CutreCon 15 llega del 4 al 8 de febrero con una selección del peor cine de acción y “las cosas que explotan”


CutreCon, Festival Internacional de Cine Trash de Madrid, regresa del 4 al 8 de febrero en su decimoquinta edición, con una extensa programación de más de 20 títulos repartidos a lo largo de sus intensas cinco jornadas en sesiones tanto gratuitas como de pago de mañana, tarde y noche. El eje temático elegido para este año es el peor cine de acción y, en palabras de la organización, “las cosas que explotan”, pues todo aquello que aparezca en pantalla “es susceptible de saltar por los aires en cualquier momento y sin motivo justificable”.

De nuevo, el festival contará con las que ya son sus tres sedes habituales de las últimas ediciones, que permiten que CutreCon se haya convertido en una referencia cultural y de ocio de la capital: el mk2 Cine Paz —C/ de Fuencarral, 125—, que acogerá las sesiones nocturnas del miércoles 4, jueves 5 y viernes 6 de febrero; el mk2 Palacio de Hielo —C/ de Silvano, 77—, destinado a albergar toda la programación del fin de semana los días 7 y 8; y la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) —Avenida de la Complutense s/n—, hogar de la Sección oficial a concurso además de todas las sesiones matinales y vespertinas de los días laborables, y que se convierte en sede estable del festival los próximos cuatro años tras el acuerdo suscrito recientemente entre CutreCon y la UCM.

“Estamos ante la que es posiblemente la mejor y más equilibrada programación de la historia de CutreCon” cuenta Carlos Palencia, director del festival. “El nivel es tan alto, o tan bajo, según se mire, que cada jornada es una fiesta en sí misma. Hemos hecho una selección tan cuidada de los títulos que componen esta decimoquinta edición, que el público no podrá bajar la guardia en ningún momento ante lo que va a suceder en pantalla”.

En efecto, los espectadores van a poder presenciar toda clase de atrocidades cinematográficas, a cada cual más hilarante, que van desde adaptaciones de videojuegos con tiroteos a ritmo de rap, plagios turcos de Rambo y James Bond que desconocen el concepto de la propiedad intelectual y el más mínimo decoro, clásicos ochenteros que aúnan todos los tópicos de la época y hasta películas que pretendían ser una obra maestra y acabaron siendo un churro por culpa del desmesurado ego de sus autores.


Miércoles 4 de febrero

CutreCon 15 comienza por todo lo alto a las 11.00 horas en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM con una traca que ni en las fallas de Valencia. Porque Megaforce (1982), es una orgía de explosiones, tiroteos, colores chillones y muy mal gusto, que nos sitúa en un futuro distópico en el que un grupo de intrépidos y horteras guerreros, encabezados por un Barry BostwickThe Rocky Horror Picture Show— que no sabe ni dónde está parado, luchan por “la justicia y la libertad” frente a un grupo de mercenarios que tratan de subvertir el orden establecido.

Una especie de Mad Max psicodélico carente de la imaginación y el talento de aquella, con la que su director, Hal NeedhamLos caraduras, Los locos del Cannonballpretendía crear una nueva religión pop a base de armas estrafalarias y vehículos tuneados. Con semejante despropósito y su consiguiente fracaso en taquilla, lo de crear una religión no terminó de cuajar, aunque la película sí cuenta con una buena legión de seguidores que la consideran un clásico ochentero de culto.

Buena prueba es el documental que se proyecta a continuación a partir de las 13:10 horas, Making Megaforce, en el que como su nombre indica, su responsable Bob Lindenmayer, posiblemente el mayor fan de Megaforce sobre la faz de la Tierra, realiza un sentido y sincero homenaje a su filme favorito mostrándonos el proceso de creación del mismo. A través de entrevistas con miembros del equipo técnico y artístico de la película, Lindenmayer consigue contagiarnos su entusiasmo por un filme que, pese a ser considerado uno de los peores de los ochenta, merece ser reivindicado a su manera.

