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Medio Oficial

viernes, 23 de septiembre de 2016

Confessions review


Título original: Kokuhaku

Año: 2010

Duración: 106 min.

País: Japón

Director: Tetsuya Nakashima

Guión: Tetsuya Nakashima

Música: Toyohiko Kanahashi

Fotografía: Shoichi Ato, Atsushi Ozawa

Reparto: Takako Matsu, Yoshino Kimura, Yukito Nishii, Kaoru Fujiwara, Makiya
Yamaguchi, Soichiro Suzuki, Kinuwo Yamada


Aterradora y oscura venganza.

Ver una película bastante tiempo después de su estreno tiene sus ventajas, nos permite observar la evolución en las carreras de sus protagonistas, empezando por su director. El poco prolífico Tetsuya Nakashima nos regaló años después, concretamente en 2014, una de sus obras cumbres, la espeluznante The World of Kanako (review), con lo que podemos observar su maestría a la hora de rodar mundos donde los adolescentes son los protagonistas.

En Confessions saca todo su arsenal. Una sugerente trama que esconde, tras el aspecto de unos jóvenes que parecen inocentes, una historia en la que, como en un número circense, se juega fotograma a fotograma al más difícil todavía. Esto desemboca en un final de locura, dejándote bastante mal cuerpo.


“Este es el primer paso para tu redención... Estoy de coña”, esta frase pronunciada al final de la película por una de las protagonistas esconde, a mi entender, la oscuridad de la venganza, el amargo plato que hay que comer para ver satisfecho ese oscuro sentimiento.

Dos chicos de 13 años planean la muerte de la hija, de 4 años de edad, de la profesora del instituto dónde estudian, haciendo ver que ésta se ha ahogado en la piscina del centro al cual va a esperar a su madre. Pero todo es un juego de equívocos y la profesora urde una maquiavélica venganza apoyada en los temores y demonios de la adolescencia que tanto conoce. La influencia que tiene la familia en cada uno de los protagonistas, se plantea aquí como un resorte que dispara toda la espiral de violencia, tanto física como mental, que está presente en toda la cinta.

Magnífica película de Tetsuya Nakashima que arrasó allí por donde pasó. Tuvo excelentes críticas y es que vista años después conserva todavía ese aire algo poético e incluso novedoso que la caracterizó en su estreno. Cuenta con un excelente guion, obra también de Nakashima basado en la novela de la escritora japonesa especialista en thrillers Kanae Minato, el cual se basa en las confesiones de todos los protagonistas de la cinta, explicando cada uno de ellos, con voz en off, todas los puntos de vista de la historia. El mérito está en saber ligar todo esto sin que se resienta la atención del espectador. El único pero que le puedo poner es la caracterización casi ridícula de algunos personajes.


Al ser una obra muy coral, resulta un poco complicado destacar a alguien del reparto, no obstante nombraremos a Takako Matsu en su excelente interpretación de la profesora Yuko Moriguchi.
jueves, 22 de septiembre de 2016

Psycho Raman review


Título original: Raman Raghav 2.0

Año: 2016

Duración: 133 min.

País: India

Director: Anurag Kashyap

Guión: Anurag Kashyap, Vasan Bala

Música: Ram Sampath

Fotografía: Jay Oza

Reparto: Nawazuddin Siddiqui, Vicky Kaushal, Sobhita Dhulipala, Anuschka Sawhney, Mukesh Chhabra


Cara a cara con un psycho killer.

Una de las sorpresas para este 2016, bueno tal vez no tan sorpresa. Pues echando un vistazo a la filmografía del director podemos ver algunos títulos destacables como Ugly o Gangs of Wasseypur. Ahora sí, después de Psycho Raman ya no queda discusión alguna, el director indio se consagra como uno de los más grandes.


El ritmo, su historia, sus personajes, todo está listo para atrapar al público desde el minuto 1. Un descenso a los infiernos tanto para el espectador como para sus dos protagonistas, y creo que esta es la clave del film, la empatía que consigues con ambos y las ganas que provoca el saber qué pasará en cada paso que van a dar. Pero a todo esto, veo un punto negativo, pues el film, que cada vez se torna más oscuro y macabro no termina de despegar en este sentido quedándose en un quiero y no puedo en cuanto a su lado más terrorífico. La cinta me recordó mucho a la coreana I Saw The Devil, tal vez por esta misma comparativa la sale perdiendo esta producción India la cual no se atreve a dar un punto hacia la violencia más explícita.

Bombay, actualidad. Ramanna es un asesino en serie obsesionado con el joven policía Raghavan. Este último siempre actúa al límite de las leyes, y tal vez por eso, tal vez por la simple obsesión de un loco sus vidas se cruzaran. A medida que Ramanna avance en sus asesinatos más se adentrará en el verdadero infierno Raghavan.

