Iron Sky: The Coming Race review

Veinte años han pasado desde que los Nazis de la Luna han invadido la Tierra. Después de un ataque nuclear Washington D. C., la Presidenta de los Estados Unidos se evacúa a la Antártida y entra en la «Tierra Hueca» (una vasta civilización subterránea). Allí, ella se encuentra con Adolf Hitler y su mascota Tyrannosaurus «Blondi» y comienzan su plan para la dominación global. También resulta que la Presidenta, Hitler, y Vladímir Putin son de una raza secreta humanoide reptil, a la que se le llama “reptilianos”.

Título original: Iron Sky: The Coming Race

Año: 2019

Duración: 90 min.

País: Finlandia

Director: Timo Vuorensola

Guion: Dalan Musso, Timo Vuorensola

Música: Tuomas Kantelinen, Laibach     

Fotografía: Mika Orasmaa

Reparto: Lara Rossi, Vladimir Burlakov, Kit Dale, Julia Dietze, Udo Kier, Tom Green, Stephanie Paul


Fantasía llevada al límite.

Parece ser que la imaginación de los cineastas finlandeses es directamente proporcional a su cercanía al Polo Norte. Es un tipo de cine que cuando se pasa de la raya acaba convirtiéndose en algo quasi surrealista, para nuestro divertimento, claro está.

El término friki le va como anillo al dedo a Iron Sky: The Coming Race. A ello contribuyen un ritmo frenético y unos gags que a más de uno le pueden dejar indiferente pero, mucho nos tememos, que habrá gran cantidad de público que se lo pasará en grande. La historia es de aquellas que o te la tomas a broma o puedes estar dándole a la mollera la mayor parte de tu vida. Mejor tomar la primera opción y pasar página lo más pronto posible.


Veinte años han pasado desde que los Nazis de la Luna han invadido la Tierra. Después de un ataque nuclear Washington D. C., la Presidenta de los Estados Unidos se evacúa a la Antártida y entra en la «Tierra Hueca» (una vasta civilización subterránea). Allí, ella se encuentra con Adolf Hitler y su mascota Tyrannosaurus «Blondi» y comienzan su plan para la dominación global. También resulta que la Presidenta, Hitler, y Vladímir Putin son de una raza secreta humanoide reptil, a la que se le llama “reptilianos”.

Tras esa hilarante sinopsis, se esconde un intento de cine desenfadado al estilo de Hot Shots! (Jim Abrahams, 1991) o Top Secret (Jim AbrahamsDavid Zucker, 1984) que no se consigue casi en todo el metraje. Es como si se hubiera tomado por ese camino pero con el freno de mano puesto. Soy de la opinión que una vez puestos mejor cuesta abajo y sin frenos. En vez de eso va derivando en una copia barata de la excelente Desafío Total (Total RecallPaul Verhoeven, 1990). Estáis en lo cierto, una extraña mezcla de géneros.

En la parte más positiva algunas escenas que valen por toda la película, aunque puestas a cuentagotas y con la religión (cualquiera de ellas, incluso nuevas), como fondo. Todo ese caudal humorístico que hubiera dado mucho de sí, se va perdiendo en el intento de hilvanar una historia que vista a vuelo de pájaro es totalmente insulsa y falta de fuerza.


Vamos con las interpretaciones. Encabeza el reparto Lara Rossi en el papel de Obi, una especie de Pepe Gotera y Otilio en versión femenina. Le siguen, en los papeles principales Vladimir Burlakov como Sasha y Kit Dale como Malcom. Nombrar entre los secundarios al gran Udo Kier (MelancolíaBlade) en una gran doble interpretación.

Para finalizar nos permitimos recomendarla a todo aquel que se quiera reír un rato a costa, eso sí, de tragarse una historia que ni en lo más remoto de sus mentes hubieran llegado a imaginar.

Firma: Josep M. Luzán.
@Josep_Luzan