Entrevista a Jose Murzia, director del cortometraje Evil Dinner


En una noche de viernes, un joven se sumerge en su mundo de Heavy metal y excesos, relajándose en casa. Pero todo cambia cuando un misterioso envío llega a su puerta en forma de una inocente caja de pizza.



Los años ochenta nunca morirán, ¿verdad?

Jajajajajaj, jamás! Eso no va a desaparecer nunca. Yo creo que todos los que hemos crecido en esa época no podemos olvidar esas películas. De hecho, creo que gente más joven, de otras generaciones, también conecta con ese cine; le tiene que gustar sí o sí, porque la ambientación que tenían, la estética, las historias y, por supuesto, los efectos especiales, eran algo memorable, algo que se nos ha quedado grabado.

Y por no hablar de grandes clásicos que salieron a base de mucho esfuerzo y mucho sacrificio por parte de los directores que trabajaban en ese momento, como Sam Raimi o Peter Jackson. De alguna manera, a través de esas películas, llegaba esa pasión y ese amor por lo que estaban haciendo, y creo que eso nos caló y nos enganchó a muchos de nosotros.



Tanto el título como la cena “malvada” remiten directamente al primer Sam Raimi con Evil Dead. ¿Hay muchas más influencias dando vueltas por ahí?

Al final, con Evil Dinner, mi intención era homenajear a todas esas películas. Por supuesto, hay muchos detalles que hacen referencia, por ejemplo, a Evil Dead : las letras, la tipografía, que es un homenaje muy claro. Luego hay ciertos planos y ciertas cosas que también pueden recordar a esas primeras películas, a esa saga mítica.

Pero, claro, en mi caso he querido aglutinarlo todo: la atmósfera, la estética, la iluminación, los colores seleccionados… La música también era muy importante, porque esas bandas sonoras de hard rock y heavy metal de las películas de los 80 y 90, para mí, son un recuerdo muy directo de la adolescencia.

Por supuesto, algo que amo y que me encanta, es el cine de criaturas, las monster movies. Películas como Critters fueron, sin duda, las que me hicieron perder la cabeza y amar este cine. Y claro que hay referencias a Critters, a Gremlins, Evil Dead,hay muchos clásicos de esa época puestos dentro de esta historia.



Aunque es un corto muy breve, da la sensación de que la historia podría continuar. ¿Ya lo has pensado?

Bueno, a ver. Hubo un momento en el que sí me lo planteé jajaja, de hecho, mucha gente me lo decía al verlo. Este tipo de historias tan serie B te permiten tomarte la libertad de ampliarlas y darles el universo que quieras, porque se juzgan menos, por así decirlo, que otras historias mucho más serias, que necesitan un guion más cerrado y un arco narrativo más pulido para que funcionen. Aquí hay mucha más manga ancha

y aunque yo ya había hecho cortos anteriores, mi intención era cuidar los detalles lo máximo posible. Era casi una especie de presentación dentro del circuito de festivales. Por eso también medí mucho la duración, pensando en ese recorrido, y teniendo en cuenta que era un proyecto autoproducido.

Y autoproducido quiere decir hecho sin ningún tipo de ayuda: realizado con amigos que te echan una mano de forma desinteresada y te ayudan en lo que pueden, yo me encargué de la producción, logística, arte, FX y casi todo lo relacionado, por suerte sí que tuve apoyo en fotografía y en ciertos aspectos de postproducción que me facilitaron mucho en parte. Pero sí que creí que cuanto más sencillo y más corto fuera el proyecto, más se facilitarían las cosas.



Eres un auténtico hombre del Renacimiento: en tus cortometrajes haces de todo. ¿Cómo llevas esa multitarea y qué te aporta creativamente?

Bueno, creo que al final, cuando haces cosas con presupuestos tan bajos y no tienes la capacidad de pagar a un equipo técnico o alquilar material más profesional, es muy difícil conseguir apoyo. La realidad es que, en el mundo del cine, y sobre todo en este país el cine de género está bastante castigado, y también es complicado encontrar productoras que quieran embarcarse en proyectos de este tipo.

Entonces, al ser todo muy guerrilla en los proyectos que he hecho hasta ahora, el nivel de dedicación y de tiempo que yo le exijo al proyecto no se lo puedo exigir a nadie que me esté ayudando de forma gratuita.

Por otro lado, también tengo que admitir que soy una persona bastante solitaria en ese sentido, y el hecho de tener cierto conocimiento en distintas áreas como los FX, la dirección artística y cosas así, me lleva a asumir muchos roles.

