Entrevista a Edgard Pérez, director de Sangre Cubana


William y Lester son dos jóvenes amigos universitarios que se verán sumidos en un conflicto sobrenatural proveniente de un mundo oscuro, un mundo donde los vampiros asechan; y tendrán que tomar una decisión, luchar por conservar su humanidad o perderla en el intento.



¿Cuál es el origen de Sangre Cubana?

Sangre Cubana es el primer largometraje y el único hasta el momento, que he dirigido. Cuando comenzaron a llegar los primeros celulares con cámaras a Cuba, conjuntamente con algunos amigos, nos reuníamos y filmábamos pequeños cortometrajes que luego editaba en una vieja PC con el programa de edición Sony vegas. Luego este grupo de amigos, muy jóvenes en su mayoría, hicimos una especie de “compañía” cinematográfica donde con una pequeña cámara digital y algún que otro celular, filmábamos películas ideadas por nosotros, para el consumo de nuestros amigos y vecinos del barrio.

Creo que yo me tomaba más en serio todo esto, y lo que otros solo veían como un hobby, para mí era algo más. Escribí el guion de Sangre Cubana que sería mi ópera prima, una película de género de terror de vampiros. En Cuba es muy subestimado y poco explotado el cine de este género. Entre todo el grupo de amigos, nos repartíamos personajes y trabajos técnicos, otros amigos del barrio se sumaron luego convocados por mí. Era una película que tenía que hacer sí o sí. Apenas teníamos conocimientos de cine y nada de presupuesto, ni siquiera sabíamos de métodos para encontrar financiación, pero los deseos eran más grandes y en mi mente se elaboraban las soluciones constantemente para lograr hacerla.


De alguna forma, Sangre Cubana continúa el mito vampírico de Vampiros en la Habana, la mítica película de animación filmada en 1985.

Vampiros en La Habana de Juan Padrón, fue mi inspiración o referencia fundamental dentro del cine cubano para conformar la historia, Juan Padrón en su película introdujo a los vampiros en Cuba y yo quise cubanizarlos también. Él fue el creador de “el Vampisol”, una sustancia que permitiría a los vampiros salir al sol, esto me vendría como anillo al dedo para mi película, en Sangre Cubana debía haber un Vampisol también, pues debía evitar lo más que pudiera los rodajes nocturnos por el tema de la iluminación, no había presupuesto para luces (ni para nada) por eso convertí al Polivit, un complejo vitamínico muy popular en Cuba, en el Vampisol. Posiblemente Sangre Cubana sea la película de vampiros con más escenas de día que exista.

Algo que lamento es no haber conocido a Juan Padrón en vida y no sé si llegó a ver o saber de esta película.



¿Cuál es el mayor escollo que te encontraste a la hora de rodar?

Rodar una película de casi dos horas, con un número enorme de locaciones, personajes, escenas de acción y efectos especiales y sin presupuesto, además, es complicado hasta para Tarantino, creo yo. Cuando digo sin presupuesto me refiero a que no había absolutamente nada, hacíamos colectas entre todos para comprar meriendas. Rodábamos los fines de semana, sábados y/o domingos, porque días entre semanas algunos trabajábamos y otros estudiaban.

Recuerdo que en la escena de la batalla en el bosque no fueron los extras acordados, y cuando todo parecía indicar que no se podía filmar, caminé por el lugar y encontré unos muchachos que practicaban esgrima o algo así con unos palos. Les convencí para que participaran en el filme y así se pudo rodar. Pero el mayor escollo fue que en cierto punto la mayoría del equipo, me abandonó, ya nadie quería rodar, los ánimos decayeron y yo era el único que quería seguir. Entonces tuve que seguir sometiendo el guion a cambios para poder terminar. Tuve que buscar soluciones, desde hacer animaciones para escenas no filmadas, hasta elipses drásticas y la clásica escena de “se murió”. Por estas y otras razones, Sangre Cubana demoró un año en rodarse.



¿Qué se van a encontrar los espectadores de la CutreCon?

Se van a encontrar una película hecha con nada de dinero, pero muchos deseos de hacer cine. Una historia que cambia su curso por momentos y con muchos pintorescos personajes. Los espectadores van a ver el único largometraje de vampiros hecho en Cuba antecedido solamente por el largometraje animado Vampiros en la Habana de Juan Padrón. Y entre todos los errores, actuaciones amateurs y efectos especiales de cine trash, hay una historia extraordinaria.


¿Dónde se te puede encontrar?

Algunas de mis películas, cortometrajes, mediometrajes y Sangre Cubana en mi canal de YouTube: Dogma 105, en Facebook como: Edgar Pérez, mi correo electrónico es: edgarpérez87cu@gmail.com



¿Qué puedes contarnos de tus próximos proyectos?

Luego de Sangre Cubana se abrió una puerta que me introdujo a conocer a personas del mundo cinematográfico y artístico del país, y superarme en conocimientos de cine. En gran parte le debo mucho a Armando Medardo Pintado, un genial fotógrafo y guionista, ya fallecido, Helmo Hernández, director y promotor artístico de la Fundación Ludwig de Cuba que me acogió en la fundación para una premier a la película y me brindó apoyo para próximos proyectos. También conocí a Jorge Molina, importante director y actor cubano, que se ha convertido en un buen amigo y maestro.

En estos momentos estoy en búsqueda de presupuesto para realizar junto a Humberini Fermar compartiendo dirección lo que será el próximo largometraje en mi carrera cinematográfica, se trata de Tacón que será el primer largometraje cubano de terror slasher.



¿Película de terror favorita?

Tengo muchas películas de terror favoritas, sobre todo me gustan mucho las de los 80-90. Pudiera mencionar clásicos que veo muy repetidas veces como They Live, Tiburón de Spielberg, Alien, Aliens, Terminator 1 y 2, Drácula de Coppola, Viernes 13, Pesadilla, Halloween, y me faltarían otras. Me fascina el cine de Tarantino y el de Robert Rodríguez.