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Medio Oficial

lunes, 5 de diciembre de 2016

Under the Shadow review


Título original: Under the Shadow

Año: 2016

Duración: 84min.

País: Irán

Director: Babak Anvari

Guión: Babak Anvari

Música: Gavin Cullen, Will McGillivray

Fotografía: Kit Fraser

Reparto: Narges Rashidi, Avin Manshadi, Bobby Naderi, Ray Haratian, Arash Marandi


Única en su especie.

Acostumbrados a ver películas de terror que transcurren en países subdesarrollados con protagonistas pudientes y en un entorno de barrios bonitos, en hoteles, casas encantadas y demás espacios donde el único peligro o factor a temer es el leitmotiv de la película. Under the Shadow, parte con la ventaja o la inteligencia según se quiera ver, de un entorno realmente hostil, pues la película esta ambienta en pleno conflicto bélico en la capital de la república Islámica de Irán, la ciudad de Teherán, donde los bombardeos sobre la población civil se suceden continuamente. En este marco poco recomendable para la tranquilidad y ya de por si más que tensional, es donde sucederá la maquiavélica trama preparada por el guionista y director Babak Anvari. Con fotografía a cargo de Kit Fraser.


Un padre de familia convencional es llamado a filas para atender a los caídos en batalla y desarrollar así sus labores como médico. Esta premisa es la que vivirá a partir de ahora Shideh y su hija Dorsa. Solas en casa, verán como su principal miedo en la Teherán de los años ochenta se encuentra entre las paredes que las rodean y no en el exterior.

Calles aparentemente tranquilas que respiran una falsa normalidad tras la revolución. Personas que tratan de encontrar su lugar en este nuevo régimen, expectantes de lo que puede estar por venir. Pero historias ancestrales siguen estando muy presentes entre la población de Irán. No parece ser así para la protagonista principal del film Narges Rashidi, que interpreta a Shideh, una joven madre, valiente e inteligente y muy desafiante a todo lo que le rodea, pues tiene una manera bastante más moderna de ver la vida de lo que la ve su entorno más creyente y sumiso a lo establecido. Con el mundo en contra y una hija llamada Dorsa interpretada por Avin Manshadi, que cada vez desvaría más en cuanto a lo que ve y deja de ver. Esta madre coraje y profundamente cabezona, lucha por no perder el control de la situación, en un marco cada vez menos deseable.

En los primeros compases de la obra, Dorsa, la pequeña de la familia, resulta altamente irritable y termina por hacerse muy pesada, convirtiéndose en un elemento único en esta primera toma de contacto y anunciando la dinámica que va a tomar la cinta en cuanto a tensión se refiere. En la segunda parte de la película, claramente diferenciada, la tensión fruto de la ambientación generada se incrementa y toda la artillería preparada para que esto sea considerado una autentica película de terror con momentos escalofriantes llega de los elementos más místicos y fantásticos de los que no haré demasiado comentario para evitar spoilers. Como parte un poco más achacable comentar que los efectos visuales o CGI no son del mismo nivel que la narrativa del film, no distraen, pero esta historia se merece lo mejor. Incluso con todo, os aseguro que los sustos están asegurados.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Tear Me Apart review


Título original: Tear Me Apart

Año: 2015

Duración: 86 min.

País: Reino Unido

Director: Alex Lightman

Guión: Tom Kerevan

Música: Alex Lightman, Richard Lightman

Fotografía: Ernesto Herrmann

Reparto: Alfie Stewart, Frazer Alexander, Jennie Eggleton, Jon Campling, Simon Burbage, Gareth Lawrence, Duran Fulton Brown, Jurgen Schwarz, Russell MacLeod, Somi De Souza, Andrew Stockton, Terry Wood


Original puesta en escena de un mundo post-apocalíptico.

