La Marca del Demonio review


Una chica ha sido poseída por un demonio tras leer un antiguo libro que su madre encontró. Un sacerdote y un exorcista se interesarán por el caso.

Título original: La Marca del Demonio

Año: 2019

Duración: 82 min.

País: México

Director: Diego Cohen

Guion: Ruben Escalante Méndez

Música: Graham Plowman

Fotografía: Aram Diaz

Reparto: Eduardo Noriega, Eivaul Rischen, Lumi Cavazos, Nicolasa Ortíz Monasterio, Arantza Ruiz, Laura de Ita, Dunia Alexandra, Oliver Nava, Omar Fierro


Película de exorcismos sosa y prescindible.

Un recurso muy utilizado para las cintas de terror son las posesiones y exorcismos, los tenemos a puñados y, de hecho, las bien hechas se sitúan en las mejores muestras del género por la facilidad en crear incertidumbre y desasosiego en el espectador. Pero de la misma forma, en los últimos años nos han inundado productos de muy baja calidad, sin ideas que contar y con clichés en cada escena. En este grupo estaría La Marca del Demonio.


Una chica ha sido poseída por un demonio tras leer un antiguo libro que su madre encontró. Un sacerdote y un exorcista se interesarán por el caso.

No hay mucho que funcione en esta película. Empezando por un argumento que no ofrece nada que no se haya visto infinidad de veces. No hay una trama de peso que aguante la película y al final son una sucesión de escenas que llevan a que la cinta termine. Es que no hay mucho más que decir de ella, es insípida y olvidable. Cuesta pensar en una escena que no esté cargada de problemas y errores por lo que sus 80 minutos (que se hacen largos) de duración son una buena noticia.

Diego Cohen sigue sin crear una buena película, con Luna de Miel (2015) estuvo cerca al ser una cinta más sencilla y entretenida, pero salvando esta lo demás han sido trabajos de muy baja calidad. La dirección es realmente caótica, las escenas tienen un problema de ritmo, la acción es un desastre, inconexa, confusa y más propia de un trabajo de estudiante. Un director que está filmando su quinta película no puede ver el resultado final y pensar que esto es un trabajo óptimo. Y errores como que toda la película tenga banda sonora por debajo, sin venir a cuento y dificultando la comprensión de los diálogos. La música tiene que ser una muleta, una ayuda para enfatizar algo, pero colocarla sin ton ni son en todas partes no tiene demasiado sentido. Remarcar los que posiblemente sean los peor jump scares que he visto en una película profesional. También tiene su parte de culpa el guionista, Ruben Escalante Méndez, quien en ocasiones roba a manos llenas a otras películas del estilo, el problema es que lo hace de las malas y lo mezcla con Constantine (2005), que no de Hellblazer, que habría estado mejor. Lo de la mención a H.P. Lovecraft es un simple gancho comercial, no hay prácticamente nada suyo aquí.


Protagoniza, y no se sabe muy bien por qué, Eduardo Noriega (El espinazo del Diablo, Nadie conoce a nadie) que además produce la cinta, un auténtico misterio. Interpreta con el piloto automático puesto y mantiene el rigor en escenas donde debía ser realmente difícil, Se agradece que no haya tenido que forzar un acento. Arantza Ruiz y Nicolasa Ortíz son realmente lo mejor de la película, con unas interpretaciones bastante sólidas rodeadas de todos los problemas a los que esta película adolece.

No es una buena película, ni de exorcismos, ni de posesiones, ni de terror. No hay nada que pueda recomendar ni al público en general ni a los amantes del género. Fue un intento fallido. Sigamos a otra cosa.

Firma: Oriol Hernández.
@Oriol_TW