The Cleansing Hour review

Drew y Max se dedican a un lucrativo negocio consistente en realizar exorcismos fake en streaming. Cuando Lane, la novia de Drew y actriz de segunda fila, se ofrece para sustituir a la persona que originalmente estaba prevista, un verdadero demonio la posee. La primera incredulidad acaba convirtiéndose en la peor de sus pesadillas.

Título original: The Cleansing Hour

Año: 2019

Duración: 94 min.

País: Estados Unidos

Director: Damien LeVeck

Guion: Damien LeVeck, Aaron Horwitz

Música: Juliette Beavan, Sean Beavan

Fotografía: Jean-Philippe Bernier

Reparto: Ryan Guzman, Kyle Gallner, Tara Karsian, Joanna David, Emma Holzer, Alix Angelis


Exorcismos versión 2.0

Otra de exorcismos, en esta ocasión versión actualizada para millennials o eso parece a simple vista. ¿Qué hay detrás?, pues una película interesante y muy divertida que sabe jugar entre continuos guiños a la generación Y, y una sucesión de imágenes magníficamente rodadas sobre posesiones y otros aditivos terroríficos.


La historia, sin apartarse excesivamente de las premisas de este tipo de films, aporta elementos que la hacen muy atractiva y adaptada a los tiempos que corren. Esto contiene elementos peligrosos tales como que de aquí a unos años puede quedar muy desfasada, visto lo visto en cuanto a evolución de la tecnología. Pero no corramos tanto, hoy toca degustar The Cleansing Hour.

Drew y Max se dedican a un lucrativo negocio consistente en realizar exorcismos fake en streaming. Cuando Lane, la novia de Drew y actriz de segunda fila, se ofrece para sustituir a la persona que originalmente estaba prevista, un verdadero demonio la posee. La primera incredulidad acaba convirtiéndose en la peor de sus pesadillas.

Magnífica idea llevada a la pantalla de manera convincente. Su ritmo constante y vertiginoso ayuda a que se nos pasen por alto algunos detalles. Sin embargo la idea troncal se mantiene firme a través de un guion muy bien elaborado que va desgranando la historia hasta la explosión final. Es como un in crescendo en el que casi ni nosotros nos creemos lo que está pasando. Cuando parece que todo ha llegado al final vuelve a explotar la violencia a través de unas imágenes impactantes, muy bien rodadas a pesar de su parquedad.

Los demonios y otras criaturas del más allá van apareciendo, al principio tímidamente, más adelante en todo su esplendor llegando realmente a aterrorizar. Igualmente nos pone los pelos de punta la transformación de Lane, la cual va ocurriendo a fuego lento ya que si hubiera sido de golpe, la película hubiera quedado reducida a un cortometraje, precisamente el antecedente de este film rodado en 2016. Nosotros, y creemos que el público, nos alegramos de que haya podido realizar en toda su extensión, esto le permite profundizar en las historias de los personajes.


Nombrar, faltaría más, los excelentes efectos especiales, maquillaje y stunt que sin ser espectaculares cumplen con su cometido. El hecho de no convertirlos en protagonistas ayuda a que la historia acabe siendo bastante realista a pesar de lo que se nos cuenta.

El reparto está encabezado por Ryan Guzman y Kyle Gallner, una pareja que, cada uno en su papel, saben dar un toque muy particular a sus papeles. Por otro lado tenemos a Alix Angelis a la que le toca interpretar a la poseída. Lo hace de manera magistral, en un registro no apto para personas sensibles.

Estamos ante una película que colmará todos vuestros deseos más siniestros. Su puesta en escena, su historia y su desarrollo hará que disfrutéis de principio a fin. Recordad que es un film sobre exorcismos, no hace falta decir nada más.

Firma: Josep M. Luzán.
@Josep_Luzan