Cuando uno debuta en el difícil mundo del largometraje intenta hacer algo original, desafiante,  que llame la atención y que pueda llegar a convertirse en el inicio de una carrera, que como todas, necesita un trampolín. Es lo que se llama tirarse a la piscina. Hay que asegurarse, por eso, que ésta tenga agua.

Alex Lightman inicia su carrera con Tear Me Apart, un producto, en mi opinión, algo arriesgado para un debut. La premisa inicial es muy interesante, aunque haya sido abordada en innumerables ocasiones en el cine. Estamos hablando de un mundo post-apocalíptico, ¿os suena de algo?


Supongo que estaréis pensando en algo parecido a la saga Mad Max, cuya primera entrega a cargo de George Miller data de 1979, ¡parece que fue ayer! La verdad es que no se parece en nada. Los impresionantes desiertos australianos se transforman en la fotogénica costa de Cornualles, la cual nos da una profundidad algo poética en contrapartida con la desolación de Mad Max. Esto nos va dando una idea hacia donde deriva la extraña historia que nos quieren contar.

Dos jóvenes hermanos adolescentes tiran de canibalismo para sobrevivir debido a la dificultad para cazar animales. Un cataclismo acabó con la mayoría de la población mundial, más significativamente las mujeres, de las cuales se cree que no queda ninguna.

Impreciso y un poco vacilante producto que trata de explicarnos algo novedoso pero que se queda en el intento. Su originalidad, por eso, salva los muebles. El guion nos introduce en el mundo personal de dos hermanos que no han conocido a más mujer que a su madre. Como fondo un canibalismo llevado con normalidad y sin grandes alardes visuales, y una ausencia femenina que da a entender como moraleja que sin las mujeres, los hombres se vuelven más salvajes.

Como envoltorio de todo esto destacar una excelente y repetitiva música que sirve para las escenas más tranquilas y las más escabrosas. Una tonada pegadiza y sumamente idónea con lo que se está contando.

Tenemos que nombrar la gran fotografía a cargo de Ernesto Herrmann, casi en su totalidad de unos maravillosos exteriores. No es la primera vez que pasa, pero el entorno, la majestuosa e impactante costa de Cornualles, se convierte en una protagonista más.


Vamos con las interpretaciones. La elección de los actores no podía haber sido más acertada. Los desconocidos Alfie Stewart y Frazer Alexander dan vida a los dos hermanos protagonistas. Destacar su marcado acento escocés. En la parte femenina, que la hay a pesar del enunciado, nombrar a Jennie Eggleton como Molly.
viernes, 25 de noviembre de 2016

Let Her Out review


Título original: Let Her Out

Año: 2016

Duración: 89 min.

País: Canadá

Director: Cody Calahan

Guión: Cody Calahan, Adam Seybold

Música: Steph Copeland

Fotografía: Jeff Maher

Reparto: Alanna LeVierge, Nina Kiri, Adam Christie, Kate Fenton, Michael Lipka


Perturbadora hasta las entrañas.

Lo que el maestro del terror canadiense comenzó en los 70, está teniendo un nuevo resurgir en los últimos años. Es un hecho que el body horror está más de moda que nunca y como gran fan de Cronenberg, esto es motivo de celebración. Siempre gusta que el género de terror se expanda y no quede anclado en los tópicos de slasher y fantasmas, que viene a ser su vertiente más comercial a día de hoy.

Helen sufre un grave accidente, al despertar ella empezara a sufrir episodios de pérdida de consciencia, terrores nocturnos y alucinaciones. En una visita al doctor, este le descubre los restos en su útero de lo que fue una hermana gemela. A partir de aquí Helen comprenderá que todas estas extrañas situaciones tras su accidente vienen dadas por algo que en su interior ha despertado después de todos estos años.


