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sábado, 18 de noviembre de 2017

Crónica Festival TerrorMolins 2017 día 8


Viernes 17 de Noviembre

El Festival en su 36 edición está llegando a su fin, no obstante nos queda un largo trecho por recorrer, tendremos que aprovechar los últimos coletazos de una programación que ha rayado a gran altura y que ha colmado nuestros más oscuros deseos.

Por la mañanita tenemos la 9ª. Mostra de Curts de Terror per a Instituts, una introducción al cine de terror en formato cortometraje para chicos y chicas en edad de aprender. No sabemos si el cine está entre sus variados gustos, Terromolins intenta que esto, que se antoja algo difícil, llegue a buen puerto.

Como no podía ser menos, el documental hace acto de presencia. Herederos de la Bestia de David Pizarro y Diego López, trata, como suponemos habéis adivinado, de la película de culto El Día de la Bestia de Álex de la Iglesia. Parece mentira pero ya han transcurrido dos décadas desde su estreno. Destacar que supuso la confirmación como cineasta del director vasco y el descubrimiento de Santiago Segura.

Para hacer tiempo bajamos hasta la Sala Gótica para ver Tonight She Comes de Matt Stuertz, autor asimismo del guion. La primera secuencia de la película empieza fuerte, bastante explicita y con mucha sangre, pero tras proyectar el título en pantalla tienes la sensación de que lo que sigue no es la misma película, porque empieza con el humor más chorra posible de la mano de los personajes que te acompañaran hasta el final de la historia. No, no os habéis equivocado, esta película en realidad es una comedia para echar unas risas en “colegueo”, con sangre y posesiones, eso sí. Matt Stuertz, escribe y dirige su segundo largometraje tras RWD (2015), en esta ocasión y a diferencia de la película mencionada escribe el guion de manera individual. Una dirección sin planos complejos en que Matt se ha dedicado a contar la historia de manera ordenada sin querer alterar el curso de los acontecimientos. El elenco de actores al que podéis llegar a odiar, por los caracteres que interpretan está formado por Adam Hartley, quien tiene el rol de joven pasota y fumado obsesionado con el sexo, bastante común en muchas películas, como podéis observar, Brock Rusell, en el carácter de un personaje bastante desvitalizado que a menudo reacciona incoherente a la situación, Larissa White y Cameisha Cotton hacen de una pareja de pánfilas que quieren pasarlo bien sin mucho más que resaltar, Dal Nicole en un rol más exigente que el resto y Jenna McDonald como Felicity más que correcta en su interpretación. Un peculiar cartero y su amigo terminan por casualidad en una casa aislada en mitad del bosque, allí conocerán un par de chicas que dicen estar esperando a su amiga que es la propietaria de la casa. Tras estos acontecimientos todo se volverá del revés.

Volvemos a La Peni vestidos de etiqueta para asistir a una Sesión de Clausura que incluye un merecido homenaje a las 50 ediciones del Festival de Sitges y la lectura del palmarés. Primeramente asistimos a la proyección del corto fuera de concurso y en formato animación stop-motion, Cavalls Morts de Marc Riba i Anna Solanas. Esa pareja de cineastas ya nos dejó con la boca abierta en su obra Canis de 2013, todo un hallazgo en todos los sentidos. Juntos desde hace 15 años, los cineastas llevar explorando la animación fotograma a fotograma en un universo que mezcla la más cruel y terrorífica faceta de la realidad. En este su último trabajo ambos se posicionan a medio camino entre la devastación y la náusea que produce la acción humana y la inocencia del mundo visto a través de los ojos de un niño. En un aislado lugar rural donde la Guerra amenaza, un niño se ve obligado a huir. Por el camino, cadáveres de caballos por doquier. Solo caballos muertos. ¿Por qué? ¿Por qué han decidido los caballos matarse unos a otros?

Para finalizar la jornada que mejor que ver el film A Ghost Story de David Lowery que también se hace cargo del guion. Curiosa esta película, sinceramente no esperábamos nada más que un melodrama romántico de baratillo, una revisión de la película Ghost (1990) actualizada, con un aire hipster y un par de caras conocidas. Y bueno, en sus primeros minutos nada nos hizo cambiar de opinión y sinceramente, no recordamos en qué momento nuestra cabeza empezó a entender que podría aprender algo importante. Fue más bien un arco, una gráfica ascendente que, con mucha tranquilidad y sobre todo silencio, explica al espectador la importancia de la vida y la de los que están a tu alrededor. No la podemos considerar una película de terror, salvo algún momento aislado (totalmente light), sí es una película peculiar que quiere explicar una historia, hay momentos en los que peca de tomarse demasiado tiempo en algunas escenas para ser poética, pero se comprende su intención. Opta por rodearse de un reparto de lujo, que también acostumbra en colaborar con proyectos pequeños junto al director, como es el caso de En un lugar sin ley (2013) como son Casey Affleck (Manchester Frente al Mar, Interstellar) y Rooney Mara (Lion, Carol). La tranquila vida de una joven pareja se trunca cuando él fallece en un accidente de tráfico. Pero su existencia no termina ahí, su fantasma vuelve a su casa para ser observador silencioso del proceso de duelo de su mujer, y de mucho más.

