The Other Lamb review


Selah vive en una comunidad totalmente integrada por mujeres, a la cabeza de la cual se encuentra Shepherd, un personaje mesiánico que poco a poco nos va mostrando su lado más oscuro, con una manera de dirigir su rebaño algo peculiar. Entre ensoñaciones y cruda realidad Selah descubre que el líder dista mucho de lo que quiere aparentar.

Título original: The Other Lamb

Año: 2019

Duración: 97 min.

País: Irlanda

Director: Malgorzata Szumowska

Guion: Catherine S. McMullen

Música: Rafaël Leloup, Pawel Mykietyn

Fotografía: Michal Englert

Reparto: Michiel Huisman, Raffey Cassidy, Denise Gough, Kelly Campbell, Eve Connolly, Isabelle Connolly, Ailbhe Cowley


Estimulante visión de una secta por dentro.

Cuesta imaginar que en la época en la que vivimos un grupo de niñas y adolescentes no tengan la más remota idea de lo que se cuece en materia de tecnología. Pero para esto tenemos el cine, para mostrarnos una sociedad súper cerrada, donde sus integrantes sienten como una especie de adoración por un personaje llamado Shepherd. Esa incredulidad nos lleva a pensar al principio que la ambientación de The Other Lamb se sitúa bastantes años más atrás. Malgorzata Szumowska juega algo con nosotros mostrándonos a cuentagotas elementos que ante nuestra sorpresa nos sitúan en la actualidad. Y es que tenemos que dar la razón a aquel que dijo que las sectas son destructivas.


Selah vive en una comunidad totalmente integrada por mujeres, a la cabeza de la cual se encuentra Shepherd, un personaje mesiánico que poco a poco nos va mostrando su lado más oscuro, con una manera de dirigir su rebaño algo peculiar. Entre ensoñaciones y cruda realidad Selah descubre que el líder dista mucho de lo que quiere aparentar.

Sin ser del todo original la idea, de sectas hemos visto infinidad de películas, The Other Lamb intenta mostrarnos otra cara de la poliédrica moneda de films de este tipo. Sin apartarse mucho de la estructura clásica, el final nos abofetea pero sin demasiada fuerza, es decir, apunta a un ir más allá que no acaba de cuadrar, no por el hecho de que quede perfecto dentro del armazón sino por la incredulidad de su planteamiento. Naturalmente que no somos expertos en ese tipo de clanes, dónde parece que todo es posible, pero quizá mis razonamientos vayan por otro camino.

El guion, obra de Catherine S. McMullen, está muy bien estructurado. Introduce la tensión en toda su duración sin que en realidad pasen cosas extraordinarias pero hace que nos quedemos clavados esperando unos sucesos que van apareciendo sutilmente.

En cuanto a la dirección es firme y contundente, con el mérito de ser una cinta que está filmada casi íntegramente en exteriores. La naturaleza, en esta ocasión salvaje y poética, se convierte en un personaje más, mostrándonos magistralmente esa integración dentro del film. A esto ayuda la excelente fotografía a cargo de Michal Englert, que sabe retratar de maravilla la fuerza agreste del entorno.


Vamos con las interpretaciones. Encabeza el reparto el único representante del sexo masculino, en los papeles principales, de toda la cinta. Estamos hablando de Michiel Huisman (Juego de Tronos) en el papel de Shepherd, dándole al personaje un toque diferente del que imaginamos en esos tipos mesiánicos. En la parte femenina una gran Raffey Cassidy que intervino en El Sacrificio de un Ciervo Sagrado (The Killing of a Sacred Deer. Yorgos Lanthimos, 2017). Secundan a esta pareja Denise Gough, Kelly Campbell y Eve Connolly.

Os encontraréis con una película muy interesante a caballo entre el terror rural y el fascinante mundo de las sectas. Una apuesta algo arriesgada pero que sin duda os hará pasar un buen rato.

Firma: Josep M. Luzán.
@Josep_Luzan