La película advierte al principio del metraje que está basada en un famoso asesino llamado Raman Raghav, muy conocido en los 60 en Bombay. A partir de aquí todo parecido con la realidad es mera casualidad. A decir verdad estoy seguro que esta versión del director Anurag Kashyap es mucho más truculenta y atrevida que los hechos realmente ocurridos. Tanto a nivel de dirección como a nivel de guión, el director indio está a un nivel estratosférico, no comete ningún tipo de error a nivel de guión ni dirección, al menos no muy clamorosos.

Es de vital importancia el mencionar a sus dos protagonistas, pues las actuaciones de ambos están a un nivel estratosférico. Por una banda un desfasado Vicky Kaushal, que nos ofrece un rango actoral muy amplio pero sobretodo a nivel personal me quedo con la actuación de Nawazuddin Siddiqui, como Ramanna, se marca un asesino tan carismático como terrible. Simplemente estas dos actuaciones serán difíciles de olvidar.

martes, 20 de septiembre de 2016

Bed of the Dead review


Título original: Bed of the Dead

Año: 2016

Duración: 88 min.

País: Canadá

Director: Jeff Maher

Guión: Cody Calahan, Jeff Maher

Música: Steph Copeland

Fotografía: Micha Dahan

Reparto: Colin Price, Alysa King, Gwenlyn Cumyn, Dennis Andres, George Krissa, Hamza Fouad, Tom Marasovic, Justin Moses


Diferente, fresca y aterradora.

¿No queríais una película de terror?, pues aquí la tenéis, en todo su esplendor, con todos los aditivos para los más adictos al género. El cine canadiense nos vuelve a regalar una joya, lo cual ya ha dejado de ser una sorpresa. Viene de la mano de Jeff Maher, que hace su primera incursión tras las cámaras en el mundo del largo. Su extensa carrera como director de fotografía contiene éxitos tan importantes como Bite (review) de Chad Archibald y Antisocial (review) de Cody Calahan.


Pero una cosa es formar parte del equipo técnico de un film y otra ser el máximo responsable. En Bed of the Dead no ha dudado en echar mano de todo un arsenal de recursos para ofrecernos una historia que pone los pelos de punta. Hay que mencionar el uso, sin abuso, del gore. Quizás esa mezcla del terror psicológico con el escatológico no satisfaga a todo el mundo. A los primeros no les gusta mucho la sangre y los segundos querrán más. En un amplio abanico andamos el resto, que solo queremos pasárnoslo bien y con Bed of the Dead lo logramos con creces.

Dos jóvenes parejas deciden acudir a un extraño lugar dónde el sexo tiene vital importancia. A punto de iniciar el juego amoroso entre ellos, se dan cuenta de que la cama donde pretenden efectuar esos gratificantes ejercicios, quiere ser la verdadera protagonista.

Gran debut de Jeff Maher en la dirección. Cuenta con la colaboración en el guion de Cody Calahan, consiguiendo ligar una historia que al principio parece que no llegará a buen puerto, pero a medida que avanzan los minutos, va captando nuestro interés con un ritmo bastante vivo, en parte debido a querer encajar una no muy sencilla historia en sus escasos 88 minutos. Hay que resaltar que gran parte de la cinta está rodada en un mismo escenario, que para más inri, es una cama, pero no os preocupéis, esto pasa desapercibido por la cantidad de situaciones que se suceden, entre ellas, algunas de alucinaciones muy acertadas.

Destacar la música de Steph Copeland, la cual nos acompaña en toda la cinta con momentos de gran belleza, junto con otros que nos harán saltar de la silla.

Ahora les toca a los actores. Empezamos con el televisivo Colin Price, que hace una gran mutación, alejándose poco a poco del estereotipo de policía guaperas. Seguimos con una impresionante Alysa King, la cual en sus orígenes iba para scream queen pero por lo que parece ha hecho otra mutación, esta vez en la vida real. Para finalizar nombrar al resto de los principales, Gwenlyn CumynDennis Andres y George Krissa, que cumplen sobradamente.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Aliens: El regreso review


Título original: Aliens

Año: 1986

Duración: 137 min.

País: Estados Unidos

Director: James Cameron

Guión: James Cameron, David Giler, Walter Hill

Música: James Horner

Fotografía: Adrian Biddle

Reparto: Sigourney Weaver, Carrie Henn, Michael Biehn, Lance Henriksen, Bill Paxton


¡Prepárate para la masacre espacial!

Han pasado 57 años desde la tragedia que acabó con la tripulación del Nostromo. Una nave encuentra a la teniente Ripley en animación suspendida a bordo y la trasladan a una estación espacial. Allí le explicarán que en el planeta LV-426, se ha formado una colonia humana para llevar a cabo una terraformación y desde hace días, se ha perdido el contacto con el asentamiento. Ripley accede acompañar a un comando de Marines, para averiguar lo sucedido en el planetoide.