No ha estado mal, ¿no os parece? Ardientes estamos ante el desafío de mañana, pero no corramos tanto, primero descansar, tomar algún refrigerio sin alcohol, comer sano y soñar con los angelitos.
viernes, 17 de noviembre de 2017

Funny Games review


Título original: Funny Games

Año: 1997

Duración: 108 min.

País: Austria

Director: Michael Haneke

Guion: Michael Haneke

Música: Varios

Fotografía: Jürgen Jürges

Reparto: Susanne Lothar, Ulrich Mühe, Arno Frisch, Frank Giering, Stefan Clapczynski, Rolfi


Un hito en el género de terror.

Hay películas que acaban convirtiéndose en un antes y un después en su mundo natural y que lo traspasan incluso, convirtiéndose en iconos de su época. Hay otras que se quedan marcadas a fuego en tu cerebro, como una sucesión de imágenes que en algún momento de tu existencia vuelven a aparecer sin saber cómo ni por qué. También encontramos algunas en las que la unanimidad es total a la hora de calificarla y, lo mejor de todo, tanto para el público como para la crítica, son como tótems a los cuales hay que acercarse alguna vez en la vida. Si juntamos todos los ingredientes de este coctel y los agitamos adecuadamente obtendremos una obra maestra. Funny Games, en su versión de 1997, es una de ellas.


Uno de los factores que influyen a la hora de dar esa clasificación top es su duración en el tiempo o, lo que es lo mismo, el mantenimiento de la fascinación por muchas veces que la veamos. Hay cintas que, a pesar de su indudable calidad, no resisten demasiado bien ni un segundo visionado. En este sentido, me viene a la cabeza en estos momentos [REC] (Jaume Balagueró, Paco Plaza, 2007), film que dejó una gran impronta por su frescura y su aportación al género pero que cuando perdía el factor sorpresa también se desprendía de una parte de su atractivo. La dureza con que te golpea la primera vez que ves Funny Games te obliga a volverla a ver para intentar suavizar esa primera opinión, pero todo es en vano, Haneke juega hábilmente con el espectador sacudiendo sus más básicos sentimientos, cosa habitual en el cine del director austriaco.

Hablar de su filmografía nos llevaría mucho espacio y tiempo, no obstante nombraré las que, en mi opinión, ocupan los primeros lugares, aparte de Funny Games claro está, que come aparte. El orden es lo menos importante pero empezaré con Amour (2012), seguida de Caché (2005) y La Cinta Blanca (2009), tres grandes obras de lo más representativo de un director que empezó su carrera en el mundo del cine a una edad en la que a muchos se les ha secado el manantial creativo, tenía concretamente 47 años.

Lo que cuenta en el film que analizamos es sumamente original, pero lo es aún más la manera como lo cuenta, sobretodo destacar las miradas a cámara del protagonista principal, Arno Frisch acompañadas de unos diálogos que invitan a conectar con un ser que parece que esté de vuelta de todo.

Dos jóvenes bien parecidos y con pinta de no haber roto nunca ningún plato, piden unos huevos a una familia burguesa que llega a su segunda residencia para pasar unas vacaciones. Da la impresión de que son amigos de los vecinos con lo que no les cuesta introducirse en su hogar. Conforme van pasando las horas se van dando cuenta de que ha empezado un juego en el que las posibilidades de ganar son más bien escasas.


En las interpretaciones con encontramos con un gran Arno Frisch en el papel de Paul, el líder de esa dupla de la cual Frank Giering forma la otra parte. A una magistral Susanne Lothar le toca lidiar con el ingrato papel de madre y a Ulrich Mühe con el de padre. Stefan Clapczynski interpreta al hijo único de la familia. Por último nombrar a Rolfi, un maravilloso pastor alemán.

Entrevista a Arno Frisch actor de Funny Games


Nacido en Viena, Austria, este actor reconocido por la crítica debutó en la pantalla a los 15 años como protagonista de la premiada película Benny’s Video de Michael Haneke. Cinco años más tarde, colaboró de nuevo con Haneke en la también premiada Funny Games, que estuvo nominada para la prestigiosa Palma de Oro de Cannes; este trabajo le encumbró como actor icónico y de culto en todo el mundo. Cuenta con 30 apariciones en películas y programas televisivos y recientemente se le ha podido ver en Life Guidance de Ruth Mader que se estrenó en competición en Venice Days 2017.


¿Tuviste libertad para interpretar tu papel de Paul en Funny Games?

No había improvisación porque teníamos ordenes muy claras por parte del director y guionista Michael Haneke, de lo que debíamos hacer y como hacerlo.


¿Tuviste instrucciones claras para interpretar tu personaje en concreto o algunas directrices en especial?

El director insistió en que las conversaciones tenían que ser muy serías a pesar de que el contenido fuera totalmente irónico y fuera de lugar con la situación.


¿Qué pensaste al leer por primera vez en tu vida el guion de Funny Games?

Me pareció un guion fantástico, le pregunte a Michael Haneke, de donde había salido y me dijo que es una idea que tenía en la cabeza desde hace tiempo y que la escribió en dos semanas del tirón. A día de hoy me sigue pareciendo magnífico.


¿Qué crees que hace posible esta película?

