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viernes, 21 de noviembre de 2014

The Town That Dreaded Sundown review


Título original: The Town That Dreaded Sundown

Año: 2014

Duración: 85 min.

País: Estados Unidos

Director: Alfonso Gomez-Rejon

Guión: Roberto Aguirre-Sacasa

Música: Ludwig Göransson

Fotografía: Michael Goi

Reparto: Addison Timlin, Spencer Treat Clark, Denis O'Hare, Gary Cole, Veronica Cartwright, Anthony Anderson, Travis Tope, Joshua Leonard, Andy Abele, Gary Cole, Edward Herrmann, Ed Lauter, Arabella Field, Wes Chatham, Morganna May, Jaren Mitchell


Cuando no sabes ni copiar.

Casi 20 años ya que se estrenó Scream de Wes Craven, lejos de ser perfecta si que aportó un necesario aire fresco a las películas de terror, y puso buenos cimientos para el género de cara al siguiente siglo. Cogía elementos de clásicos, los adaptaba a la época añadiendo tecnología, lo viral y ese cachondeo que impera en el 90% de las producciones actuales. Estos últimos años parece que ha evolucionado más hacia lo psicológico pero las obras que se inspiraron de esta es prácticamente inacabable, no hay “slasher” que se aproveche de alguna directriz que Scream marcó. La película que nos ocupa no entendió esto, puedes coger elementos para tu historia, no está prohibido, pero si solo te preocupas de agarrar la carcasa pues pasa lo que pasa.

Un asesino en serie aterrorizó un pequeño pueblo con sus crímenes. 65 años y una película después parece que hay un imitador que vuelve a llenarlo de cadáveres.

Los primeros diez minutos de película prometen bastante, me interesó la idea de que existiera una película dentro de la propia que relatara los acontecimientos que se sucedieron años antes. Parecía atractiva el que ya hubiera una historia empezada, la gente ya esta prevenida y hay viejos demonios y desconfianzas. El problema es que la película se salta todas las cosas que parecían prometedoras, para meter escenas de matanzas sin que vengan a cuento ni que aporten nada a la historia.

No llega a los 90 minutos y se podrían quitar 50 sin problema por la poca sustancia del argumento. Nada tiene importancia, el que ya exista una película no significa nada, la policía tiene muchos minutos en pantalla sin motivo ni objetivo, el interés romántico lo puedes quitar y la historia es la misma. Incluso las escenas del asesino en plena faena están rodadas rápido y mal, no hay nada memorable ni con un mínimo de ingenio. Se resume en: mato de un tiro por sorpresa a uno, el otro huye, lo alcanzo y lo apuñalo. Y ni siquiera hay muchos de esos.

Es el primer largometraje del mejicano Alfonso Gomez-Rejon aunque tiene bastante experiencia dirigiendo varios capítulos de series como American Horror Story, The Carrie Diaries o... Glee. Dudo que le ponga muchas ganas, alguna toma con la cámara inclinada 45º y algún angulo curioso y poco más. Addison Timlin (Tipos Legales, Californication) es la sufrida protagonista, con sus gritos cada X minutos para no aburrir. Cumple a secas con un personaje bastante plano. Anthony Anderson, (Transformers, Infiltrados) ese actor que ves en todas partes y no sabes cómo se llama, aquí interpreta al policía encargado del caso y creo que en toda la película no hace ABSOLUTAMENTE NADA. La música es prácticamente inexistente.

Among the Living review


Título original: Aux yeux des vivants

Año: 2014

Duración: 90 min.

País: Francia

Director: Alexandre Bustillo, Julien Maury

Guión: Alexandre Bustillo, Julien Maury

Música: Raphael Gesqua

Fotografía: Antoine Sanier

Reparto: Anne Marivin, Francis Renaud, Béatrice Dalle, Chloé Coulloud, Nicolas Giraud, Zacharie Chasseriaud, Damien Ferdel, Théo Fernandez


Vuelta al terror clásico.

Si una formula funciona, no hace falta cambiarla. Supongo que el cine francés de terror ya ha tenido suficiente innovación y brutalidad en la ultima década, o eso piensan la pareja de directores Alexandre Bustillo y Julien Maury, sino como explicar el uso de una formula tan usada y tan exitosa en cientos de películas de terror, dejémonos de películas de psicópatas cargadas de gore, o de brujas en mansiones encantadas, volvemos a las familias de psicópatas, todo un clásico. Eso sí, ese aire a Los Goonies que desprende la primera parte del film consigue darle un toque diferente y ayuda a empatizar bastante con sus jóvenes protagonistas.

Tres chavales viven su adolescencia de forma despreocupada, están en la edad de hacer locuras. Todo cambiará cuando descubran lo que parece ser un verdadero paraíso de la diversión, un estudio de grabación abandonado cargado de lugares que explorar. Aunque esta abandonado ellos no son los únicos que están interesados en ese lugar remoto, lugar perfecto para ocultarse quienes no quieren ser descubiertos...