Cody Calahan es una de las caras visibles de la productora canadiense Black Fawn Films. Juntos están llevando el terror canadiense a las puertas de todos los festivales  a nivel mundial, la clave del éxito, es rodearse de buenos guiones y un grupo de actores reducido pero que cumplen con creces su cometido. Let Her Out es una nueva visión a un género muy prolífero como decía al principio, pues en los últimos años no hemos parado de recibir cintas de body horror, puede que muchos vean a la nueva cinta de Cody Calahan un paso atrás, pues gracias a los grandes efectos especiales con los que el cine actual cuenta, hemos podido ver mutaciones y descomposiciones de cuerpo de lo más rocambolescas. En cambio aquí busca ocultarnos lo evidente, y la metamorfosis de la protagonista es casi más psicológica que fisiológica. Para mí esto significa un golpe de aire fresco al género, aunque sí toma la opción de mostrar menos, veo que si hacia el final muestras tanta o más casquería como el resto de producciones, finalmente te conviertes en una más y es aquí donde pierde algunos puntos Let Her Out.

Por una vez prefiero la insinuación que nos propone su director a la muestra obvia de casquería, que por una parte es divertida, es cierto también que el cupo de mercado creo que está llegando a extremos de cansancio como hace unos años sucedió con un mercado sobresaturado de found footages.

En cuanto a las actuaciones, como suele suceder en este sub-genero del terror estamos ante una producción donde su protagonista carga con todo el peso o al menos la mayor parte de él. Alanna LeVierge está estupenda en este aspecto, consiguiendo que el público empatice con su personaje, aunque echo de menos algún secundario más potente, o destacable pues creo que esta vez LeVierge no consigue una réplica a la altura de su personaje.

El corto de terror Three Wise Monkeys de Miguel Ángel Font Bisier se encuentra disponible ONLINE


Después de un recorrido de un año por más de 60 festivales, estar nominado al Méliès de Plata a Mejor Cortometraje Europeo por la Federación Europea de Festivales de Cine Fantástico y haber obtenido distintos premios internacionales, Three Wise Monkeys, dirigido por Miguel Ángel Font Bisier, se estrena en Internet.

El proyecto es la segunda parte de una duología temática de capítulos independientes iniciada con Sinnside (Méliès de Plata a Mejor Cortometraje Fantástico Europeo) y que explora distintos aspectos de las relaciones entre los niños y los adultos en clave de terror psicológico.

Three Wise Monkeys, escrito por el propio director ha sido producido por el reputado estudio de animación y postproducción Doble Frame, y ya cuenta con guión de largometraje.

Los Tres Monos Sabios representan la voluntad de no ver el mal, no oírlo y no hablar de él, algo que resulta complicado cuando este se esconde detrás de cada esquina. Una ambigua lección que Zoe aprenderá a la fuerza cuando reciba una figurita representando a los tres simios... ¡Despierta tu lado salvaje!


jueves, 24 de noviembre de 2016

Cruel Summer review


Título original: Cruel Summer

Año: 2016

Duración: 80 min.

País: Reino Unido

Director: Phillip Escott, Craig Newman

Guión: Phillip Escott, Craig Newman

Música: Josef Prygodzicz

Fotografía: Lucas Tucknott

Reparto: Danny Miller, Reece Douglas, Richard Pawulski, Natalie Martins, Grace Dixon, Gary Knowles, Thomas Conning


Te hará apretar los puños.

Estamos ante una película muy pequeña que cuenta una historia muy concreta pero envuelta en una realidad social de extrema gravedad: la de jóvenes que son y serán carne de cañón por el estigma social. Chavales sin previsión de mejora en el horizonte, sumado a una baja preparación escolar y un cabreo monumental con el mundo les puede llevar a hacer cosas absolutamente estúpidas y sin ningún sentido. Lo que cuenta esta película es un claro ejemplo, totalmente aterrador cuando te percatas de que está basada en hechos reales.


Danny, un adolescente con un poco de retraso mental consigue convencer a sus padres para ir solo de acampada al lago y pasar ahí la noche. A su vez unos chicos del pueblo le están buscando para aclarar unos temas con él.