En Austria como en Alemania el artista es libre para hacer lo que quiera y eso es importante para el arte. Para poder hacer cosas que para otros son tabú.


¿Qué opinas del final de Funny Games?

Me encanta que sea un final abierto, que cada uno pueda sacar sus conclusiones y pensar en que ocurrirá a continuación.


¿Qué opinión te merece el remake americano?

Para mí no es un remake, es una copia de la original pero rodada en inglés.


¿Qué es lo que más te gusta de la película?

Me gusta el sentido del humor en forma irónica.


¿Qué habría hecho si no hubiera encontrado el mando de televisión en la película?

Realmente hay que concentrarse en las cosas importantes como en los momentos que el protagonista mira a cámara y se dirige a ésta directamente. Eso es lo que buscaba el director.


¿Cómo afecto ésta película a tu carrera?

En su mayoría fueron consecuencias positivas, aunque mis amigos me miraban raro y me preguntaban ¿De verdad eres tu el de la película? Pero tras unas cervezas se nos pasaba.


¿Cómo pudiste encarnar este personaje?

Hay que saber lo que es el papel dentro de la película de la persona y la vida real. No fue especialmente difícil para mí aunque fuera un papel un tanto psicológico.


¿Entre Benny’s Video y Funny Games, las dos películas que has trabajado con M. Haneke prefieres alguna en especial y cual crees que es más retorcida?

Me parecen fantásticas ambas películas en las que participo. Benny’s Video me parece más retorcida.


¿Crees que puede haber alguna conexión entre ambos personajes?

No hay conexión… aunque también participa en ella Ulrich Mühe, y parece que haya una venganza no hay conexión, a Michael Haneke le gusta trabajar con actores que ya conoce.


¿Consideras a Funny Games como una película de terror?

No, no lo es. Lo discutía recientemente, y para mí es una película más psicológica o mística que de terror.


¿Cuál es tu película de terror preferida?

Carrie de Brian de Palma.

Crónica Festival TerrorMolins 2017 día 7


Jueves 16 de Noviembre

Hoy es un día de mucho movimiento. Para afrontarlo con garantías necesitamos deglutir todo lo que caiga en nuestras manos sin mirar mucho la procedencia. Lo importante es estar a punto para poder ofreceros una crónica que se asemeje lo más posible a la realidad. Nuestras castigadas neuronas se resisten un poco, pero contándoles cuentos chinos logramos apaciguarlas, esperamos lograrlo todo lo que dura el día.

Bien prontito nos dirigimos a La Peni. Un año más, el Festival de Cine de Terror de Molins de Rei, la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Molins de Rei y la Biblioteca Pau Vila organizan, dentro de la programación de actividades destinada a los centros educativos, la conferencia «Oficis del cinema» del AULA DE CINEMA, que es un proyecto conjunto entre la Xarxa de Biblioteques Municipals de la Diputació de Barcelona y la Escola de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (ESCAC), y pretende difundir la cultura cinematográfica entre los ciudadanos, promover el papel de las bibliotecas públicas como equipamientos culturales de proximidad que trabajan por el acceso universal a la cultura y dar visibilidad a las actividades de la Fundación ESCAC. La conferencia «Oficis del cinema», impartida por un profesor del ESCAC, pretende fomentar el gusto del público por el cine y acercarlo al proceso de creación de una película, ofreciendo una visión general de los diferentes profesionales que intervienen en el rodaje.
Seguidamente nos dirigimos a la Federación Obrera de Molins de Rei. El Festival de Cine de Terror de Molins de Rei organiza un nuevo Networking como punto de encuentro entre cineastas emergentes y la industria. Todos aquellos directores con proyecto están invitados a presentarlos. También pueden asistir los espectadores a disfrutar del pitch y los workshops.
  
Tras un poco de descanso la primera de las sesiones dobles de hoy. En la de la tarde nos estrenamos con Replace de Norbert Keil. En el guion, aparte del director, nos encontramos con Richard Stanley, Scarlett Amaris y Bernd Strack. Este es el primer largometraje dentro del género para el director Norbert Keil, el cual ya había estado jugueteando con el terror en un cortometraje. Llama la atención el tratamiento que le da al film, pues juega a ser un drama por encima del terror durante casi la mitad de la cinta. Replace es un arma de doble filo, como parte positiva intenta alejarse del tópico de estas cintas, donde juegan con la descomposición del cuerpo y el efecto de provocar repugnancia en el público, en este apartado tal vez sea la que menos asco provoca. Pero creemos que este género está concebido para esto mismo. Si estamos viendo una cinta de body horror como consumidor esperamos un mínimo de casquería, tal vez sea muy simplón pero para ver algo más profundo ya iremos en busca de otros títulos, que cine no nos va a faltar. En las interpretaciones Rebecca Forsythe, Lucie Aron y la incombustible Barbara Crampton (Re-Animator, We Are Still Here, Beyond the Gates). Kira despierta aturdida, no recuerda su pasado. Pronto se dará cuenta que algo en su cuerpo no funciona bien, su piel empieza a deteriorarse rápidamente. Sin saber bien lo que está pasando empezará a indagar en quién es y que le está pasando. Descubriendo una terrible verdad, y aún más fatídica solución a su problema cutáneo. Sustituir su piel muerta por la de otras personas.

