All Cheerleaders Die review


Título original: All Cheerleaders Die

Año: 2013

Duración: 90 min.

País: Estados Unidos

Director: Lucky McKee, Chris Sivertson

Guión: Lucky McKee, Chris Sivertson

Música: Mads Heldtberg

Fotografía: Greg Ephraim

Reparto: Caitlin Stasey, Sianoa Smit-McPhee, Brooke Butler, Amanda Grace Cooper, Reanin Johannink, Tom Williamson, Chris Petrovski, Leigh Parker, Nicholas S. Morrison, Jordan Wilson, Felisha Cooper, Sidney Allison, Libertad Green


Adolescencia y terror, mezcla perfecta.

Cuando disfrutamos de las primeras imágenes de All Cheerleaders Die pensamos, ¡oh no, la típica comedia americana de adolescentes!, no es del todo así, aunque no por ello renuncie a las situaciones que acarrean ese tipo de filmes. Supongo que para desmentir esa idea inicial, no tiene rubor alguno en mostrarnos imágenes impactantes y situaciones perversas, y es que la peliculita se las trae. Su originalidad hace que la sigamos con interés aunque no seamos muy partidarios de las historias rosa.

El inicio es tremebundo sacando las primeras carcajadas de un público que no sabe lo que le espera. No obstante los espectadores también son de armas tomar, seguramente si pudieran se meterían en la pantalla y dejarían todo hecho un asco. Me imagino un decorado lleno de restos de comida, latas de cerveza, ceniceros a rebosar, sustancias altamente nocivas, basura acumulada, bueno cosas de esas que aunque las hayamos sufrido en nuestras carnes, nunca las podremos asimilar. A medida que va avanzando la cinta, la cosa se va complicando y afloran temas no tan simpáticos como puede ser el de la violencia de género, que flota en el ambiente sin que sea el principal, pero que deja un cierto mal cuerpo.

Nos encontramos con otra película bicéfala. Últimamente parece que esto se ha puesto de moda. En este caso tenemos a Lucky McKee y Chris Sivertson, que hacen las funciones de directores y guionistas. El primero es un viejo conocido nuestro ya que dirigió y escribió la impactante The Woman allá por el 2011, en cuanto a Chris estamos ante un hombre de cine, que ha tocado todos los palos, tanto técnicos como creativos.

Mäddy es una adolescente que tiene ciertos problemas con el capitán del equipo masculino de fútbol americano del instituto. Para arreglar esos asuntos, a su manera, no duda en inscribirse en el grupo de cheerleaders. De un tema tan simple se deriva una historia que tomará increíbles caminos sobrenaturales.

Entretenida y divertida cinta que tiene como principal misión la de hacer pasar un rato divertido, que no es poco. Para ello se sirve de un guión muy bien estructurado que plasma, por la manera en que está dirigida, de manera simpática y amena una obra truculenta y salvaje. También se sirve de unas interpretaciones que cumplen sobradamente su objetivo. Los nuevos valores del cine estadounidense muestra aquí su talento, aunque están dibujados de manera un tanto simple y superficial, es lo que tiene hacer películas sobre adolescentes. Entre el amplio reparto, destacaría a Tom Williamson, como malo, malísimo, y a todas las chicas, empezando por una alocada Brooke Butler, una enigmática Sianoa Smit-McPhee y la protagonista Caitlin Stasey. La música de Mads Heldtberg da un toque de frescura muy acertado, porqué oxigena las, a veces, asfixiantes imágenes.

En fin, no es la típica alocada comedia americana. Tiene mucho más, todo ello tenebroso y con un trasfondo que hay que mirar detenidamente para darse cuenta. La fabulación quizás se les va de madre, quedando un film, para mi gusto, demasiado serio al final. De todas maneras es recomendable al 100%.

Firma: Josep M. Luzán.