The Limehouse Golem review


Un agente de la Scotland Yard investiga los asesinatos en serie que se van cometiendo con un mismo modus operandi y por la misma zona, el asesino se hace llamar The Limehouse Golem y es muy posible que falleciera recientemente.

Título original: The Limehouse Golem

Año: 2016

Duración: 105 min.

País: Reino Unido

Director: Juan Carlos Medina

Guion: Jane Goldman, Peter Ackroyd

Música: Johan Söderqvist

Fotografía: Simon Dennis

Reparto: Olivia Cooke, Bill Nighy, Douglas Booth, María Valverde, Eddie Marsan, Sam Reid, Daniel Mays, Adam Brown, Peter Sullivan, Morgan Watkins


Gran ambientación para una historia algo previsible.

The Limehouse Golem es una adaptación de una novela escrita por Peter Ackroyd, un thriller con toques de terror salpicado con algunas escenas bastante sangrientas. Su gran baza reside en una gran ambientación, situada en la, siempre interesante, época victoriana y en un reparto bastante logrado. El argumento no obstante, pese a que no deja de ser interesante es bastante previsible, y más o menos vas viendo por donde van a ir los tiros una vez pasados los veinte primeros minutos.

Un agente de la Scotland Yard investiga los asesinatos en serie que se van cometiendo con un mismo modus operandi y por la misma zona, el asesino se hace llamar The Limehouse Golem y es muy posible que falleciera recientemente.


No se puede evitar recordar a Jack, El Destripador, no se hace comentario alguno sobre esta persona pero las historias son prácticamente paralelas. Como decía, la inmersión y ambientación hacia finales del siglo XIX está muy lograda, las calles, vestuarios, acentos, parece que estemos en la época de Charles Dickens, explorando con especial tesón los teatros y mundo de la farándula que están muy lejos de los lujos y categoría de Moulin Rouge!. La banda sonora, a cargo de Johan Söderqvist ayuda también con una composición muy interesante. El problema reside en un guion algo previsible, la resolución final está cantada nada más empezar la película, y aunque hay un pequeño giro en el último momento que si puede llegar a sorprender no quita la sensación de flojo desenlace.

Dirige el franco-español Juan Carlos Medina tras la interesante Insensibles, y mejorando su trabajo del 2012. Se atreve con planos bastante complicados y unos flashbacks sobre los asesinatos muy bien rodados que incluyen escenas sangrientas interesantes que, personalmente, no me esperaba ver. Parte del triunfo de esta cinta es debido a su acertado elenco de personajes, interesantes y complejos, y casi siempre bien interpretados. Protagonizan Olivia Cooke (Ouija, Bates Motel) con una gran interpretación para el papel más goloso y Bill Nighy (Shaun of the Dead, Yo, Frankenstein) que actúa en casi todo momento con el piloto automático puesto, aparte de ser el personaje con menos trasfondo, pero es tan buen actor que está a la par del resto con mucho menos esfuerzo. Douglas Booth (Orgullo+Prejuicio+Zombies) es el más interesante de todos y realmente se deja la piel con un personaje fascinante. Por ahí anda también María Valverde (Exodus: Dioses y Reyes) como la cuarta pata de la silla que cierra el elenco principal. Su interpretación no es muy sólida como es habitual y su dicción del inglés no es la mejor, pero su personaje es muy interesante.


Una película interesante y recomendable si te gustan los thrillers oscuros de investigación con algo de sangre. En su contra, algunos momentos en los que el ritmo baja y puede hacerse un poco pesado y en un final poco sorprendente, pero en general es una película bastante decente con una ambientación de superproducción.

Firma: Oriol Hernández.
@Oriol_TW