Como cada día echamos un ojo a la Sala Gótica. En la programación de tarde nos encontramos con la conferencia Gamificación y Cine: Juegos de mesa que cuentan historias. A continuación os presentamos a los integrantes de esta interesante ponencia: Josep Maria Allué Esteve (Diseñador de Juegos), José Manuel Pedraz (Consultor de Estrategia y Operaciones), Pak Gallego (Diseñador y Editor de Juegos) y Álvaro Lerma (Co-fundador de la editorial de juegos de mesa 2Tomatoes).

Volviendo a la olvidada sesión doble, nos trasladamos a la un poco lejana, cinematográficamente hablando, Turquía para ver Housewife, la nueva de Can Evrenol, que cuenta con la colaboración de Cem Özüduru (Baskin) en el guion. En 2015 ya tuvimos ocasión de disfrutar con el pase de Baskin y comprobar el gran éxito de público que cosechó. Esto hace que Housewife haya despertado una gran expectación, y, no os preocupéis, el terror y el gore están garantizados. La violencia extrema, el sexo más insano y unas imágenes de lo más sangrientas parece que se han convertido en marca de la casa para regocijo de los suporters de este tipo de cintas. En el reparto una extraña mezcla de nacionalidades. Empezamos por el turco Ali Aksöz, seguimos con la francesa Clémentine Poidatz y acabamos con el japonés, aunque nacido en Dinamarca, David Sakurai (Dark Samurai). La infancia de Holly ha sido una auténtica pesadilla. A los siete años vio cómo su madre asesinaba a su hermana y a su padre. Veinte años después los dolorosos recuerdos han regresado a través de sus sueños. Una inesperada reunión con un viejo amigo complicará aún más la situación. Un extraño culto ha puesto su punto de mira en ella. Ahora sus peores pesadillas se harán realidad.
  
Iniciamos la segunda y nocturna sesión doble con una película chilena. Se trata de Trauma de Lucio A. Rojas autor también del guion. Hemos escuchado en innumerables ocasiones que la realidad supera a la ficción. Cuando esta realidad trata sobre los acontecimientos que ocurrieron bajo el yugo de la dictadura chilena, ya empezamos a menearnos en nuestro cómodo sillón. A pesar de no haberla vivido en persona, la numerosa literatura al respecto nos ha puesto al corriente de ciertas prácticas que dejarían como un tierno infante al más depravado de los psicópatas. Lucio A. Rojas tampoco se encarniza demasiado en esos hechos, cosa que, por otra parte, hubiera dado para mucho. Lo usa básicamente para explicarnos una historia que, para nuestro asombro y pavor, está basada en una cierta realidad. Sin dejar de ser un slasher, introduce algunos elementos que hacen de este film una obra fresca y sorprendente. La crudeza con que está rodada es uno de sus puntos fuertes, no ya porqué en pantalla aparezcan unas escenas bastante terribles y muy bien rodadas, si no por como el realizador las plasma. En numerosas ocasiones hemos degustado films en los que la estética hace que acabemos bastante mareados ante tantos movimientos de cámara. Rojas se planta cuando hace falta, en un ejercicio muy interesante cinematográficamente hablando. Es como si quisiera decirnos: “tomad, esto es el terror”. Vamos con las interpretaciones. Todo el elenco está a gran altura. Empezamos con un gran Daniel Antivilo en el papel de Juan, el angelito. Le siguen el cuarteto femenino, no demasiado afortunado en la ficción, formado por Catalina MartinMacarena CarrereXimena del Solar y Dominga Bofill. Nombrar también a Felipe RíosEduardo Paxeco y Mauricio Rojas. Cuatro amigas deciden pasar unos días en una aldea rural en el Chile más profundo. Tras la primera impresión de encontrarse en el paraíso, se encuentran con un hombre y su hijo que tienen una forma muy particular de divertirse. Los atacantes llevan encima todo el legado siniestro del periodo más oscuro de la historia de Chile.
  
Para finalizar esta sesión Mom and Dad. En su dirección y guion Brian Taylor, especialista en cintas de acción que en esta ocasión se pasa al terror. En su biografía películas del calibre de Ghost Rider: Espíritu de Venganza, Gamer: Juegan Contigo y Crank – Alto Voltaje, para que veáis por dónde van los tiros. Como iréis suponiendo nos encontramos ante un título violento, con un montón de asesinatos groseros y con un ritmo frenético. No se me ocurre otra cosa que recomendarla a todo aquel que se lo quiera pasar bien, lo cual quiere decir que las salas dónde se proyecte estarán llenas. El elenco es de lo más atractivo. Para empezar nuestro querido Nicolas Cage. Curtido en innumerables batallas de todo tipo, parece que a medida que transcurre el tiempo se atreve con obras que nunca llegaríamos a pensar que protagonizaría. Entre sus numerosas apariciones en la gran pantalla destacaríamos Cotton Club, Leaving Las Vegas, Asesinato en 8 mm. y, más recientemente, Dog Eat Dog. Como partenaire Selma Blair (Hellboy, In Their Skin). Una adolescente y su hermano pequeño deben sobrevivir a las 24 horas más peligrosas de sus vidas, en un día en el que una masa de histeria y odio, de orígenes desconocidos, obliga a los padres a comportarse de manera violenta contra sus propios hijos.

