Sick review

Lo que ambas jóvenes ignoran es que hay un asesino suelto y tiene el nombre de ambas en su lista. Cuando desaparezca la luz del sol, empezará el terror.

Título original: Sick

Año: 2022

Duración: 83 min.

País: Estados Unidos

Director: John Hyams

Guion: Katelyn Crabb & Kevin Williamson

Música: Nima Fahkarara

Fotografía: Yaron Levi

Reparto: Gideon Adlon, Bethlehem Million, Dylan Sprayberry, Mark Menchaca, Jane Adams


Un entretenido cóctel de jóvenes, una casa aislada y un asesino.

El director Ali Abbasi se quejó, durante Sitges 2021, que ninguna película hablase de la pandemia. Es más que probable que, teniéndolo tan cerca, las heridas no hubieran cerrado porque en el 2022 surgieron The Harbinger dirigida por Andy Mitton y este acercamiento slasheriano: Sick.


2020. Llega el confinamiento y Parker decide aislarse en la inmensa casa de campo de su familia junto a su mejor amiga, Miri.

Lo que ambas jóvenes ignoran es que hay un asesino suelto y tiene el nombre de ambas en su lista. Cuando desaparezca la luz del sol, empezará el terror.

Independientemente de la presencia de Kevin Williamson en el guion, Sick está fuertemente ligado a Scream ya que la coguionista, Katelyn Crabb, fue la asistente de Williamson durante el rodaje de Scream 2022 y el director de fotografía Yarom Levi se encargó de la fotografía de Scream la serie televisiva. Y es cierto que la sombra de la exitosa saga aparece a lo largo de Sick, esas luchas agónicas por la supervivencia o las dolorosas cuchillada, pero lo más interesante de la película es una idea que se deja caer pero sin indagar lo suficiente, ya que resultaría excesivamente dramática para este tipo de productos: en situaciones como la pandemia, tal vez un asesino en serie no es muy diferente de una persona contagiada que, inconscientemente, contagia a gente que expande la enfermedad antes de terminar muriendo en hospitales.

Como buena producción en la que asoma el nombre de Jason Blum, pocos personajes y localizaciones, pero esta losa de producción no se hace pesada gracias a John Hyams - quien hace años rodó la muy interesante y tensa Alone – y su capacidad para ofrecer un producto menor pero repleto de diversión.

Y es que gracias a la cámara de Hyams, Sick está repleta de brío y las consabidas peleas entre asesino y víctima en Scream aquí se sienten vibrantes e incluso hay alguna novedad muy agradecida. Todo ese principio preconfinamiento, con la gente atestando los supermercados para llevarse lo máximo a casa, las fiestas universitarias del fin del mundo, está resuelto de forma sencilla y sin poner el dedo en la herida. La presentación de los personajes principales es rápida y funciona bien para establecer la dinámica entre ambas: una de ellas se aísla para no infectar a su padre y la otra por alejarse de su familia, es todo lo que necesitamos saber antes de que llegue el asesino.


Interpretativamente, el casting es un acierto ya que Gideon Adlon y Bethlehem Million resultan simpáticas y creíbles desde el principio, Dylan Sprayberry es el tercero en discordia y se nota algo acartonado. Mark Menchaca y Jane Addams, los “maduros” de la función, cumplen de sobra, especialmente la segunda con la secuencia del coche, repleta de humor negro que John Hyams consigue hacer muy tensa.

Sick demuestra que lo ya conocido puede sentirse fresco en las manos adecuadas. John Hyams necesita un proyecto a la altura de su talento, para ser descubierto por el gran público.

Firma: Javier S. Donate.

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