Hereditary review


En casa de los Graham están de luto, acaba de fallecer la abuela, que aunque fuera una mujer desagradable era parte fundamental del núcleo familiar. Días después del funeral, Charlie, la hija pequeña quien estaba muy unida a su abuela empieza a tener extrañas visiones a su alrededor.

Título original: Hereditary

Año: 2018

Duración: 126 min.

País: Estados Unidos

Director: Ari Aster

Guion: Ari Aster

Música: Colin Stetson

Fotografía: Pawel Pogorzelski

Reparto: Toni Collette, Gabriel Byrne, Alex Wolff, Milly Shapiro, Ann Dowd, Mallory Bechtel, Morgan Lund, Christy Summerhays, Jake Brown


El cine de terror todavía puede sorprender.

Esta cinta llevaba interesándome desde prácticamente al momento de conocer de su existencia, ya no solo por su protagonista, la siempre esplendida Toni Collette sino también por el más que interesante material promocional que iba saliendo en cuentagotas antes de su estreno. Además el tráiler mostraba un argumento sombrío y claustrofóbico (paradójicamente en una estupenda y gigante casa), lo que hizo que mis ganas fueran en aumento. Pero PARA NADA, me imaginaba tras visionarla lo que me iba a encontrar.


En casa de los Graham están de luto, acaba de fallecer la abuela, que aunque fuera una mujer desagradable era parte fundamental del núcleo familiar. Días después del funeral, Charlie, la hija pequeña quien estaba muy unida a su abuela empieza a tener extrañas visiones a su alrededor.

De antemano digo que no es la típica película de fantasmas ni de casas poseídas. La cinta no va por ahí. Aquí, sin destripar nada de la historia, nos encontramos ante un fuerte drama familiar con un potente componente de terror que se lleva toda energía vital del espectador. Aquí no hay momentos divertidos, entrañables, ni remotamente positivos. Hemos venido a sufrir por cada miembro de la familia, pues la relación entre ellos es el pilar en el que se fundamenta la historia y la que consigue que el espectador se involucre de pleno en la trama, sin esto Hereditary se queda más que coja.

Esta cinta es uno de esos pequeños milagros, y parte del mérito se lo lleva su productora A24, pues es impensable que una más grande y poderosa ceda tanto poder a un director primerizo, Ari Aster, el cual dirige y escribe la cinta. Y eso es un gran acierto pues se nota lo artesanal y pequeño del proyecto, únicamente cinco personajes de importancia y tres cuartas partes de la película en un solo escenario, lo que consigue que tras las poco más de dos horas de duración de Hereditary los conozcamos perfectamente en su entorno. Remarcar el estupendo trabajo de fotografía, de la mano de Pawel Pogorzelski, de la composición musical, de Colin Stetson, y del brutal trabajo del equipo de edición de sonido. Pero realmente la más inspirada es Toni Collette (El Sexto Sentido, Krampus: Maldita Navidad), su trabajo interpretativo es sublime, cada mueca, cada gesto y cada mirada está perfectamente plasmada en todo momento. No hay más que decir. Y eclipsa el trabajo del resto de miembros de la familia que también hacen un gran trabajo. Milly Shapiro tiene una presencia aterradora sin dejar de ser una niña y Alex Wolff (My Friend Dahmer) tiene madera para ser uno de los actores importantes de la próxima generación. Y luego está Gabriel Byrne (El Fin De Los Días, Sospechosos Habituales) el personaje más desdibujado de los protagonistas, aunque solo con un par de escenas logran definir un personaje mucho más profundo de lo que parece a priori.


La cinta no es perfecta, tarda mucho en arrancar, de hecho no consigue desprenderse de la sensación que el argumento no termina de desarrollarse hasta su mismo final. Esto no empaña la calidad general de Hereditary, pues estamos ante una de las más importantes cintas de género de este año sin lugar a dudas. Ves a verla.

Firma: Oriol Hernández.