A las 17.00, regresa Mis delirios favoritos , la sección de CutreCon en la que un director español de prestigio elige su “placer culpable” o, lo que es lo mismo, una película horrible por la que siente una especial debilidad. En esta edición, Paco Cabezas, responsable de capítulos de éxitos mundiales como Penny Dreadful, The Umbrella Academy o Miércoles, defenderá con todas sus fuerzas Una noche para descuartizar (1983), un despropósito que se filmó en 1979 pero que se estrenó años más tarde debido a que se perdió la copia final y hubo que remontarla a base de tomas descartadas. No hace falta decir que el resultado es un maravilloso engendro, que será diseccionado a fondo por Cabezas en un coloquio posterior a la proyección de la película.

La primera jornada de CutreCon 15 concluye en el mk2 Cine Paz a las 21:30 horas con la sesión inaugural del festival, Deathstalker (2025), remake del filme de 1983 del mismo nombre, que en esta ocasión dirige Steven Kostanski, responsable de la venerada Psycho Goreman (2020).

Deathstalker es un homenaje a todas esas películas de “espada y brujería” que fascinaron a toda una generación en los años ochenta y que proliferaron como setas tras el éxito de Conan, el Bárbaro, pero que, a diferencia de aquellas, se toma poco o nada en serio a sí misma. Sin olvidar ni uno solo de los tópicos del género como los hombres musculosos con pelazo que portan espadas del tamaño de un niño de ocho años, los malvados hechiceros, los duelos a caballo o las criaturas de todo pelaje hechas a base de látex, Deathstalker encuentra su propio camino gracias a un guion tan divertido como imprevisible donde cualquier salvajada puede ocurrir —porque aquí la sangre fluye sin contemplaciones—. Una película perfecta para dar el pistoletazo de salida a CutreCon 15 y un claro ejemplo de que el cine sin ínfulas hecho con poco presupuesto, pero con mucho cariño, también merece un hueco en la cartelera.


Jueves 5 de febrero

Cuando en un festival de cine tu nombre es coreado por un público enfervorecido en cada edición, aunque ni siquiera estés presente en la sala, es que has dejado huella. El autor underground Juan Carlos Gallardo revolucionó la CutreCon hace años cuando presentó a la Sección oficial a concurso ¡Maldición! He vuelto a cambiar, cuya proyección concluyó con los espectadores en pie vitoreando al director catalán, que se convirtió desde entonces, por derecho propio, en un icono del festival.

Pues bien, el inclasificable Gallardo regresa a partir de las 11.00 horas a la Sección oficial a concurso con su nuevo trabajo, Soy inmortal (2025), para enseñar a los estudiantes de Comunicación Audiovisual de la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM lo que es el cine de verdad. El argumento de la película es lo de menos: se trata de dejarse llevar, de una experiencia sensorial que, por algún milagroso motivo, toca la fibra del espectador. Y es que Gallardo es nuestro David Lynch patrio, pero con el presupuesto de lo que vale un café con leche en el bar de la esquina.

La Sección oficial continúa a las 13.00 con AJ Goes to the Dog Park (2024), escrita y dirigida por Toby Jones, guionista de la aclamada serie de animación Historias corrientes . En esta película, con una estética que recuerda precisamente a los dibujos animados, acompañaremos al AJ del título en busca de su perro perdido, mientras le van pasando las cosas más locas y surrealistas que uno pueda imaginar. Una de esas comedias con un humor tan particular que o la amas o la odias.

Con la siguiente película no hay duda posible: el público la va a odiar seguro. Porque Alone in the Dark (2005), obra de Uwe Boll, invitado estrella de CutreCon 15, es sin género de duda, una de las peores películas de la historia del cine. La adaptación del popular videojuego del mismo nombre, que se proyectará a las 16.00 horas, es una competición por ver quién hace peor su trabajo entre los guionistas, el director, los de los efectos visuales y los actores, en un elenco que incluye a Christian Slater, Tara Reid y Stephen Dorff en sus horas más bajas.