Corría el año 1986 cuando se estrenaba la segunda parte de la saga Alien. El proyecto se adjudicó a un joven realizador llamado James Cameron, que había logrado gran éxito con Terminator. Como casi siempre ocurre en estos casos, el rodaje estuvo plagado de problemas, debido a las diferencias entre los actores británicos y estadounidenses. Además, la productora quiso deshacerse de Sigourney Weaver y sus elevadas pretensiones económicas e insistieron a Cameron, para que rescribiera el guión sin ella. El director se negó en rotundo y finalmente se llegó a un buen acuerdo para la actriz, que ingresó cerca de un millón de dólares. Mucho más de lo recibido por la anterior entrega. La decisión fue un acierto y la secuela cosechó una enorme recaudación, al superar con creces la inversión inicial y lo recaudado por su predecesora. A parte de los buenos resultados económicos, la cinta consiguió siete  nominaciones a los Oscar y obtuvo dos premios. El de mejores efectos de sonido y mejores efectos visuales.

El guión de Aliens: El regreso, sentó las bases para la continuación de la saga y con bastante ingenio, resolvió todos los enigmas sobre la especie Xenomorfa, que quedaron en el aire al finalizar la obra de Ridley Scott. Sin duda, es una de las historias más completas y mejor escritas de la Ciencia Ficción. Se sitúa al nivel de la primera parte y la supera en algunos aspectos. Tampoco muestra lagunas y todo queda bien explicado. No alcanza los terroríficos niveles de la anterior entrega pero tampoco lo pretende. Se acerca más al género bélico o incluso al Western, para ofrecer una película espectacular y de una gran contundencia.

Con todo merecimiento, los hermanos Robert y Dennis Skotak se llevaron el Oscar a los mejores efectos visuales. Construyeron la colonia del LV-426 con modelos en miniatura y no fue sencillo filmarlas. Cameron las usó y les dio el mayor de los realismos, para obtener un resultado que sólo puede calificarse como soberbio. También resultaron extremadamente difíciles de rodar, las escenas donde aparece la reina Alien. Con varios brazos hidráulicos y controles remotos, 16 personas eran necesarias para dar vida a la gigantesca criatura de 4’26 metro de altura.

Wolves review


Título original: Wolves

Año: 2016

Duración: 12 min.

País: España

Director: Àlvaro Rodríguez Areny

Guion: Àlvaro Rodríguez Areny

Música: Miguel Espinosa, Carlos Lozano

Fotografía: Marc Gallifa

Reparto: Isak Férriz, Héctor Mas, Rodrigo García, Irene Quero, Horaci Botella


Angustiosa historia de terror bélico.

El director andorrano Àlvaro Rodríguez Areny hace su debut con el cortometraje Wolves, siendo la primera vez que un director de esa nacionalidad, y con parte del equipo de la misma procedencia, tiene un recorrido en festivales. La historia elegida no es que sea muy original. Trata sobre la Segunda Guerra Mundial. Más de uno estará pensando: Ya estamos otra vez con lo mismo, tiros, bombas, metralla y trincheras. No es exactamente así, aunque visualmente no tiene nada que envidiar a otros productos que usaron ese nefasto capítulo de nuestra civilización como telón de fondo.

El tema bélico ha dado mucho de sí en el mundo del cine. Si empezáramos a nombrar, como mínimo, las que más nos gustan, no acabaríamos ni mañana. Pero no me podría perdonar dejar de mencionar al menos dos, Apocalypse Now de Francis Ford Coppola y The Pianist de Roman Polanski.


Pero vamos a seguir hablando de Wolves. Rompe un poco con lo que estamos acostumbrados a ver en este tipo de cintas. La excelente fotografía, a cargo de Marc Gallifa, nos ofrece una imagen nítida, clara, sin trampas. Todo eso casi parece excesivo, pero es lo primero que te viene a la memoria después de verla. Esa frescura la hace altamente atractiva e impactante.

Un avión de la British Royal Air Force cae derribado por el enemigo. Su piloto logra salvar la vida. A partir de ese momento empieza una lucha por la supervivencia dónde encontrará alguna cosa más que soldados alemanes.

Interesante debut en la dirección de Àlvaro Rodríguez Areny, que además se hace cargo del guion. Éste es bastante simple, sus escasos doce minutos tampoco dan para mucho más. Un ritmo más vivo, quizás hubiera dado la oportunidad de profundizar algo más en lo que se nos quería explicar. Nos queda un producto final demasiado diluido e inconsistente. No obstante, aplaudir el atrevimiento de dar otra visión a ese manido cine bélico.

