We Summon the Darkness review


Corren los ochenta y el satanismo está de moda entre los jóvenes, a su vez, se están protagonizando rituales satánicos en los que están matando a gente. La investigación apunta a que la oleada de asesinatos parece estar relacionada con la gira de un grupo satánico. Un trío de chicas conocerá a un trío de chicos en uno de estos conciertos, juntos acudirán a la casa de una de estas chicas donde lo más inesperado está por ocurrir.

Título original: We Summon the Darkness

Año: 2019

Duración: 91 min.

País: Estados Unidos

Director: Marc Meyers

Guion: Alan Trezza

Música: Tim Williams   

Fotografía: Tarin Anderson

Reparto: Alexandra Daddario, Maddie Hasson, Johnny Knoxville, Keean Johnson, Logan Miller, Amy Forsyth, Allison McAtee, Austin Swift


Directa y desenfadada.

El terror recreativo está en auge, entendamos este concepto como el cine de género directo a divertir sin dar demasiadas vueltas a la historia y sin buscar profundizar en reflexiones en verso a lo que estamos viendo. We Summon the Darkness es justamente esto, un film que no pretende inventar nada, y no lo hace, pero que cumple con creces con su objetivo, entretiene y lo hace muy bien.


Corren los ochenta y el satanismo está de moda entre los jóvenes, a su vez, se están protagonizando rituales satánicos en los que están matando a gente. La investigación apunta a que la oleada de asesinatos parece estar relacionada con la gira de un grupo satánico. Un trío de chicas conocerá a un trío de chicos en uno de estos conciertos, juntos acudirán a la casa de una de estas chicas donde lo más inesperado está por ocurrir.

La película arranca con una introducción a modo de presentación de personajes de manera suficientemente dinámica donde media hora después y tras algunos diálogos divertidos entre medio ya estamos metidos en plena acción, así es, en apenas treinta minutos ya vamos cuesta abajo con los sesenta mejores minutos del film. Un salto en la historia muy marcado, en forma de giro de la trama, sorpresivo especialmente por la transferencia de lo realista o creíble a lo absurdo o más peliculero con gran beneficio para la trama.

El éxito de este cambio de rumbo y del resultado positivo global de la película es gracias a tres factores muy diferenciales, por un lado la dirección vivaz de Marc Meyers (responsable de la adaptación del cómic My friend Dahmer), por otro lado el dinámico montaje de Jamie Kirkpatrick y Joe Murphy que hacen de las secuencias de acción puro entretenimiento y finalmente del acierto en el cast que paso a detallar a continuación.

Nadie ha roto la caja de los modelos para componer el elenco y esto se nota, un perfil de actores altamente fidedigno que se ajusta perfectamente a la línea de la historia es un punto a favor. El trío principal de actrices resulta una mina de oro para el desarrollo de la película, pues sin dejar de lado a Amy Forsyth, tanto Alexandra Daddario como Maddie Hasson aciertan en sus roles, donde parece que se debieron divertir bastante en el rodaje y eso se nota en los resultados. Para que en una historia tan surrealista como esta, llena de momentos bipolares, todo lo que ocurra sea válido, hay que creerse muy bien a los actores así como a las situaciones que dan vida éstos, y en este caso es un dicho y hecho. Magnífica por lo tanto la dirección de actores por la parte que le toca, pues además del cartel principal, la manera en que los secundarios más presentes como Keean Johnson y Logan Miller o los más casuales como Austin Swift, Johnny Knoxville o Allison McAtee brillan cuando toman el protagonismo principal, relevando a las caras más visibles es simplemente de aplauso.


Por otro lado, el tratamiento del terror en medio de una actitud por parte de las protagonistas, como si de un club social se tratase, resulta bastante mofo y es algo con lo que divertirse.

Como anécdota y teniendo en cuenta que por supuesto no es el objetivo de la película, resulta igualmente curioso los diferentes puntos de vista que se muestran del satanismo o de la manera en que se puede entender éste según sea el observador.

Como podréis comprobar por vosotros mismos en caso de que confiéis en mi criterio, en We Summon the Darkness encontraréis 91 minutos de puro entretenimiento con una buena dirección técnica y artística además de un guion sin pretensiones pero con los detalles bien contrastados que va cada vez a más. Es una película para divertirse y aplaudir.

Firma: Gerard FM.
@tmagerard