Los espectadores que se atrevan a ver Alone in the Dark, tendrán al menos el aliciente de que el propio Boll dé las oportunas explicaciones sobre cómo se gestó la criatura en un coloquio posterior a la proyección, donde además el realizador alemán recibirá el Premio Jess Franco en reconocimiento a su extensa carrera —casi 50 títulos a sus espaldas—, que pese a su irregularidad demuestra un profundo amor por el oficio de hacer películas, sin miedo al rechazo por parte de crítica y público.

Uwe Boll será de nuevo el protagonista de la sesión Zombisploitation que, a partir de las 21.00 horas en el mk2 Cine Paz, ofrecerá un programa doble dedicado a los no muertos. El director alemán presentará House of the Dead (2003) su adaptación del mítico arcade de Sega, cuyas críticas fueron tan malas que los cines de Dinamarca se negaron a exhibirla. Sabia decisión, pues además el filme fue un fracaso absoluto pese a que su visionado es una auténtica fiesta, con un tiroteo que levantará a los espectadores de la butaca para aplaudir. Además, Boll, que es un valiente, responderá al público tras la sesión en un Q&A donde la pregunta más importante que hay que hacerle al autor germano es “¿por qué?”.

Tras House of the dead, la sesión Zombisploitation se completa con La invasión de los zombis atómicos (1980), película italiana de Umberto Lenzi rodada en España con el gran Paco Rabal haciendo de militar. Un título de culto del país transalpino que es absurdo desde el principio, donde los zombis llegan pilotando un avión hasta el aeropuerto de Barajas, y donde veremos escenas donde siembran el terror (y la vergüenza ajena) hasta en el emblemático Parque de atracciones de Madrid. Para colmo, el maquillaje de las criaturas es tan malo que parece que a los actores les han dado un tartazo en la cara.


Viernes 6 de febrero

La Sección oficial a concurso regresa a la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM con dos títulos de nacionalidad española que son la prueba de que hacer una película es cuestión de ponerse a ello y dejarse de excusas. En primer lugar, a las 11.00 horas, El afilador, escrita y dirigida por José Vicente García, nos lleva hasta la España rural para contarnos la historia de un afiliador que, muchos años después de su muerte, regresa a la vida después de que la descendiente de la bruja que le maldijo reactive el conjuro sin querer, por lo que este intentará encontrarla a toda costa. Un filme rodado entre descampados y chalés adosados que incluye una especie de viaje en el tiempo, aborda temas como el choque cultural entre generaciones y cuyo argumento puede inducir al error, pues está mucho más cerca de la comedia que del terror.

Cierra la Sección oficial de esta decimoquinta edición Entre secretos, de José A. Pons, una película cuyo equipo técnico y artístico —que es el mismo—, no tiene la edad permitida para poder votar. Un proyecto de colegas que decidieron coger una cámara y realizar un largometraje con los pocos recursos de los que disponían, y que nos cuentan la historia de un detective, un profesor, políticos, empresarios y un misterioso mayordomo, que conviven en la misma finca para intentar resolver sus propios problemas, metiéndose de lleno en los problemas del resto. El mérito que tiene la película es enorme, pues sin tomarse en serio a sí misma y siendo consciente de sus propias limitaciones, consigue mantener la atención del espectador durante los 70 minutos de metraje.

CutreCon 15 se despide de la Facultad de Ciencia de la Información de la UCM a las 16.30 con una buena película. Sí, no es una errata ni los organizadores se han vuelto locos. Pero es que Rampage (2009), el que es posiblemente el mejor título de la filmografía de Uwe Boll, merece tener un hueco en la programación del festival, aunque se salte “la línea editorial”. Y si su responsable está presente para hablar de su proceso de creación, con más motivo.

Porque en Rampage Boll aborda, desde la violencia extrema y sin concesiones, un tema que sigue de plena actualidad en Estados Unidos como son los tiroteos masivos y el acceso a las armas de fuego. Y lo hace metiéndonos en la psique de Bill, un joven que planea y ejecuta una matanza en un pequeño pueblo, donde las autoridades son incapaces de detenerlo y, donde tras decenas de cadáveres, todos se hacen la pregunta de siempre tras la tragedia: “¿qué ha fallado para que llegara a ocurrir esto?”.

