Entrevista a Raquel Polo y Marina González Redondo con el proyecto Noche de Brujas


Noche de Brujas es una serie documental que explora cómo las mujeres han transformado el imaginario del terror delante, detrás y alrededor de la cámara.

Un viaje apasionante por el cine y la cultura del género que celebra a sus creadoras, recupera referentes y sumerge al espectador en un universo tan inquietante como divertido.



¿Cómo definirías Noche de Brujas?

Es una revisión contemporánea del terror desde una mirada lúdica, apasionada y consciente de su propia iconografía. No analiza el género desde fuera, sino desde dentro de sus símbolos, criaturas y mitologías. Con una estética retro y espíritu de programa de culto, recupera la diversión, el suspense y el fantástico de títulos míticos como Historias para no dormir, Tales from the Crypt o Goosebumps, conectándolos con las creadoras contemporáneas que están reinventando el género hoy.



¿Cuál es el origen del proyecto y su motivación?

Nos criamos consumiendo terror y su imaginería en cine, series, libros, cómics y música. Para nosotras, el terror es cultura popular, juego, catarsis y espectáculo.
Pero siempre nos acompañó una pregunta: ¿qué ocurre cuando las mujeres dejan de ser sólo el grito y pasan a ser la voz que construye el relato?

Noche de Brujas nace de esa inquietud y de la certeza de que las narrativas desde la perspectiva femenina no sustituyen al género: lo expanden, lo enriquecen y abren nuevas formas de contar el miedo.



¿En qué estado se encuentra el proyecto?

Hemos iniciado conversaciones con distintas profesionales del sector —directoras, guionistas, investigadoras y creadoras— y la acogida está siendo muy positiva.

El siguiente paso es encontrar socios estratégicos que nos acompañen en el desarrollo y producción para llevar Noche de Brujas a las pantallas.



¿Qué esperas encontrar en el Madd Film Market?

Buscamos aliados que comprendan el enorme potencial del terror como contenido cultural y, sobre todo, como producto de entretenimiento con audiencia fiel.

El terror cuenta con un público consolidado y transversal que, en España, no siempre ha sido explotado en formato documental o híbrido. Noche de Brujas conecta con ese nicho desde una identidad clara y una vocación internacional.

Además, el proyecto nace con una dimensión transmedia, pensada para expandirse más allá de la pantalla tradicional y generar comunidad.



¿Qué les dirías a los productores para que se acerquen a Noche de Brujas?

Noche de Brujas tiene una identidad estética reconocible, un público objetivo definido y un género con alta capacidad de fidelización. El terror es uno de los pocos géneros con comunidad activa y consumo constante. En España existe un público amplio que no siempre encuentra propuestas que dialoguen con su pasión desde el entretenimiento y el conocimiento.

Además, su dimensión transmedia abre posibilidades de expansión digital, eventos, colaboraciones y contenidos derivados, siguiendo modelos que en nuestro país ya han demostrado gran impacto, como El Ministerio del Tiempo.



¿Por qué piensas que esta historia debe llegar al gran público?

Porque el público del terror no sólo quiere asustarse: quiere disfrutar, descubrir y sentirse parte de un universo compartido. Noche de Brujas es una invitación a conocer a las profesionales del terror y a sumergirse en sus subgéneros, obras icónicas y mitologías. Es entretenimiento con memoria, diversión con contexto.

Creemos que el gran público va a disfrutarla porque conecta con algo muy profundo: el placer de contar historias alrededor de la oscuridad.