MOTELX - Ich-Chi review


Una familia que reside en la Rusia rural y profunda tiene una vida dura y dificil, pero por mucho que trabajen las deudas hacen que se planteen vender el terreno. A parte de eso, esas tierras siempre han tenido mala reputación, viejas historias que dicen que en ese lugar mora una energía poderosa y oscura.

Título original: Ich-Chi

Año: 2020

Duración: 87 min.

País: Rusia

Director: Kostas Marsaan

Guion: Oleg Bogatov, Artem Zolotarev, Pavel Poluichik, Konstantin Danilov

Fotografía: Leonid Nikiforenko

Reparto: Borislav Stepanov, Marina Vasilyeva, Ilya Yakovlev


Un drama familiar oscuro y cruel.

Hay un tipo de cine de terror que no es de mis favoritos. Estas historias lentas, serias, tirando más a lo contemplativo tienen una base de seguidores bastante grande. Más de una vez me ha tocado escribir sobre ellas y es un poco difícil porque aunque no me haya gustado sí puedo ver que es una cinta de calidad y el problema realmente es más mío que no de la cinta. En este saco podríamos meter a The Wind (Emma Tammi, 2018), November (Rainer Sarnet, 2017), Hagazussa (Lukas Feigelfeld, 2017) o en menor medida La Bruja (Robert Eggers, 2015). En este saco podríamos meter Ich-Chi, de modo que si esos trabajos fueron de vuestro agrado... seguramente esta también os gustará.


Una familia que reside en la Rusia rural y profunda tiene una vida dura y dificil, pero por mucho que trabajen las deudas hacen que se planteen vender el terreno. A parte de eso, esas tierras siempre han tenido mala reputación, viejas historias que dicen que en ese lugar mora una energía poderosa y oscura.

Ich-Chi es una cinta que no tiene un atisbo de alegría y/o esperanza. No vas a ver ni un centímetro de felicidad en la hora y media que dura. El mayor problema que le veo a esta cinta es que, si bien a más o menos la mitad de la cinta para adelante la trama se acelera y espabila bastante, los primeros cuarenta minutos son de un drama familiar de cine de sobremesa. Parece que estemos viendo un culebrón de los duros y la verdad, no es demasiado entretenido. Principalmente porque cuesta mucho vincularse de alguna manera con los pocos personajes que aparecen, pues todos tienen una actitud áspera y poco agradable. Pero cuando la trama se desarrolla hay ciertas ganas de contar una historia de terror trágica que va de menos a más.

Dirige Kostas Marsaan, director que la verdad, no tenía fichado para nada, hay una película suya anterior, Moy ubiytsa (2016) que parece ser que nada tiene de terror. Lo que más me ha sorprendido es que el guion lo firman cuatro personas distintas y no sé qué ha podido pasar durante la escritura pero no me parece una película tan densa y complicada como para necesitar tantas manos. Lo que si hay que destacar es el trabajo de Leonid Nikiforenko en la fotografía, es difícil hacer que un páramo en medio de la NADA, se vea más hermoso.


No hay mucho más que decir sin destripar la película, personalmente a mí me ha dejado a deber, pero esta misma sensación tuve en los ejemplos que he dado al principio y después me he visto sorprendido al ver las buenas reacciones que tuvo, creo que con Ich-Chi pasará algo parecido. Si en cambio eres más de gustos efectistas e inmediatos y sin tanto gusto por los espaciosos silenciosos... yo de ti no me acercaría.

Firma: Oriol Hernández.
@Oriol_TW