Buscador

Translate

Medio Oficial

lunes, 7 de diciembre de 2015

Bone Tomahawk review


Título original: Bone Tomahawk

Año: 2015

Duración: 133 min.

País: Estados Unidos

Director: S. Craig Zahler

Guión: S. Craig Zahler

Música: Jeff Herriott, S. Craig Zahler

Fotografía: Benji Bakshi

Reparto: Kurt Russell, Patrick Wilson, Matthew Fox, Lili Simmons, Richard Jenkins, Sean Young, David Arquette, Kathryn Morris, Sid Haig, Geno Segers, Michael Paré, Jamie Hector


¡El nuevo western!

Bienvenidos a aquellos anhelados recuerdos de cuando fuimos pequeños, mejor dicho jóvenes, ansiosos por películas de sangre, gore y espectacularidad, donde personajes valientes en los que reflejarnos hacían sangrar y sangraban para contar una historia que al final resultaba bastante vana y pobre, pero en cambio y mucho a nuestro pesar, la película que tocaba ver era el western de turno que programaban en la televisión. Aquellos donde se hablaba mucho de temidos indios que arrancaban cabelleras, asesinaban en masa con sus hachas y de soldados milicianos sin escrúpulos que eran temidos por los indios más valientes, pero de sangre en pantalla nada de nada... Pues bien, ya no hace falta que imaginemos como sería la historia si no se cortaran un pelo a la hora de contarla.

En el año 1850 un forastero llega a un alejado pueblo  con algo más que buenas intenciones, al ser detenido por el sheriff resulta herido. La única enfermera del pueblo le ofrecerá sus servicios. Una noche ambos desaparecen dejando como única pista la flecha de una misteriosa tribu caníbal. Un grupo de hombres del pueblo tratarán de dar con la chica desaparecida.

Bienvenidos al nuevo lejano oeste, donde hombres que son casi monstruos, sangre a raudales y una consistente historia western de las de antaño, que ha pesar de no tener sangre nos gustaban igual, se combinan para crear un western auténtico.

Bone Tomahawk, es el proyecto con la que un conocido guionista de la atmósfera de Hollywood S. Craig Zahler rompe el hielo y pone toda la carne en el asador para escribir una historia que él mismo dirigirá sin que nadie le pueda recortar contenido. Como resultado tenemos un extraño western que no desmerece en absoluto y que combina terror, thriller y gore, lo que parece imposible en primera instancia, pero así es, y lo mejor de todo es que funciona. Se convierte así en una de las películas recomendadas del año, por su rareza en sí, dentro del que quiera que sea su género con el que se la defina, y además, porque la película está muy bien.

Hablar del reparto resulta vital en este caso por la gran calidad de sus protagonistas, acertados todos ellos, así como la definición y el detalle de cada uno de los personajes. Como uno de los protagonistas principales, Kurt Russell, profundiza en el alma de su personaje, como sheriff de la ciudad, bigotudo y serio, no permite el más mínimo descanso al profundo respeto que impone en cada una de las secuencias en que aparece. Le sigue de cerca en el protagonismo Patrick Wilson, quien tiene uno de los roles más difíciles físicamente hablando en la historia y que sin embargo transmite naturalidad agradecida. Matthew Fox como John Brooder, un hombre serio de alargada fama con su fusil y hombre de negocios que ofrece alguna de las mejores frases de la película. Para cerrar el círculo de actores protagonistas y aunque no haya mencionado a ninguna actriz, y eso que interpretan sus papeles fielmente como comento arriba, tengo que cerrarlo con la mejor y más sorprendente interpretación de Richard Jenkins, como el anciano ayudante del sheriff quien llena de humanidad esta historia, donde lo verdaderamente grande son los personajes.

Cómo lo más destacado podría hablar del magnífico atrezo o maquillaje, pero destacaría más especialmente la fotografía de Benji Bakshi, firme y sobria en todo el film, capta como fondo unas grandes llanuras dando claridad a las imágenes y cuando es requerido por la situación, capta la parte más tenebrosa de la historia por así llamarlo, acompañando los cambios de situación cuando ésta lo requiere, dotándola de veracidad en todo momento.

Como parte negativa, única y exclusivamente, mencionaría la semejanza inevitable de los “malos” de la historia con el famosísimo Depredador al que Arnold Schwarzenegger quería dar caza desesperadamente en la película de John McTiernan, de 1987, Predator.

Hay algo que me hizo una gracia especial, y es ver en los inicios del film a Sid Haig, quien interpretó al famoso payaso Capitán Spaulding en La casa de los 1000 cadáveres, personalmente lo entendí como un aviso a que este no iba a ser un western sin sangre ni terror.

No te crees un idea preconcebida, siéntate y disfruta.

Firma: Gerard FM.