Cuando creíais que esto había llegado a su fin, volvemos a la Sala Gótica para ver uno de los grandes films de Michael Haneke, La Cinta Blanca de 2009, haciéndose cargo él mismo del guion. Sin ser totalmente histórica, acaba con el atentado en Sarajevo contra el archiduque Francisco Fernando de Austria, sucesor al trono del Imperio Austrohúngaro y la declaración de guerra de Austria-Hungría contra Serbia, que dio inicio a la Primera Guerra Mundial. Retrata fidedignamente lo que era la sociedad en esa época y en ese lugar, con cierto olor a fascismo, por cierto. Tiene un ligero toque de intriga a causa de unos oscuros acontecimientos que el director austriaco se encarga hábilmente de escondernos. ¿Quién no recuerda el brutal inicio de El caballo de Turín (A torinói lo. Béla Tarr, Ágnes Hranitzky, 2011)? La primera escena de La cinta blanca también es de aquellas que se te quedan en las retinas. Abriendo de negro, durante el cual se escucha la voz en off del maestro de escuela que hace de cicerone, se ve la llegada de un caballo con su jinete. Cuando ya lo tenemos casi encima, la montura cae a causa de tropezarse con un invisible cable metálico puesto en mitad del camino. El jinete es el médico del pueblo que queda malherido. El caballo tiene peor suerte ya que muere tras el supuesto accidente. En las interpretaciones Christian Friedel, Ernst Jacobi (El Tambor de Hojalata), Leonie Benesch (The Crown) y Burghart Klaußner (Good Bye, Lenin!). Suceden acontecimientos extraños en un pequeño pueblo del norte de Alemania durante los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, que parecen ser un castigo ritual. ¿Quién es el responsable? 

Creíamos que no llegaríamos al final, pero aquí estamos, más frescos que una lechuga. Esperamos que os lo hayáis pasado bien leyendo todo lo que ha acontecido en esta gran jornada en la que no solo hemos vivido de cine.


jueves, 16 de noviembre de 2017

Cannibals and Carpet Fitters review


Título original: Cannibals and Carpet Fitters

Año: 2017

Duración: 83 min.

País: Reino Unido

Dirección: James Bushe

Guion: Richard Lee O'Donnell

Música: Juan Iglesias

Fotografía: Gerard Giorgi-Coll

Reparto: Darren Sean Enright, Richard Lee O'Donnell, Zara Phythian, Christopher Whitlow, Dominic Holmes, Jessica-Jane Stafford.


Comedia negra sin pretensiones, pero desaprovechada.

El cine británico si una cosa le sale bien, si en algo se les puede llamar auténticos especialistas es en la comedia negra, y si además le añades la variable de toques gore pues ya tenemos al caballo ganador. Ahí quedan Shaun of the Dead de Edgar Wright (2004), The Rocky Horror Picture Show de Jim Sharman (1975) o An American Werewolf in London de John Landis (1981). Y es injusto comparar estas grandes obras con Cannibals and Carpet Fitters, pues es una cinta de bastante menor envergadura y con un guion mucho más plano, pero también es de recibo comentar que si bien es una cinta entretenida y en algunos momentos divertida, podría haber sido mucho más redonda si se hubiera afinado un poco más la comedia.


Una empresa de instaladores de moquetas repleta de peculiares trabajadores llega a una mansión en medio del bosque para colocar el nuevo suelo de la planta baja. Lo que no sabían es que la familia que habita allí tiene otros planes para ellos.

Es una cinta muy sencilla, con un desarrollo muy básico y centrada absolutamente en las escenas de enfrentamiento entre los desgraciados trabajadores y la agresiva familia. No se puede evitar la comparación con La matanza de Texas (1974), que cambiando el árido escenario del sur de Estados Unidos por la campiña inglesa y, evidentemente, suprimiendo todo el humor de Cannibals..., nos quedan dos cintas con muchísimos paralelismos entre ellas. Donde sí que ésta película destaca en positivo son las escenas más sangrientas, un trabajo de maquillaje y prótesis muy notable, utilizando técnicas clásicas pero con pequeños elementos más modernos que hacen el resultado final de un nivel altísimo.

Dirige su primer largometraje James Bushe pero con una interesante carrera en el corto, enfocada en el terror con monstruos y algunos toques gore. Destacan el corto del 2014 que sirvió de inspiración para esta película y de idéntico título, y Predator: Dark Ages (2015), trabajo no oficial de casi media hora de duración enfocada en la cacería de la emblemática criatura en la época de las cruzadas, en mi opinión, su trabajo más interesante hasta la fecha. En términos de dirección ya está preparado para dar el salto a trabajos con más pretensiones, pues esta cinta se le nota un encorsetamiento importante, imagino que debido a temas presupuestarios, pues casi toda la cinta ocurre en dos o tres escenarios muy recurrentes y algunos miembros del reparto no se puede decir que hagan un gran trabajo, lo que le da a la cinta un aire a película amateur que no hace justicia a la dificultad en este tipo de rodajes. Donde yo creo que la cinta pincha verdaderamente es en el guion, no tanto en el argumento, que no tiene nada del otro mundo pero es que tampoco lo necesita, sino más bien en los “gags”, en las escenas puramente cómicas, pues salvo algún momento puntual no es una cinta especialmente graciosa, si es divertida, pero no hay picos de humor que te saquen una carcajada, una media sonrisa como mucho en un par de momentos. Y si una comedia pura no te hace reír entonces aquí falla algo. Protagonizan Darren Sean Enright (Cockneys vs Zombies) y Richard Lee O'Donnell (Zombie Hood), además este último es el único guionista de la cinta, y aunque su trabajo en la interpretación es correcta (dentro de los parámetros de cachondeo que hay) sí que podría haber desarrollado un poco más el humor más allá de chistes fallidos y que en ocasiones no superan la comedia física.