Otro aspecto técnico a destacar, aparte del nombrado con anterioridad, es la música de Miguel Espinosa y Carlos Lozano. Muy acertado su toque clásico. Ahora me explico el por qué he mencionado antes The Pianist y no Full Metal Jacket de Stanley Kubrick.


Vamos con las interpretaciones. A Isak Férriz le toca bailar con la más fea al interpretar al piloto con menos suerte del mundo. Destacar que voló realmente en un avión de época que todavia funcionaba. Héctor Mas y Rodrigo García se hacen cargo de llevar puesto, con la mayor dignidad posible, un uniforme que solo con verlo ya da cosa. La heroína de la cinta es Irene Quero. Interpreta a una niña capaz de enfrentarse a los más escalofriantes peligros. Para finalizar, nombrar a Horaci Botella, en una breve pero impactante aparición.
viernes, 16 de septiembre de 2016

Seoul Station review


Título original: Seoul Station

Año: 2016

Duración: 92 min.

País: Corea del Sur

Director: Yeon Sang-ho

Guión: Yeon Sang-ho

Música: Jang Young-gyu

Fotografía: Yeon Sang-ho

Reparto: Joon Lee, Shim Eun-kyung, Ryu Seung-ryong


Siente la impotencia. Animación no apta para estómagos sensibles.

El cine de animación siempre ha tenido un gran problema, para el gran público normalmente le ha sido muy difícil relacionar los términos animación y adultos. La verdad que desde los inicios de la animación siempre la ha habido para adultos, historias de todos los tipos y para todas las edades han estado ahí. Parece que con los años poco a poco el cine de animación para adultos se ha abierto un hueco y cada vez está más reconocido. Pero aún le queda un largo camino para que en cines comerciales podamos disfrutar de historias tan brutales y viscerales como la que se cuenta en Seoul Station, por el mero hecho que sus protagonistas no sean de carne y hueso.

Entre los vagabundos que malviven en la estación central de Seoul surge una epidemia zombie, que no tarda en propagarse por toda la ciudad. En medio de este apocalipsis una pareja de jóvenes luchará para sobrevivir e intentar volver a reunirse.


El director Seon Sang-ho, se ha forjado una gran fama a nivel internacional bien merecida por sus dos anteriores largometrajes. Tanto The King of Pigs  (2011), como The Fake (2013), recibieron críticas muy favorables por parte de prensa y público al retratar la cruda cara de nuestra sociedad. Cuando juntas una historia interesante, contada sin pelos en la lengua, junto a una animación de primer nivel salen joyas que traspasan las barreras de la interpretación o la credibilidad.
jueves, 15 de septiembre de 2016

Grave (Raw) review


Título original: Grave (Raw)

Año: 2016

Duración: 95 min.

País: Francia

Director: Julia Ducournau

Guión: Julia Ducournau

Música: Jim Williams

Fotografía: Ruben Impens

Reparto: Garance Marillier, Ella Rumpf, Rabah Nait Oufella, Laurent Lucas, Joana Preiss


¡Impactante! El terror que no deja indiferente.

Me resulta increíble como una directora con tan poco recorrido pueda regalarnos algo tan sorprendente, al disfrutar de esta obra no tendrás la sensación ni por un momento de estar viendo la ópera prima de alguien, que en su haber tan solo tenía un cortometraje y una tv movie de humor como co-directora. Hay gente que tiene un talento innato, Julia Ducournau es una de ellas.

La manera tan natural que tiene a la hora de narrar una historia tan cruda y visceral me deja helado. Sinceramente como una pega en este sentido tal vez quiera dar demasiadas vueltas antes de mostrarnos lo que verdaderamente nos está escondiendo el film.


Justine se ha criado dentro de una familia donde su gran y peculiar tradición, es que todos son veterinarios además de vegetarianos. En su primer día en la escuela veterinaria, Justine se verá obligada a comer carne en contra de su voluntad. A pesar de contar con su hermana mayor Alexia, no encontrará en ella el apoyo que necesita. Después de probar la carne por primera vez Justine despertará algo en su interior. Ese algo debería haber permanecido dentro de ella por el bien de todos...

Como bien dije al principio la directora francesa Julia Ducornau, que no solo dirige, sino también es la responsable de firmar el guión de la cinta, ha creado una obra que trasciende el terror, pues creo que a pesar de lo dura que puede resultar para cierto público, creo que es de obligada visión no solo para amantes de terror sino del cine en general. Esa mezcla de drama y terror casa a la perfección y consigue un efecto sorpresa más impactante en el último cuarto del film.


A pesar que son varios los actores que intervienen en la cinta, debo mencionar dos que brillan con nombre propio, pues Ella Rumpf como Alexia, pero sobretodo Garance Marillier, en el papel de Justine, parece que la química entre las dos actrices funciona a la perfección. Junto a ellas, vas a reír, llorar y sufrir. Sin duda alguna sus creíbles actuaciones son media película.