Voces review

Daniel y Sara forman un matrimonio que se complementa a la perfección a la hora del negocio: compran casas, las restauran, venden y vuelta al punto de inicio. Todo esto parece estar pasando factura al hijo de ambos, Eric, ya que muestra un extraño comportamiento que podría estar relacionada con la última casa en la que viven. Mientras todo el mundo cree que Eric está reclamando atención, puede que algo more en la casa y pueda acabar con todos.

Título original: Voces

Año: 2020

País: España

Director: Ángel Gómez Hernández

Guion: Santiago Díaz (historia de Víctor Gado, Ángel Gómez Hernández y Juan Moreno)

Música: Jesús Díaz

Fotografía: Pablo Rosso

Reparto: Rodolfo Sancho, Ramón Barea, Ana Fernández, Belén Fabra, Lucas Blas, Nerea Barros


Una genuina carta de amor al género de terror.

Desde hace años, en España tenemos un síndrome que se puede convertir en insidioso, generalmente viene impuesto por productores que no arriesgan demasiado o, peor aún, producen películas de terror sin el mínimo interés por el género y mitigan el terror puro con dramatismo en exceso. Ejemplos de esto pueden ser El Mal Ajeno de Oskar Santos, la empalagosa A Monster Calls de J.A. Bayona o Intruders de Juan Carlos Fresnadillo. Menos mal que luego tenemos debuts como el de Ángel Gómez Hernández y el universo parece recolocarse.

Daniel y Sara forman un matrimonio que se complementa a la perfección a la hora del negocio: compran casas, las restauran, venden y vuelta al punto de inicio. Todo esto parece estar pasando factura al hijo de ambos, Eric, ya que muestra un extraño comportamiento que podría estar relacionada con la última casa en la que viven. Mientras todo el mundo cree que Eric está reclamando atención, puede que algo more en la casa y pueda acabar con todos.


Hay furia en la ópera prima de Ángel Gómez Hernández, tras su multipremiado corto Behind, una furia entendida como un caudal de energía que salta a las imágenes, una furia que se convierte en una carta de amor al género puro y duro, que mezcla lo clásico con lo moderno y el terror occidente con el oriental. Este es el mayor acierto de Voces y que minimiza los errores que comentaré más adelante: es una película de terror con unos referentes clásicos que el autor no esconde, los personajes son tan internacionales, como lo es el género, lo que ayuda a que cualquier espectador en cualquier lugar del mundo pueda conectar con lo que se cuenta. Otra medida acertada es utilizar la tecnología – básicamente móviles y walkie talkies  -como apoyo a la historia, sin convertirse en una pata narrativa más.

Si la cámara de Ángel Gómez Fernández es briosa, el guion de Santiago Díaz cumple con su objetivo: entretener, asustar, hacer olvidar que estas sentado en una sala de cine. Podemos encontrar ecos a películas que vienen desde los años setenta hasta ahora, y esa mezcla resta algo de originalidad al conjunto, pero juega sabiamente con el ritmo para entretener; atención al uso que hace la historia de las moscas, entre asqueroso y súper ingenioso. Saltando de campo pasamos a la fotografía, obra de Pablo Rosso, quien lleva unido al género casi toda su carrera y que aquí firma un trabajo sólido donde cualquier esquina puede ser una trampa.


En el lado actoral no podemos poner queja alguna, Rodolfo Sancho, Belén Fabra y el niño Lucas Blas componen sin problemas esta familia que vivirá un infierno debido a las fuerzas ocultas, pero uno no puede hacer otra cosa que rendirse al tándem compuesto por Ramón Barea y Ana Fernández, como padre creyente e hija escéptica, unos personajes que recuerdan al tándem formado por Vera Farmiga y Patrick Wilson como los Warren en The Conjuring.

Voces no es perfecta pero si la película española de terror más honesta en muchos años, y sorprende su crueldad respecto a los personajes para que el espectador no sepa anticipar la trama. Quién sabe, si Gómez Fernández y sus socios creativos se atreven a ello, igual podríamos hablar de una franquicia de películas protagonizadas por Ramón Barea y Ana Fernández. El que esto escribe no tendría problemas en tener dos o tres películas como esta al año.

Firma: Javier S. Donate.