Entrevista a Ángel González director de Compulsión


Diplomado en producción por la ECAM, cuenta con una amplia experiencia en el sector de la exhibición cinematográfica, y es cofundador de la compañía Shock Film Factory. Compulsión es su ópera prima.


¿Cuáles fueron tus referencias para hacer la historia?

Para hablar de referencias siempre es un tema peliagudo. El rodaje duró diez jornadas, y a la hora de tener referencias. Hablamos de algunas películas en la pre producción, pero en realidad procuramos no tratar de ser muy influenciados, pero nos interesa mucho los thrillers coreanos de principios de los 2000, y a pesar de que en España no hay demasiado interés por productores y directores para este tipo de planteamientos a nosotros sí que nos gusta bastante. Nos interesaba también mucho el terror de los 70, Wes Craven, Carpenter... Sí que hubo algo en concreto que me fascinó, aunque no tiene mucho que ver con Compulsión pero que me fascinó, fue À l'intériour, por el germen de la idea de hacer algo entre dos personas en una urbanización, pero realmente no tiene mucho que ver.


¿Cuéntanos como fue el proceso de casting?

Fue muy diferente para elegir a los distintos personajes. Una vez tuvimos el guion vimos que el personaje masculino era el que deberíamos buscar primero y a partir de ahí al resto, porque él tiene un papel por el que los actores españoles no están acostumbrados a este tipo de personajes. Entonces buscábamos a alguien con una importante presencia física y que fuese capaz de tener una capacidad intimidatoria como la que necesitábamos. Contactamos con Paco Manzanedo después de verle en REC 4 y nos pareció que cumplía los requisitos, sobretodo en cuanto a presencia física. Le enviamos el guion, se mostró interesado desde el principio y los siguientes seis o siete meses hasta que se puso en marcha la producción estuvo muy implicado en las diferentes fases del guion. En el caso de Susana Abaitua, el personaje que hace de scort, fue también muy fácil, la vimos en un cortometraje, le enviamos el guion y también le interesó mucho. Los problemas los tuvimos con el personaje de la protagonista. Hablamos con varias actrices que no les interesó hacerlo, nos dijeron que no estaban de acuerdo en hacer este tipo de proyecto. Nos costó bastante, la verdad. Finalmente tuvimos suerte, a dos o tres semanas de empezar el rodaje nos encontramos con Marina Esteve y era perfecta, estaba completamente preparada para empezar el rodaje pese que, en ese momento, no tenía experiencia actuando. Venía del mundo del baile y estaba haciendo la transición a la interpretación. Nos vino caída del cielo. Jugamos un poco con fuego.


Es una cinta de suspense para luego pasar al slasher ¿cambiaste la técnica de dirección?

Para nada, como comentaba antes con el tema de las influencias, queríamos hacer una especie de survival horror, un slasher muy extremo. Pero sabíamos que necesitábamos hacer una transición para llegar a ese momento. Por eso la primera parte es más thriller, y la segunda es más slasher. Pero con la técnica de dirección, de manera inconsciente, sí que hay planos más largos y que duran más tiempo en la primera mitad y en la segunda más cortos en el montaje. No fue deliberado, pero ha sido el resultado.


Sabiendo que también eres guionista y productor además de director, cuéntanos cuanto tiempo llevas trabajando en este proyecto.

Este proyecto surge en unas condiciones determinadas. José Pastor y yo somos amigos a parte de socios. Teníamos el sueño de crear una productora. Lo hicimos hace un par de años y necesitábamos una historia, un guion muy barato que pudiera ser grabado rápidamente y estuvimos años dándole vueltas a esto, la mayoría de guiones los desechamos por cuestiones logísticas y presupuestarias. Teníamos cuatro duros y sabíamos que no podríamos disponer de más de 10 días. La idea aparece en el verano de 2014, me pongo a trabajar en serio en el guion en enero del 2015. El desarrollo del guion es casi de año y medio, hasta que no se rueda no dejamos de trabajar en él. En cuanto a la preproducción, sobretodo yo y algún técnico buscando localizaciones y proceso de casting. No se puede hablar de una producción normal en el que todo el mundo está contratado desde el día 0. Eso nos llevó varios meses. La producción real fue cuatro semanas muy intensas para solo 10 días de rodaje. La postproducción también fue un proceso muy largo tanto en imagen y sonido. Hasta terminar la película en mayo de este año.


¿Puedes contarnos alguna anécdota del rodaje?

