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Medio Oficial

jueves, 7 de abril de 2016

La Invitación review


Título original: The Invitation

Año: 2015

Duración: 100 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Karyn Kusama

Guión: Phil Hay, Matt Manfredi

Música: Theodore Shapiro

Fotografía: Bobby Shore

Reparto: Logan Marshall-Green, Tammy Blanchard, Emayatzy Corinealdi, Michiel Huisman, John Carroll Lynch, Michelle Krusiec, Mike Doyle, Lindsay Burdge, Jordi Vilasuso


Grandes personajes para un thriller intenso.

Hay multitud de películas que suceden en una casa llena de invitados, como Coherence del 2013 dirigida por James Ward Byrkit o Krisha de Trey Edward Shults del 2015. Y ahora me viene a la cabeza La soga de Alfred Hitchcock de 1948, Cluedo de Jonathan Lynn en 1985 o Un cadáver a los postres de Robert Moore en 1976. Todas ellas y muchas más incluyen muy pocos personajes y un espacio muy reducido, que puede ir desde la casa entera con jardín incluido hasta una única habitación. Y para ello se necesita un guión sólido como el hormigón. Algo capaz de aguantar casi todo un largometraje con diálogos, y ya no sé si estaríamos hablando de cine o de teatro. Y así empieza La invitación.

Will y su nueva novia van a casa de su ex-mujer y la pareja de esta para una cena de reencuentro con un grupo de amigos a los que hacían años que no tenían contacto. Se preveía una noche tensa pero incluso así todo es demasiado extraño, quizá los anfitriones tenían algo más planeado...

Antes que nada, si la película te interesa no veas ni el tráiler, ves siendo totalmente ignorante de lo que ocurre salvo las líneas de sinopsis de esta review (que se explica en los dos primeros minutos). La Invitación es una película de tensión, con un ritmo constante e interesante de principio a final. Es una cinta que juega con las sensaciones, durante tres cuartas partes no te cuentan nada pero te dejan caer algunos elementos y pistas para que vayas deduciendo a la par que el protagonista  lo que sea que esté ocurriendo. Aquí entra la genial interpretación de su protagonista Logan Marshall-Green (Prometheus, La trampa del mal), que consigue que te pongas de su lado nada más empezar y que de verdad quieres que salga triunfador de la situación.

Dirige la directora Karyn Kusama en su mejor película hasta la fecha, cosa no muy difícil tras Aeon Flux y Jennifer's Body. Se recrea en largas conversaciones intrascendentes (o eso parece) pero cargadas de simbolismo y mensajes ocultos. En los puntos negativos coloco su desenlace, no por ser malo sino porque parece otra película. Te pasas todo el metraje con un ritmo y una estética y para el final decide acelerar todo demasiado. Habrá a quien le guste pero para mí sin ser un desastre no se sostiene tan bien como lo había hecho hasta ahora. También hay algún cabo suelto en lo que a alguno de los personajes se refiere y me extraña que no le dieran resolución alguna. Genial la banda sonora de Theodore Shapiro, ya no solo por la composición original cargada de instrumentos metálicos que te ponen todavía más nervioso, sino también por la selección de canciones (que ya me he encargado de buscar por spotify). Protagonizan aparte de Logan (que como ya he dicho es el más inspirado), Tammy Blanchard (The inherited), Emayatzy Corinealdi (Addicted), Michiel Huisman (Guerra Mundial Z). Grandes trabajos de Tammy y Michiel, no tanto de Emayatzy a la que he de reconocer que su personaje no me gustó en ningún momento y no creo que esa fuera la idea.

Habrá a quien no le guste su final, no por ser malo sino por tirar un poco a lo fácil, no obstante es una película muy recomendable si lo que te gustan son las escenas largas y tensión a destajo.

Firma: Oriol Hernández.