Poco puedo decir de esta pareja de directores franceses, su buen hacer es más que evidente. Esta vez la película que se traen entre manos por decirlo de alguna manera, es la menos arriesgada en cuanto a guión, el cual también firman los dos, como en sus anteriores films. Para Among the Living usan dos premisas, la primera es introducir una familia de psicópatas al más puro estilo La matanza de Texas, Frontier(s), o tantas otras. La segunda es hacer que los protagonistas sean unos críos despreocupados, que bien podrían estar sacados de Los Goonies como dije antes, aunque posiblemente estos corran una suerte más bien opuesta.

Como puntos más flojos en esta cinta tal vez sea el producto en sí, me explico. Para alguien que lleva siguiendo un poco el buen hacer de esta pareja de brutales directores, nos tenían acostumbrados a un grado de gore e innovación brutales, cosa que bajo mi punto de vista les hacia únicos en su especie, ninguno de sus anteriores films deja indiferente a nadie tras su visionado. Precisamente es aquí donde Among the Living peca de ser demasiado previsible, parece que no han querido arriesgar y se han lanzado a un terror más clásico, sin apuestas arriesgadas. Aunque por esto ni mucho menos es una película mala, todo lo contrario.

John Muere al Final se estrena hoy en cines de España


John Dies at the End es una comedia de terror que habla de una droga, disimulada como "salsa de soja". Dirigida por Don Coscarelli (Bubba Ho-Tep, Phantasm) quien se encarga de la adaptación y firma el libreto. Según el propio Don Coscarelli ha declarado que va a incorporar en el film el número musical "Camel Holocaust". Protagonizado por Chase Williamson, Rob Mayes, Paul Giamatti. La Aventura Audiovisual realizará un estreno limitado el 21 de Noviembre. Aquí os dejamos la review de nuestro compañero Josep M. Luzán.

Es una droga que promete una experiencia con cada golpe. En la calle lo llaman salsa de soja, y transporta a los que la toman a través del tiempo y las dimensiones. Sin embargo, algunos ya no regresan como humanos. De repente, una invasión silenciosa de otro mundo está en marcha, y la humanidad necesita un héroe. Aquí aparecen John y David, un par de desertores de la universidad que apenas son capaces de mantener un trabajo. ¿Podrán estos dos seres aterrados salvar a tiempo a la humanidad? No, definitivamente no podrán.


jueves, 20 de noviembre de 2014

La huella del Festival de Sitges se deja ver en México


El MórbidoFest, el festival internacional de cine fantástico y de terror de Puebla (México), ha tenido este año un marcado acento de Sitges en su programación y, especialmente, entre los premios que se han concedido. El certamen se ha celebrado entre el 13 y el 16 de noviembre en un marco que va en aumento, tanto en sus sedes e infraestructuras como en su proyección.

Las míticas calaveras que ilustran los premios de MórbidoFest han premiado diversas cintas que se exhibieron en Sitges 2014. Es el caso de los dos galardones al mejor largometraje internacional: la Calavera de Madera (premio de la prensa) se la ha llevado REC4, de Jaume Balagueró, mientras que la Calavera Dorada (premio del público) la ha ganado Musarañas, de Juanfer Andrés y Esteban Roel. También los premios a las mejores películas latinoamericanas han pasado por Sitges este año: Relatos salvajes, de Damián Szifrón (premio del público) y El Incidente, de Isaac Ezban (premio de la prensa).

El palmarés de MórbidoFest también ha dejado otros premios en producciones con la marca Sitges, como el caso de Capa caída, de Santiago Alvarado –que Sitges estrenó en el 2013 y que se incluyó en la programación Blood Window de Cannes 2014– ha sido galardonada con una Calavera de Bronce.
miércoles, 19 de noviembre de 2014

Entrevista a Marc Carreté director de Asmodexia


Marc Carreté (Director)

El director catalán empezó su carrera trabajando en el ámbito de la publicidad y la comunicación, trabajando para las principales agencias publicitarias españolas. En 2011 da el salto, y dirige su primer cortometraje, Mal Cuerpo, que es seleccionado por el Festival de Sitges para competir en Sección Oficial. Tras la buena acogida de su primer cortometraje, en 2012 dirige su segundo corto, Castidermia, el cual vuelve a ser seleccionado en varios festivales de carácter internacional. Es aquí donde decide dar un paso más y llevar a cabo su primer largometraje, Asmodexia, con una idea original suya y desarrollada por Mike Hostench.


martes, 18 de noviembre de 2014

One on One review


Título original: Il-dae-il

Año: 2014

Duración: 122 min.

País: Corea del Sur

Director: Kim Ki-duk

Guión: Kim Ki-duk, Jin Eun-soo

Fotografía: Kim Ki-Duk

Reparto: Ma Dong-Seok, Kim Young-Min, Lee Yi-Kyung, Jo Dong-In


El sectarismo es malo, ser víctima es peor.

Kim Ki-Duk ha vuelto a crear polémica. No si eso es de su agrado o, por el contrario, intenta que le veten en festivales de corte oriental que dicho sea de paso, últimamente tiran más hacia el más puro entretenimiento que a otra cosa.