Hay una de las que se pueden contar. Parte de la película ocurre en una finca en la Sierra. Los dueños tenían una parcela anexa con unos caballos que estaban sueltos. En un momento teníamos que hacer una toma de un coche entrando en esa finca y los dueños de esa casa no nos avisaron de que si abríamos esa puerta podían escaparse unos cuantos de esos caballos. Y efectivamente nada más abrir una serie de caballos cruzaron la puerta y se escaparon. Nosotros no podíamos hacer más que mirar como subían carretera arriba, interrumpiendo la circulación. Afortunadamente era una carretera secundaria, de un solo carril y con una afluencia de coches escasa y no hubo que lamentar ninguna tragedia. Pero durante un momento yo vi como la película se alejaba junto con los caballos. Hubo dos personas, la jefa de maquillaje y la ayudante de producción que no sé de dónde sacaron unas manzanas y, milagrosamente, consiguieron que los caballos volvieran. Luego la dueña de la casa ni siquiera se enfadó, se rió bastante, cosa que me sorprendió.


Cuéntanos tus futuros proyectos.

La creación de la productora no fue solo para esta película, de hecho Compulsión es una especie de carta de presentación para hacer otros proyectos. Ahora estamos en plena re escritura de guion y búsqueda de financiación para una película que se rodará en España pero en inglés, de terror sobrenatural. Ocurre en el Kurdistán sirio, una historia de milicianos kurdos en colaboración con un grupo de boinas verdes americanos sufren una emboscada de unos terroristas y deben esconderse en una cueva cercana, pero no cuentan que en esa cueva hay algo más. Esperamos rodar en verano del 2018.


¿Cuál es tu película de terror favorita?

Esa es difícil. La película que más miedo me ha dado era Pesadilla en Elm Street vista en su momento. Recuerdo que me hizo pasar un verano horrible. La película de terror más redonda sería La semilla del diablo o El resplandor.

Crónica Festival TerrorMolins 2017 día 6


Miercoles 15 de Noviembre

La magia del cine ha invadido Molins de Rei y eso nos lleva directamente a la más pura diversión sin pasar por ningún otro estado intermedio. La organización se empeña año tras año en que todo sea así, y a fe que lo consigue.

Dejémonos de rollos y vamos al grano. Nos tenemos que vestir de etiqueta para asistir a la Sesión Retrospectiva y presenciar la obra maestra Funny Games de Michael Haneke, que también se hace cargo del guion. Rodada en 1997 supuso todo un shock para un público que se hacía cruces intentando clasificarla. La aproximación al terror es bastante evidente, pero es un terror muy particular que no tiene ningún ánimo en que el espectador bote de su butaca o pegue algún que otro grito. Haneke, como en toda su filmografía, juega con el público, le quiere hacer partícipe de una historia suculenta y salvaje en la que el protagonista principal se dirige a cámara buscando la complicidad de una atónita platea. Los intérpretes están extraordinarios todos ellos pero tenemos que hacer énfasis en la maestría de Arno Frisch (El Video de Benny) a la hora de recrear a un Paul disfrazado de buen chico. A su lado nos encontramos con una gran Susanne Lothar (La Pianista, La Cinta Blanca), un magnifico Ulrich Mühe (El Video de Benny, La Vida de los Otros), un superado Frank Giering, un correcto Stefan Clapczynski y un maravilloso Rolfi. Ane se dirige a su casa de verano junto al lago con su marido George y su hijo Georgie para desconectarse del trabajo. Poco después de instalarse, un par de jóvenes llaman a la puerta para darles la bienvenida a la zona, sin embargo, a pesar de las buenas palabras, atizan a George sin perder la sonrisa en su cara. A partir de ahí, los jóvenes confesarán a la familia que todo se trata de un simple juego: apuestan a la familia, a que al día siguiente, a las 9 de la mañana, estarán todos muertos.

Posteriormente a la proyección asistimos a una interesante Q&A con la participación de Arno Frisch.

Tras un breve descanso nos preparamos para la correspondiente Sesión Doble del día. Rompe el hielo Black Hollow Cage cuya dirección y guion corren a cargo de Sadrac González-Perellón. Estamos ante un film fantacientífico que no solo incluye viajes en el tiempo, sino elementos de home invasión al estilo de la comentada anteriormente Funny Games. Es de aquellos films en los que no hay término medio, o lo amas o lo odias. Su experimentación es evidente, hay tomas individuales que superan los cinco minutos y crean tal tensión que quedas exhausto. No hay miedo al silencio, todo esto le permite llegar a picos devastadores y, en cierta manera, hermosos. En las interpretaciones tenemos a Lowena McDonell, Julian Nicholson y Haydée Lysander. Alice es una niña traumatizada por la pérdida de un brazo, que vive en una extraña casa en mitad del bosque con la única compañía de su padre. Un día, Alice encuentra entre los árboles un extraño artefacto cúbico con la capacidad de cambiar el pasado.

