Sitges - Nazareno Cruz y el Lobo review

Séptimo hijo, Nazareno Cruz está condenado a ser un Lobisome y, por ello, todos sus vecinos se preparan ante cualquier eventualidad. Pero Nazareno resulta ser todo lo contrario, el mejor amigo de todo el mundo y ¿El lobo? Habladurías.

Título original: Nazareno Cruz y el Lobo

Año: 1975

Duración: 84 min.

País: Argentina

Director: Leonardo Favio

Guion: Leonardo Favio, Jorge Zuhair Jury (Basada en la radionovela de Juan Carlos Chiappe)

Música: Juan José García Caffi

Fotografía: Juan José Stagnaro

Reparto: Juan José Camero, Marina Magall, Alfredo Alcón, Lautaro Murua


Hermosa, hipnótica y adelantada a su tiempo.

El realismo mágico latinoamericano es una corriente literaria que me fascina, esa mezcla de sentimientos exacerbados, donde lo real y lo sobrenatural están siempre muy cerca, pero ninguna de las adaptaciones a cine me convencieron… Y ahora que descubro Nazareno Cruz y el lobo, sé que estoy ante la MEJOR película al respecto.


Séptimo hijo, Nazareno Cruz está condenado a ser un Lobisome y, por ello, todos sus vecinos se preparan ante cualquier eventualidad. Pero Nazareno resulta ser todo lo contrario, el mejor amigo de todo el mundo y ¿El lobo? Habladurías.

Nada volverá a ser lo mismo desde Nazareno se encuentre con la hermosa Griselda y un extraño hombre haga su aparición en el pueblo.

Desde los títulos de crédito, uno sabe que Nazareno Cruz es algo especial, esa atmósfera ominosa, repicada por los truenos, mientras la vieja curandera/Bruja del pueblo grita a cámara que se acerca el séptimo hijo y la maldición de los hombres lobos. Así arranca una hora y veinte de auténtico deleite cinematográfico.

La obra de Leonardo Favio es una rara avis que se adelanta décadas a directores como John Woo o Quentin Tarantino por la hiperestilizacion de sus imágenes, el uso de la música para enfatizar, las situaciones alargadas hasta el infinito, ralentís que subrayan las emociones mientras decenas de palomas llenan la pantalla. En esta joya de arte, pues cada secuencia es una pintura distinta, uno se deja llevar por una historia que mezcla una historia de amor arrebatadora con un destino trágico. Para mí, Nazareno Cruz y el Lobo está hermanado con Orfeu Negro, donde Marcel Camus recreó una leyenda mitológica durante el carnaval de Rio de Janeiro y, al igual que aquí, se rompen las fronteras entre lo natural y lo sobrenatural.

El trabajo de Leonardo Favio y Jorge Zuhair Jury al guion es magnífico porque aunque el tema central es Nazareno Cruz y las elecciones que debe tomar - ¿Amor, riqueza, muerte u hombre lobo? – logran que funcione el elemento coral y los intereses de cada uno de los personajes: Nazareno, Griselda, el extraño, la bruja, la madre, la niña, el padre…

El trabajo del director de fotografía Juan José Stagnaro es para quitarse el sombrero, ya que dota a Nazareno Cruz y el lobo de un aire irreal, casi de cuento, donde la tierra, la naturaleza y el agua se mezclan. La música de Juan José García Caffi aporta el tono trágico que sobrevuela sobre la historia; atención al uso que se hace del tema Soleado del italiano Zacar, muy adelantado a Tarantino y la elección de música para sus películas.


Todos los actores y actrices parecen haber nacido para sus papeles, Juan José Camero, interpretando a Nazareno Cruz, tiene un rostro hermoso que se va oscureciendo según avanza la película; Marina Magall es la hermosa Graciela, la otra parte de este amor condenado, mientras Alfredo Alcón está tremendo en su papel del extraño cuya sombra amenaza a todo y a todos. El clásico Lautaro Murua es el padre de Gabriela, y solo puedo decir que está fantástico.

Nazareno Cruz y el Lobo no es terror al uso, sino una mezcla maravillosa de realismo mágico, fantasía, drama, amor… Pero hay dos hechos innegables: es una de las mejores películas sobre la maldición de los hombres lobos, y una obra de arte de principio a fin.

Firma: Javier S. Donate.

🎬 VOD