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lunes, 16 de octubre de 2017

Errementari review


Título original: Errementari

Año: 2017

Duración: 96 min.

País: España

Director: Paul Urkijo

Guion: Asier Guerricaecheverría, Paul Urkijo

Música: Pascal Gaigne

Fotografía: Gorka Gómez

Reparto: Eneko Sagardoy, Itziar Ituño, Josean Bengoetxea, Gorka Aguinagalde, Urko Olazabal, Kandido Uranga, Almudena Cid, Ramón Aguirre, Gotzon Sanchez


Historia entrañable, gran reparto y técnicamente excelente.

Si podemos calificar esta película en una sola palabra sería: arriesgada. Rodar un largometraje de género fantástico en este país ya es difícil de por sí, hay bastante legión de seguidores y una tradición más que respetable repleta de grandes nombres, pero no somos un número tan grande como para surtirnos de películas de terror y fantástico con toda la asiduidad que nos gustaría. Pero es que además Errementari va un paso más allá adaptando un cuento popular de la Euskadi profunda y además rodándola en euskera antiguo dándole un toque más de autenticidad, pero hay que reconocer que no sería un plato apetitoso para un público generalista acostumbrado a un cine más accesible. Pero una vez vista podemos decir que no verás una película hecha con más mimo, cariño y pasión este año que esta.


A mediados del siglo XIX, en la profundidad de Álava, cuentan que en medio del bosque vive un herrero tan fuerte y despiadado que el mismo diablo le tiene miedo. Pero una niña que no teme a nada entrará en su forja para buscar a su muñeca perdida.

Como decía, en esta cinta verás el corazón de sus creadores, no hay una sola toma que no se haya meditado, comprobado y perfeccionado, y ya no hablamos en el plano técnico en el que ahondaremos más tarde. En términos argumentales, el film que cuenta con recursos presupuestarios limitados es todo lo buena que podría llegar a ser, y eso no es poco. No hablamos de una cinta de Marvel que cuenta con 250 millones de presupuesto. Aquí lo que tenemos es sobrado talento y los recursos justos para hacerlo. Es por ello que la historia corre con pocos escenarios, apenas tres o cuatro, pero es la misma historia que orgánicamente va oscilando de un lugar a otro, además que el surtido de personajes no es muy elevado pero suficiente para no quemar la imagen con cada uno de ellos.

Errementari es un cuento antiguo de no más de dos páginas con el suficiente potencial para expandir su historia y añadir nuevos elementos, dirigida por Paul Urkijo quien también escribe el guion con la colaboración de Asier Guerricaecheverría. El director, con varios exitosos cortometrajes a su espalda, como El bosque negro (2015) o Jugando con la muerte (2011) ya tenía un estilo muy particular que se ve expandido en Errementari, una técnica muy marcada en el director vasco, con toques de Jim Henson, Terry Gilliam y Alex de la Iglesia. El diseño de arte, la producción, la fotografía, la iluminación (utilizando más el fuego que los focos), la ambientación... todos los aspectos técnicos de la película están a un nivel asombroso. Especial mención a las escenas que ocurren dentro de la forja. Protagoniza el veterano Kandido Uranga (Bosque de sombras) como el herrero antihéroe, su corpulencia y profunda voz hacen de él el actor perfecto para el papel, después está la joven debutante Uma Bracaglia con una interpretación asombrosa mostrando su faceta más encantadora a la vez que es indudable la mala leche que se gasta el personaje. Destacar también el trabajo de Eneko Sagardoy (The Night Watchman. La Mina), sin revelar a quien interpreta el trabajo que hace con la voz que proyecta es genial.


Debes ver esta película por muchos motivos, el primero es porque es una cinta de calidad muy alta, el segundo porque cuenta un cuento clásico que quizá no conozcas y tercero porque hay que apoyar este cine, uno que huye de los efectismos de un cine comercial decadente que siempre juega sobre seguro. Errementari es, por encima de todo, una carta de amor al cine clásico, a las películas que veíamos cuando éramos críos, a las historias de aventuras con toques de terror y a cómo hacer una película condenadamente buena cuando se tienen agallas y talento.

Firma: Oriol Hernández.