Antes de proseguir decidimos darnos una vuelta por la Sala Gótica, no sea caso que se nos escape algo. Allí nos encontramos con la interesante proyección del film argentino Los Olvidados de Luciano y Nicolás Onetti. En el guion cuentan con la colaboración de Carlos Goitia. El slasher es un género inventado hace muchos años. Sin remontarnos a sus inicios, allá por los años sesenta, tenemos que recordar la mítica La Matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre. Tobe Hooper, 1974) como una de las pioneras de la concepción más moderna del término y que inició un camino de no retorno. De la misma han bebido innumerables obras, pero su elevación a la categoría de obra maestra, la hacen un producto único e insuperable. Los Olvidados de los hermanos Onetti (Sonno Profondo, Francesca), camina en la misma dirección en cuanto a truculencia e historia escabrosa. Intentar acercarse a lo comentado anteriormente parece algo arriesgado, cuando no suicida, pero las imágenes que paulatinamente van apareciendo en pantalla te dejan mal cuerpo. Suponemos que ese fue uno de los objetivos iniciales del proyecto. Sin aportar mucha novedad en esta ocasión, el estilizado y bien construido guion logra que enseguida nos adentremos de lleno en un relato de puro terror. Su buen ritmo nos lleva de la mano, introduciendo en medio del horror unas historias paralelas que tampoco son excesivamente originales, pero ¿a quién le importa?, unos impactantes efectos especiales y de maquillaje nos introducen en un mundo donde la locura parece ser la cosa más natural del mundo. Al ser una obra muy coral, es difícil destacar a los protagonistas. No obstante nombrar a Victoria Maurette, Victorio D’Alessandro, Mirta Busnelli y Gustavo Garzón. Un grupo de personas, que se dirigen a la devastada Epecuen para rodar un documental sobre como las aguas se tragaron la ciudad y sus alrededores, quedan varados a causa de una avería en su vehículo. Pronto se darán cuenta de que tienen más de un indeseable vecino.

Ahora sí, volvemos a La Peni para continuar con la Sesión Nocturna. En esta segunda parte tenemos Tragedy Girls de Tyler MacIntyre. En el guion Chris Lee Hill, Tyler MacIntyre y Justin Olson. Saliendo de su argumento principal bastante original pero que tampoco sorprenderá, nos encontramos una advertencia, un aviso hacía donde estamos conduciendo los valores de esta sociedad, desde el punto de vista de unas adolescentes vemos como lo primario, lo básico de un ser humano va siendo distorsionado y desplazando principios como el respeto y la bondad a otros mucho menos necesarios como la popularidad, la aceptación de la masa y la egolatría por encima de todo. Y no es una hipótesis que te muestra esta cinta, esto ya está ocurriendo en nuestros días. Absurdos retos, pruebas o “bromas” a gente anónima campan a sus anchas por multitud de redes sociales con la aceptación de un target muy específico que no hace más que retro alimentarse. La película es, ante todo, una comedia de humor negrísimo, tomándose el valor de la vida con un cachondeo brillante. Pues en sus dos primeros tercios el humor es constante y muy ocurrente, las dos protagonistas están geniales y la historia, por pura locura exagerada, engancha al espectador totalmente. Gran mérito del éxito de la cinta se debe al trabajo de sus dos protagonistas, Alexandra Shipp (X-Men: Apocalipsis) y Brianna Hildebrand (Prism, Deadpool), por la relación de ambas, por lo bien que las trata el guion y por su buena interpretación. Por ahí está Craig Robinson (Juerga hasta el fin) y Kevin Durand (Dark Was the Night) en papeles secundarios pero con grandes momentos para ambos. Dos jóvenes amigas adolescentes son dos chicas alegres y amables, pero todo eso es una fachada, en realidad son dos sociópatas que disfrutan asesinando a quien les plazca, para que sus alter egos puedan sacar rédito haciendo sus propias investigaciones en las redes sociales.

Somos como chacales y no podemos evitar pasarnos otra vez por la Sala B del Festival para acabar el día viendo Jackals de Kevin Greutert. En el guion tenemos a Jared Rivet. Greutert, para el que no lo sepa, dirigió Saw VI, Saw VII 3D y Jessabelle. Como anécdota, los protagonistas de la ficción de ésta última se apellidan Laurent, no sabemos en este momento si ese supuesto homenaje iba dirigido a David Lynch (Lost Highway) o a Michael Haneke (Caché), por antigüedad tendría que ser el primero aunque tenemos que observar que Rivet escribió el guion en 2006, justo un año después que la película del director austriaco. Volvamos a Jackals, entre los actores nos encontramos con Deborah Kara Unger (Silent Hill, The Game, Payback), Stephen Dorff (Blade, Enemigos Públicos), Johnathon Schaech (Una Noche para Morir, Ray Donovan) y Jason Scott Jenkins (American Horror Story). Jimmy Levine es un desprogramador de personas captadas por todo tipo de sectas que ha sido contratado por una familia para recuperar a su hijo adolescente. Mientras está desprogramando al chico, se encuentra bajo el asedio de los sectarios que exigen que les sea devuelto.

Creo que no os podéis quejar, hemos dado buena cuenta de lo que ha dado de sí esta pletórica jornada, plagada de buen cine y con un ambiente extraordinario. Nosotros por allí en medio intentando no molestar demasiado, ya que aparte de realizar nuestro trabajo nos convertimos en un hooligan, gritando y pataleando como el que más. Si habéis visto a alguien así ya sabéis por dónde anda TerrorWeekend, yo por si acaso no me acercaría demasiado.