El broche a la jornada del viernes llega al mk2 Cine Paz a las 21.30 horas cortesía del Festival Nits de Cinema Oriental de Vic, que presenta Jaat (2025), una nueva superproducción de la factoría Bollywood protagonizada por Sunny Deol, conocido como el Stallone indio. Casi tres horas de acción frenética, impresionantes coreografías, salvajes tiroteos y todo lo que el público espera de una película de acción realizada en tierras indias. Una montaña rusa del despiporre donde no hay un solo descanso, donde un honrado policía, llega a una pequeña ciudad asediada por la delincuencia y la corrupción para impartir justicia… a mano abierta.


Sábado 7 de febrero

CutreCon 15 se desplaza al mk2 Palacio de Hielo todo el fin de semana para vivir las jornadas más intensas y extenuantes de su programación, con sesiones que van de la mañana a la noche prácticamente de forma ininterrumpida. Y qué mejor forma de empezar un sábado que hacerlo rodeado de señores de tupidos mostachos portando pistolas de juguete. Porque eso es en esencia lo que encontrarán los espectadores que se acerquen al programa doble Balas y bigotones, a partir de las 11.30 horas, formado por White Fire y Karachi Thunderbolt: protagonistas cuyo bigote tiene más dotes interpretativas que el rostro que los sostiene y tiroteos menos realistas que la posibilidad de comprar una vivienda en España.

La primera de ellas, White Fire, es la típica cinta de acción de bajo presupuesto de los 80 en la que dos hermanos se enfrentarán a una peligrosa organización criminal por el preciado diamante que da título a la película. Vaqueros demasiado ajustados, mujeres ligeras de ropa, artes marciales y muchos, muchos petardos, son los ingredientes de este clásico ochentero con ínfulas donde lo mejor es, sin duda, su pegadiza banda sonora.

Por su parte, Karachi Thunderbolt es una película de origen pakistaní tan ignota que no tiene ficha ni en IMDB, por lo que lo mejor será fiarse de Domingo López, responsable de la distribuidora Trash-O-Rama, quien amablemente ha cedido una copia del filme a CutreCon, quien la define con estas palabras: “De verdad, no habéis visto nada igual a Karachi Thunderbolt en vuestra vida. Seguramente tampoco lo volváis a ver. Cine de acción del tercer mundo con ninjas, kung fu bizarro, zombis, narcos, bigotes y estética a medio camino entre un Mad Max cutre-glam y la Cañada Real”. Nada más que añadir.

Tras este empacho de bigotes, a las 16:30 seguimos… con más bigotes. Porque el mostacho de Richard Harrison es parte de la magia de Ninja Terminator (1986) que, por supuesto, nada tiene que ver con el filme de James Cameron y que se proyectará en una versión remasterizada en HD a partir del negativo original. Un absoluto clásico de la productora IFD que es una película tan grande que contiene varias películas dentro de sí, de manera literal. Porque Ninja Terminator es una especie de monstruo de Frankenstein donde aparecen escenas de distintos filmes que hacen imposible que haya la más mínima coherencia narrativa, lo que hace que todo sea aún más divertido.

Tampoco va sobrada de coherencia En Büyük Yumruk (1983), donde Çetin Inanç y Cüneyt Arkin, director y protagonista respectivamente de la legendaria Dünyayi Kurtaran Adam —popularmente conocida como el Star Wars turco, debido a que roba con total impunidad planos de La guerra de las galaxias (1977) y música de la banda sonora de Indiana Jones— vuelven a hacer de las suyas. Esta vez el atraco le toca a James Bond, al que le roban el coche, el reloj, el esmoquin y hasta la dignidad. Porque en esta locura otomana, que nada tiene que ver argumentalmente con los filmes de 007, veremos planos de Goldfinger o Diamantes para la eternidad y hasta al pobre Gene Hackman, que aparece en la ficha oficial de la película en IMDB, en una escena de The French Connection.