Contando con muy pocos medios, un reparto muy limitado en número y rodado prácticamente como si fuera un documental, Cruel Summer hace honor a su título mostrándonos escenas duras e incomodas para el espectador, alimentadas por, como entes omnipresentes y conocedores de los elementos de la trama que somos, de todo el sinsentido que está ocurriendo por la total estupidez humana, un desazón que golpea al espectador con un remate final en forma de padres esperando en el coche con unas interpretaciones soberbias de Grace Dixon y Gary Knowles.

Dirigen y escriben a cuatro manos Phillip Escott y Craig Newman, el primero con una larga experiencia en documentales y, como decía antes, utiliza este estilo narrativo para contar la historia. Mucha introspección con los tres amigos con su peculiar misión para dejar bien claro el monumental lío en el que eligen meterse (y que incomprensiblemente, esperan salir indemnes). Interpretados por Danny Miller, el líder del grupo y el más estúpido de largo de los tres, Reece Douglas, el chico con aspiraciones que ejemplifica las nulas posibilidades de prosperidad y Natalie Martins, la auténtica víbora y catalizadora de la trama que llevará a la ruina al personaje interpretado por Richard Pawulski, magnífico en su personaje con el que simpatizas al momento, cosa perfectamente calculada por la película.

Kristen review


Título original: Kristen

Año: 2015

Duración: 86 min.

País: Holanda

Director: Mark Weistra

Guión: Mark Weistra

Música: Johan van der Voet

Fotografía: Marc Redmeijer

Reparto: Terence Schreurs, Poal Cairo, Jet Pagnier, Ronald Top, Howard Van Dodemont


Engancha desde el primer minuto.

En absoluto estoy exagerando al decir que desde el mismo instante en que empieza el metraje hasta que termina la película, la tensión se sitúa en lo más alto, atrapando al espectador, que incrédulo, disfrutará minuto a minuto sin tan solo imaginar lo que está por llegar.

Tras una juerga considerable Kristen regresa al bar de sus padres para dejarlo todo en orden y poder reabrir próximamente. Mientras espera que su novio aparque el coche y venga a ayudarla suena el teléfono en el bar. Lo que al principio parece un cliente interesándose por los horarios del bar se convertirá en un acoso un tanto particular.


Un ejemplo para todos aquellos que quieren iniciarse en el cine sin el respaldo de grandes capitales, una película de tan solo 8.000 euros de presupuesto que no está falta de absolutamente nada. Pienso en que podría mejorar el resultado final de haber contado con más presupuesto, y a mí personalmente no se me ocurre nada.

El responsable de esta historia con tanto mérito por lo comentado anteriormente es el guionista y director del film Mark Weistra, que sabe sacar todo el jugo a una historia cotidiana que aterroriza a cualquier mortal, sugerente en la mayor parte del film y sin llegar a caer en el absurdo o tópicos recurrentes de las películas de terror que tratan de asustar por todos los medios posibles, mantiene la ambientación hasta lograr la piel de gallina de esos mágicos momentos dentro del género.

Nada de esto, o al menos, no con tanto éxito, habría sido posible sin una pieza clave en la película, la de Kristen, el personaje principal interpretado por la
actriz holandesa Terence Schreurs, que deslumbra como un elemento propio indispensable dentro del film, haciendo posible una historia que requiere de una sola actriz que cargue con todo el peso de la película. Brillante es un adjetivo merecido para esta intérprete que logra sumergirnos en la historia, sin tiempo, ni tan solo, para tomar un respiro.

Aunque la ambientación es magnífica para lo que se requiere, y todo lo que observamos es más que comedido, hay un punto en concreto en el transcurso del desenlace, en que quizás es demasiado excesivo lo que se nos propone, pero sin llegar a ser perjudicial para el film, en parte no resulta así por la duración de casi noventa minutos que concentra muy bien todo lo que tiene que contar y no quema minutos en vano.