Parece que la controversia o la discusión persiguen al afamado director surcoreano. Siempre ha sido un cineasta atípico dentro de la magnífica hornada de realizadores de ese país, alejándose de unas cintas que quitan el hipo, y que dicho sea de paso, se esperan con ansia en esta parte del mundo. Él no es una excepción, y la expectación que crean sus obras se ven enturbiadas por la decepción que provocan algunas de ellas. One on One es de estas, para desgracia de un público entusiasta que espera en las dos horas de duración que arranque de verdad la historia.

El tema daría para mucho, puesto que las sectas, sean del tipo que sean, siempre atraen nuestra atención. Aquí está tratado como si fuera una broma, al menos en mi opinión. Es como si a un coche de fórmula uno le pusiéramos unas ruedas de bicicleta, ostión seguro. La dureza de estas palabras viene dada por la decepción de ver algo que no encaja, que está deslavazado, sin sentido, y que además está rodado por alguien capaz de ofrecernos mucho más.

Nadie encuentra explicación al terrible asesinato de una niña. La secta The Shadows decide aplicar la justicia por su cuenta a los siete causantes de ese horrible crimen. Nadie está a salvo, ni sus propios componentes.

Como no podría ser de otra manera, Kim corre con todo el peso del film, eso tiene una ventaja que es que el mérito, si se tercia, es todo suyo, pero también tiene el inconveniente de que el fracaso recaerá todo sobre sus espaldas. No obstante todo tiene arreglo y el que veo en esta ocasión es que rápidamente se ponga a rodar algo más digerible.

En medio de tanta confusión, sí que hay cosas que se salvan. Por ejemplo la exquisita fotografía, no voy a decir de quién. Oscura y muy cercana al cine que nos gusta, pero pasa desapercibida entre un guión confuso y falto de ritmo y unas interpretaciones que dan la impresión de que navegan en una tormenta, van dando bandazos sin sentido, el que logra al menos salvarse es Ma Dong-Seok, en su papel de líder sectario. La trama es interesante, por lo tanto la premisa inicial sí que hay que valorarla, no tanto su desarrollo, que como hemos comentado, dista mucho de lo que se podría esperar.
lunes, 17 de noviembre de 2014

El destripador de Nueva York review


Título original: Lo squartatore di New York

Año: 1982

Duración: 91 min.

País: Italia

Director: Lucio Fulci

Guión: Gianfranco Clerici, Lucio Fulci, Vincenzo Mannino, Dardano Sacchetti

Música: Francesco De Masi

Fotografía: Luigi Kuveiller

Reparto: Jack Hedley, Almanta Suska, Howard Ross, Andrea Occhipinti, Alexandra Delli Colli, Paolo Malco, Cinzia de Ponti, Cosimo Cinieri, Daniela Doria, Babette New, Zora Kerova


El Pato ataca con toda su furia.

En las décadas de los setenta y ochenta, era posible llevar a cabo producciones impensables en la actualidad. La carga sexual implícita en El destripador de Nueva York, es tremenda y la misoginia hacia el género femenino, inunda la filmación de principio a fin. Eran otros tiempos y todo era posible. Directores como Argento, Bava o el mismo Fulci, abarrotaban las salas de cine con cada estreno. Por este motivo y gracias a una imaginación desbordada, el realizador romano Lucio Fulci (1927-1996), cuenta en su haber con una amplia e intensa filmografía que ha hecho vibrar a varias generaciones. Zombi 2, Zombi 3 o Aquella Casa al Lado del Cementerio son sólo algunos ejemplos, de la fructífera carrera del director.

En su etapa dorada, la peculiar forma de rodar de Fulci sale a relucir desde los primeros compases. Primerísimos primeros planos de boca y ojos se suceden con escenas de violencia desmedida, donde nada escapa a nuestra vista. Además, la obsesión del director por mostrar, sin ningún tipo de reserva, profundas incisiones y cortes en los cuerpos de mujeres atractivas, queda sobradamente manifestada. Para ello cuenta con unos efectos especiales que, a pesar del tiempo transcurrido, logran sobrecoger al más curtido de los espectadores.

Con un guión sencillo y sin grandes aspiraciones artísticas, la historia nos lleva a conocer a un asesino en serie apodado el Pato, gracias a la voz distorsionada que utiliza en sus apariciones. Aunque es preciso decir que los diálogos no son uno de los puntos fuertes del film. De tan absurdos, a veces pueden llegar a provocar alguna carcajada. También los personajes se muestran plagados de tópicos y vemos al habitual investigador de policía, interpretado por Jack Hedley, ir completamente perdido detrás del maníaco. Como era de esperar, la parte femenina del elenco está formada por una tropa de bellezones, tan usuales como imprescindibles en aquella época.

Nueva York vive atemorizada desde la aparición de un demente que descuartiza a chicas jóvenes para calmar sus locas ansias. El detective Fred Williams es el encargado de llevar el caso y para ello, cuenta con la ayuda del psicoanalista Paul Davis. El escurridizo criminal tendrá en vilo a toda la ciudad, al utilizar métodos cada vez más sanguinarios.