes sociales, cámaras improvisadas y una estética que mezcla el terror clásico con el found‑footage contemporáneo, la película explora el amor como una fuerza espectral: una presencia que no muere, que se transforma y que puede convertirse en condena. ‘Nos Veremos Esta Noche, Mi Amor’ es una historia de amor oscuro donde la esperanza y la obsesión caminan juntas hacia lo desconocido.



Siempre te vales del género como vehículo para añadir cierto elemento de crítica social.

Para mí el género no es un disfraz, es un lenguaje.

El terror permite hablar de cosas que normalmente evitamos. En este caso, hay una reflexión sobre la dependencia emocional y sobre cómo ciertas ideas del amor, que hemos normalizado, pueden ser profundamente dañinas.

Nos han contado muchas veces que amar es aguantar, salvar, resistir… y quizá no siempre es así.



La película está articulada con distintos misterios/amenazas que se van desentrañando con flashbacks e interrupciones de la narrativa clásica. ¿Ya tenías la estructura desde el guion o es algo que fue surgiendo durante el rodaje y postproducción?

La estructura estaba planteada desde el guion, pero no de forma rígida. Trabajo mucho desde la intuición en rodaje. Me interesa que la película tenga cierta sensación de fragmentación, que el espectador tenga que reconstruir lo que está viendo.

En montaje es donde realmente se termina de escribir la película. Ahí decides qué mostrar, qué ocultar… y cuándo.



Al igual que en Obayifo Project, en Nos Veremos hay gran presencia del mundo digital.

Lo digital ya no es una herramienta, es parte de cómo existimos.

En la película funciona como una especie de puente. Un espacio donde lo íntimo, lo emocional y lo extraño se mezclan. Me interesaba esa idea de que seguimos conectados incluso cuando ya no deberíamos estarlo.

Es un tipo de “fantasma” muy contemporáneo.



Y a pesar de ese elemento digital, lo cierto es que Nos Veremos es como una vuelta de tuerca a los cuentos infantiles: el monstruo, el cazador, el amor…

Hay una influencia clara de La Bella y la Bestia, pero desde una mirada crítica.

En el fondo, los cuentos infantiles nunca han sido realmente “infantiles”. Son relatos muy oscuros, construidos desde el miedo como herramienta para enseñar, advertir o incluso controlar. El peligro siempre ha estado ahí: el bosque, el castigo, el monstruo.

Con el tiempo, versiones como las de Disney han suavizado esas historias, las han hecho más accesibles. Pero si vuelves a los relatos originales, son mucho más incómodos.

La película dialoga con ese origen. Me interesaba explorar qué ocurre cuando ese tipo de vínculo no es tan limpio como nos han contado. Cuando el amor no necesariamente salva… o al menos no de la forma que esperamos.

Porque quizá algunas de esas historias no buscan salvarte, sino controlarte desde el miedo.



Algo que destaca es el uso de prostéticos y FX prácticos.

Adoro los monstruos desde niño. Probablemente es de lo que más disfruto en mis proyectos: crearlos.

Crecí fascinado con el cine clásico de terror, con las películas de Universal, con Hammer… con esa idea de que el monstruo no es solo algo que da miedo, sino algo que tiene presencia, textura, incluso cierta humanidad.

Para mí, el monstruo es una extensión emocional de la historia. Y en ese sentido, contar con un creador de monstruos como Pedro de Diego es una locura. No solo por su talento técnico, sino por su capacidad de entender qué necesita la película. No se trata solo de impactar, sino de construir algo que tenga sentido dentro del universo.

Los efectos prácticos permiten eso: que el monstruo esté ahí, respirando en el plano. Y eso cambia completamente la relación con el espectador.



Aunque en esta ocasión hay mayor número de personajes, el personaje central está interpretado por tu actor fetiche: Sergio María.

Sergio es una constante en mi cine, y no es casualidad.

Hay actores con los que trabajas… y hay actores que se lanzan contigo al vacío. Sergio pertenece a los segundos. Su nivel de implicación es del 200%. No entiende el trabajo como algo técnico, sino como algo físico y emocional. Se expone, se arriesga y lo da todo en cada plano.

Cuando trabajas con personajes al límite, necesitas a alguien así. Con él, es inevitable volver a colaborar.



¿Qué se van a encontrar los espectadores de Nos Veremos?

Se van a encontrar una experiencia incómoda. No es una película que te lleve de la mano ni que dé respuestas fáciles. Juega con la percepción del espectador y con esa sensación de que algo no encaja del todo.

Hay terror, pero también una carga emocional que va creciendo poco a poco.



¿Cuáles son las redes de la película?

@pacoarasanz @nven_miamor

Aquí vamos a ir compartiendo material exclusivo, avances y piezas que amplían el universo de la historia.



Seguro que ya tienes nuevo proyecto…

Siempre.

Seguramente estrenaremos Los Ojos del Diablo en junio, una película que gira en torno a la emisión en directo de un exorcismo. Me interesaba mucho esa idea de llevar el ritual al terreno del espectáculo contemporáneo, donde todo se convierte en contenido… incluso algo tan extremo como enfrentarse a lo desconocido.

Y ahora mismo estoy rodando una versión de La Familia Vurdolak, ambientada en la Guerra Civil Española. Es una historia que conecta el horror más clásico con una herida histórica muy concreta, y que me permite trabajar desde un lugar más atmosférico, más cercano al origen del terror.

Es ya la cuarta película que ruedo, y de alguna manera empiezas a notar que todo forma parte de un mismo recorrido. No son proyectos aislados, hay una línea que los conecta, una forma de mirar.

Y eso es lo interesante: cuando dejas de probar… y empiezas a construir.



Para ir terminando, gracias a tu película anterior, fuiste invitado a la Comic Con de San Diego para formar parte de una mesa redonda acerca del género. ¿Qué nos puedes contar de este viaje?

Fue una experiencia muy potente. Ver cómo el cine de terror independiente que hacemos desde España y Latinoamérica tiene cada vez más presencia fuera es muy estimulante. Obayifo Project abrió esa puerta.

Estar allí fue una confirmación de que incluso desde el cine más independiente se pueden generar conexiones a nivel internacional.



¿Último descubrimiento en el mundo del terror?

El terror argentino de los hermanos Onetti, Pablo Parés, Pintó, etc. El cine latino tiene mucho que contar.