Mi parte favorita o uno de los detalles que más valoro es la manera en que nos devuelven aire prácticamente al final de todo el minutaje, para volver a arrancarnos esa sensación de alivio y enterrarnos en el mismo lugar del que veníamos. Simplemente genial esta especie de giro en la trama.
miércoles, 23 de noviembre de 2016

La Llegada review


Título original: Arrival

Año: 2016

Duración: 116 min.

País: Estados Unidos

Director: Denis Villeneuve

Guión: Eric Heisserer, Ted Chiang

Música: Jóhann Jóhannsson

Fotografía: Bradford Young

Reparto: Amy Adams, Jeremy Renner, Forest Whitaker, Michael Stuhlbarg, Mark O'Brien, Tzi Ma, Nathaly Thibault, Pat Kiely, Joe Cobden, Julian Casey


Obra maestra.

Denis Villeneuve es un director canadiense que en muy poco tiempo y película tras película ha ido forjándose una carrera de lo más sólida repleta de thrillers. Estamos hablando de señoras películas como Prisioners, Enemy y la reciente Sicario. Y ha llegado a un punto de reputación y, sobretodo, de confianza personal para adentrarse en la ciencia ficción más seria, inteligente y densa, siempre con su estilo pausado. Para ello ha adaptado un relato corto de Ted Chiang (que colabora en el guión) con un potencial tan grande como el mismo universo.

De repente, aparecen varias naves extraterrestres en diferentes puntos del planeta. Al cabo de unos días y viendo que no ha habido ningún movimiento más, proceden a contratar a la doctora Banks y al doctor Donnelly para crear un sistema de comunicación con estos seres y preguntarles a qué han venido.


Nos encontramos ante una historia profunda, no es complicada de entender pero si con fundamento y que no podrás evitar pensar en todo lo que ha ocurrido una vez haya terminado. Una obra inteligente, creando su propia mitología (que has de comprar desde un principio para entrar en el juego) que va mucho más allá de simple comprensión entre culturas (y universos) sino también la llamada de atención hacia nuestra propia civilización, intentando comunicarse con una especie alienígena y no poder entenderse con el país vecino. Una película que pese a tener dos horas de duración te pasa como un suspiro. En cuanto los personajes se adentran en la nave ya no apartarás los ojos de la pantalla. Sus situaciones tan titánicas como desbordantes al ojo humano a la par que su ritmo tranquilo te hacen comprender que estás observando otro punto y aparte de la ciencia ficción en el cine como fue en su día 2001: Odisea en el espacio, Blade Runner (secuela a cargo de Villeneuve para 2017) o Brazil (para mi gusto personal). Es una película que tiene muchos puntos en común con Interstellar de Christopher Nolan y queda muy por encima de esta, explicando mucho más de manera mucho más comprensible y eficaz.

Protagoniza Amy Adams (Her, Big Eyes) interpreta a la brillante doctora Louise Banks y que no os extrañe que se acabe llevando el oscar por esta. Un personaje con el que empatizas de inmediato, su investigación y progresos se van desarrollando de una manera muy lógica, dentro de una historia que es pura hipótesis, te pones de su parte desde el minuto 1 y todo un argumento que se mueve a escala universal se llega a simplificar al punto de que si ella gana, todos ganan. Andan como escuderos Jeremy Renner (The Town, 28 semanas después) y Forest Whitaker (El último rey de Escocia), este último siempre correcto y sin desmadrarse mucho, no diré que lleva el piloto automático puesto pero no sería su interpretación más histriónica porque tampoco lo necesita. En el caso de Renner no es que tenga una mala interpretación, es su línea argumental la que queda un poco tocada por estar estancada toda la película y activarse en el mismo final sin mayor desarrollo y con mil cuestiones sin respuesta. Esta es la mayor contra que le veo a la película y es de una importancia ridícula.