No se puede calificar como “robo” o “plagio” a Retroceder nunca, rendirse jamás (1986), pero su descarado parecido con Karate Kid (1984) hará como mínimo que se levanta alguna ceja con cierta suspicacia. Porque es indudable que este filme, dirigido por Corey YuenTransporter, Dead or Alive—, no existiría sin aquella pese a tener su propia personalidad, no necesariamente para bien. ¿Pero acaso Karate Kid tiene a Jean-Claude Van Damme haciendo de malvado ruso o al espíritu de Bruce Lee pululando por ahí? Ya solo por eso, merece la pena darle una oportunidad a este mito ochentero, que CutreCon 15 recupera en HD a partir a las 20.50 horas.

La sesión golfa del sábado, que tendrá lugar a las 23.00 horas, está reservada para la cafrada suprema de Uwe Boll, que puso toda la carne en el asador con Postal (2007), basada en el videojuego del mismo nombre, en la que el cineasta alemán se salta todos los límites para traernos una oda al exceso, el mal gusto y lo políticamente incorrecto. Si el estreno en salas llamó la atención en su momento por el nivel de las salvajadas que se mostraban en pantalla —sectas, nazis, talibanes, violencia extrema, sexo gratuito y hasta George W. Bush y Bin Laden paseando de la mano— qué nos deparará el montaje del director sin censura que presentará el propio Boll ante el público.


Domingo 8 de febrero

Steve Barkett y Christian Anders son dos almas gemelas que no se conocen. Porque además de ser los absolutos protagonistas de la sesión Egotrip, que abre la jornada final de CutreCon a partir de las 11.30 horas en el mk2 Palacio de Hielo, estos dos personajes tienen demasiadas cosas en común: un ego estratosférico, muy poca vergüenza, una penosa falta de talento y la necesidad imperiosa de “chupar cámara” todo lo posible.

Ambos pensaron que podían hacer una película por su cuenta, ocupándose del guion, la producción, la dirección y, reservándose, por supuesto el papel principal para acaparar el mayor número de planos posible. Por desgracia para ellos y por suerte para el público de CutreCon, no tuvieron a nadie en su momento que les pusiera los pies en el suelo para no embarcarse en semejantes proyectos, cuyo triste resultado fueron Empire of the Dark (1991) y Roots of Evil (1979).

La primera de ellas, obra de Steve Barkett, nos cuenta la historia de un detective privado —¿hace falta decir que está interpretado por el propio Barkett? —que busca a un peligroso asesino y no se sabe muy bien cómo se topa con una secta satánica, muñecajos hechos con cuatro duros salidos del infierno y hasta una horda de ninjas, en una película que carece de todo sentido, incluido el del ridículo. El filme tiene como aliciente la participación del gran Richard Harrison, el mismo de Ninja Terminator, que salía en cualquier churro que le propusieran.

No le va a la zaga Roots of Evil, de Chistian Anders, un músico alemán que un día decidió que quería ser el Bruce Lee rubio y se vino a España, concretamente a Madrid, a rodar una película de artes marciales en la que un profesor de karate —Anders, claro— se enfrenta a un señor de la droga, donde además podremos detectar escenarios reconocibles de la capital como el mismísimo cementerio de La Almudena como telón de fondo de sus penosas escenas de lucha.

A las 16.30 regresa uno de los títulos más queridos de la historia del festival, Miami Connection (1988), cuyo tema principal, Against the Ninja, se ha convertido por derecho propio en el himno de CutreCon. Y es que este divertidísimo filme, que merece ser rescatado para la ocasión, encaja perfectamente con la temática de esta decimoquinta edición, pues tiene todos los elementos necesarios para robar el corazón del público: rockeros que hacen artes marciales, ninjas que van en moto, mafiosos con bigote, tiroteos absurdos, patadas voladoras, música pegadiza, toneladas de laca y un buen puñado de chistes malos.

La maratón final de cada edición, la guinda de esta CutreCon 15, está dedicada a John Rambo. Por supuesto, no al Rambo que todos conocemos interpretado por Sylvester Stallone, sino a sus plagios más desvergonzados. En la Rambotón, a partir de las 16.30 horas, el público descubrirá por qué se inventaron los derechos de autor: para impedir que surjan aberraciones como estas.