Mi intención, siempre que he hecho proyectos y he “engañado” a amigos para que me echaran una mano, ha sido que para ellos fuera una experiencia divertida. Por eso nunca he querido que asumieran responsabilidades propias de un rodaje a nivel de organización, gestión de tiempos o logística, que muchas veces es lo más tedioso. Bastante hacen ya dedicando su tiempo gratuitamente a ayudarme, y es algo que valoro y agradeceré siempre a toda la gente que me ha apoyado, de una forma u otra, cada vez que me he puesto a sacar adelante un proyecto.



Evil Dinner ha tenido una carrera muy respetable en el circuito de festivales.

La verdad es que sí. No me esperaba que fuera a funcionar de esta manera, porque creo que hoy en día el cortometraje está alcanzando unos niveles increíbles, tanto a nivel de historias como de calidad de producción, repartos y, en general, de todo.

Creo que, de alguna manera, sí que jugué bien mis cartas, ya que, como comentábamos al principio, este homenaje a los clásicos de los 80 creo que cayó en gracia a mucha gente y quizá ha sido clave para que funcionara tan bien.

No sabría decir exactamente cuántas selecciones ha tenido, pero creo que han sido más de 70, con nueve premios. He estado en festivales de todo el mundo, he conocido a gente increíble y he hecho muchos amigos. Y eso, sin duda, ha hecho que este proyecto haya sido una experiencia genial, que es lo mejor que me llevo de todo esto.



Quienes te seguimos en Instagram vemos que siempre estás entre proyectos, construcción de sets, rodajes, etc. ¿Qué tienes ahora entre manos?

Bueno, yo actualmente trabajo en el Departamento de Arte tanto en cine como en publicidad, A veces también hago funciones de producción, pero desde hace unos años me he centrado más en este departamento: algo de dirección artística, mucha construcción de set, ambientación, atrezo…

La verdad es que en los últimos años no he parado. He tenido mucho volumen de trabajo, lo cual me ha limitado un poco a la hora de sacar adelante proyectos personales. Lo bueno de esta etapa es que no dejas de desarrollar conocimientos, aprender, conocer a nuevos compañeros y a gente del sector que, de alguna manera, seguro que en el futuro me echarán una mano para poder dar ese salto del que hablábamos: salir de un cine más guerrilla y pasar a algo un poco más profesional.

Ahora mismo esa parte de mi trabajo me ocupa bastante tiempo. ¿Y qué tengo en cartera? Pues tengo muchos borradores de guion escritos, incluso un proyecto de largometraje que está muy, muy verde. Aun así, mi idea es que en 2026 pueda sacar adelante un nuevo cortometraje, muy posiblemente centrado en un terror un poco más serio.

Me encanta el body horror, me encanta todo el universo Lovecraft y, por supuesto, todo eso aderezado con FX y ese gustito al cine de los 80, lo cual también hace que producirlo y sacarlo adelante sea mucho más complejo.



Recientemente has publicado Evil Dinner en abierto para que pueda verse. ¿Qué te llevó a dar ese paso y qué esperas de esta nueva etapa de difusión?

Sí, después de dos años de recorrido, creo que ya está bien de matar esta maldita pizza. He decidido subir Evil Dinner a YouTube para que cualquiera pueda verlo. Dejaremos el enlace para que los lectores de Terror Weekend puedan visionarlo.

También se encuentra disponible en alguna pequeña plataforma de algunos de los festivales por los que ha pasado, creo que en alguno americano y en alguno de Canadá (Cabane à Sang TV)

Actualmente, además, estoy hablando con alguna plataforma en España para poder añadirlo a su catálogo. Pero, bueno, aquí queda en abierto para que la gente pueda echarse una risa y disfrutarlo.




Redes sociales

@jose_murzia
@evil_dinner_cortometraje



¿Película de terror favorita?

Uff, qué complicado. Me costaría mucho decir solamente una. Pero creo que... mi película favorita es La Cosa (1982) de John Carpenter. Tengo mi corazón dividido, porque otra película que, como he nombrado al principio, marcó mi infancia y me sigue encantando, es Critters, la saga Critter, porque creo que me voló la cabeza el ver esos bichillos que parecían reales, el diseño, ese tono que tiene la peli, que no es comedia del premio Tony, es terror, esa oscuridad... Me flipa, me flipa Critter. Pero luego lo grotesco de body horror que tiene La Cosa, los personajes, todo, me voló la cabeza cuando la vi. Pero sinceramente, ojalá fuera solamente una mi película favorita.