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jueves, 27 de julio de 2017

[FANTASIA] - Lowlife review


Título original: Lowlife

Año: 2017

Duración: 96 min.

País: Estados Unidos

Director: Ryan Prows

Guión: Tim Cairo, Jake Gibson, Shaye Ogbonna, Ryan Prows, Maxwell Michael Towson

Música: Pepijn Cuadron

Fotografía: Benjamin Kitchens

Reparto: Nicki Micheaux, Ricardo Adam Zarate, Jon Oswald, Shaye Ogbonna, Santana Dempsey, Mark Burnham, Jose Rosete, Jearnest Corchado, Clayton Cardenas


Sórdida, violenta y totalmente recomendable.

Buscar referencias cuando uno ve un film es inevitable. Lo ideal sería poder abstraerse de esa información almacenada en nuestro cerebro. En esta ocasión no lo podemos evitar, es algo que nos asalta desde el primer minuto, y no estamos hablando de plagio, sino de un estilo de hacer cine que ha marcado a toda una generación, tanto de público como de profesionales. Me estoy refiriendo a la influencia del mejor Quentin Tarantino. Conforme va avanzando la cinta vamos obviando ese toque entre maligno y divertido del director de Knoxville para centrarnos en lo que va apareciendo en la pantalla, que no es otra cosa que pura diversión aderezada con un estilizado gore. Esto último la diferencia de la obra de la que más bebe que es, en mi opinión, Jackie Brown de 1997.

Ryan Prows hace su debut en el largometraje con esta cinta. ¡Y qué debut! Nos encontramos, en sus justos noventa y seis minutos, con personajes muy bien definidos, situaciones entre divertidas y perversas, escenas gore que quitan el hipo y una historia bastante compleja explicada de manera original y con mucha soltura. A todo esto hay que añadir un endiablado ritmo y unos acertados diálogos. ¿Alguien da más?


Como he apuntado antes, la trama es muy interesante, dibujándonos un mundo sórdido con un particular código del honor, el cual los personajes cumplen a rajatabla. La parte final queda un poco edulcorada, este quizás sea uno de sus escasos puntos débiles, pero se puede perdonar en aras del visionado global.

El Monstruo está a las órdenes de Teddy. Su trabajo consiste en conducir a tipos de dudosa calaña al sótano del restaurante donde oculta a chicas para violarlas. El Monstruo tiene una relación con la hija adoptiva de Teddy, de la cual está esperando un hijo, un hijo que llevará estigmatizado el legado de su saga.

Maravillosa cinta que reúne todos los requisitos para cumplir uno de los fines sagrados del cine: pasárselo en grande. Después de un electrizante inicio las cosas se calman un poco, parece que la cosa va a caer en la peor de las monotonías, pero Ryan Prows y su extenso equipo de guionistas, remontan el vuelo envolviéndonos y dejándonos casi sin respiración. Utiliza la técnica de ver una misma escena desde el punto de vista de cada personaje, pero no es algo que busque la estética, sino que se sirve de ello para explicarnos los puntos oscuros de la trama. El guión, por lo tanto, es el alma mater del film.

En el apartado técnico destacar una gran fotografía de Benjamin Kitchens tirando a oscura y barriobajera. Resaltar también el excelente trabajo del equipo de efectos especiales, visuales y el de maquillaje. Las escenas más macabras acaban como tienen que acabar, con la sangre salpicando la pantalla.


La gran variedad de personajes impide que los nombremos a todos, de todas maneras resaltar a los protagonistas principales. Empezamos con Nicki Micheaux, estrella televisiva. Seguimos con Jon Oswald, también proveniente del mundo catódico y Mark Burnham (Wrong Cops y Hidden in the Woods). Acabamos la lista con Ricardo Adam Zarate que hace su debut en el largometraje.

Sería un pecado perdérsela, así que estad atentos tanto los seguidores de Quentin Tarantino como el resto de los mortales que, como yo, solo aspiran a disfrutar. Con este film lo haréis, sin duda.

Firma: Josep M. Luzán.
@Josep_Luzan