En la Turquía de los años 70 y 80 aún no tenían demasiado claro qué era aquello del copyright, por lo que se dedicaron a hacer sus propias versiones de los mayores éxitos de Hollywood sin pedir permiso: Star Wars, E.T., Superman, El exorcista Así que no debería sorprender mucho que, en cuanto Acorralado (1982) se convirtió en un hit, algún director turco avezado viera una buena oportunidad para hacer dinero.

Y claro, en lo que se refiere al latrocinio fílmico, nadie mejor que el ya mencionado Çetin Inanç, responsable del James Bond turco, para hacer lo propio con el pobre John Rambo, y no una sino dos veces, que para eso Acorralado tuvo secuela en 1986.

Para plagiar sin compasión Rambo: Acorralado parte II, en esta ocasión Çetin Inanç se trajo para interpretar a Rambo a Serdar Kebapçilar, con quien ya había rodado el Rocky turco. Aquí ya no se molestan ni en cambiarle el título a la película, Rambo. Korkusuz (1986), y directamente choricean hasta el cartel de la original para dejar claro que esto es una copia de Rambo con todas las letras, y bien orgullosos que están de ello.

La Rambotón continúa con la conocida como el Rambo indonesio, The Intruder (1985), protagonizada por Peter O’Brian, un neozelandés al que ofrecieron el papel en la película debido a su cuestionable parecido con Stallone, y que con la tontería hizo carrera como “estrella” de acción en aquel país.

Y se remata con Vahsi Kan (1983), donde Çetin Inanç vuelve a trabajar con su compinche habitual en esto de robar ideas ajenas, el actor Cüneyt Arkin, que esta vez se pone en la piel de Rambo, cinta del pelo y machete incluidos, para dedicarse a repartir mandobles en un bosque a todo el que pasa por delante, con ese montaje frenético marca de la casa al que cuesta seguir el ritmo.

Presentaciones de libros y material para coleccionistas

Además de todas las proyecciones, coloquios, charlas y entregas de premios, dentro del festival también hay tiempo para otras actividades que complementan la experiencia del público.

En esta decimoquinta edición habrá hasta dos presentaciones de libros, la primera de ellas muy especial: 15 años de CutreCon. 127 comedias involuntarias, el miércoles 4 de febrero a las 16.30 horas en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM, una guía de 127 películas proyectadas a lo largo de la historia del festival que mejor representan el espíritu y la esencia de CutreCon. Un libro pensado como memoria para los veteranos y como puerta de entrada para quienes se asomen al festival por primera vez.

En segundo lugar, la Facultad de Ciencias de la Información también acogerá, el viernes 6 de febrero a las 12.40 horas, la presentación de Breves apuntes del cine clasificado S (o casi). En este libro, escrito por el periodista mallorquín Antoni Ferrer Vallespir, se repasan una serie de títulos que fueron clasificados S durante los primeros años de la democracia española, películas que por su contenido tanto sexual como violento podían herir la sensibilidad del espectador, pero que no tenían permitido mostrar actos sexuales explícitos, pues el cine X permanecía prohibido. Una obra amena, fácil de digerir y muy gráfica que no pretende sentar cátedra.

Asimismo, durante toda la celebración del festival el público tendrá a su disposición, como cada año, los habituales puestos de merchandising con todo tipo de material para coleccionistas relacionado tanto con la CutreCon, como con el cine de género y la cultura popular.


Póster oficial de CutreCon 15

El póster de esta decimoquinta edición del festival está inspirado en la portada del mítico videojuego de 1987 Contra, desarrollado por Konami. La ilustración del mismo es obra de Guillermo de la Peña y la maquetación corresponde al diseñador Gonzo Bríos.

La CutreCon está organizada por los responsables de la web de cine y humor Cinecutre.com, la cadena de cines mk2, la Universidad Complutense de Madrid, la productora ADJ Proyectos Audiovisuales, la distribuidora Trash-O-Rama y la asociación Pop Culture España.