Deerskin review


Título original: Deerskin

Año: 2019

Duración: 77 min.

País: Francia

Director: Quentin Dupieux

Guion: Quentin Dupieux

Música: Janko Nilovic     

Fotografía: Quentin Dupieux

Reparto: Jean Dujardin, Adèle Haenel, Albert Delpy, Coralie Russier, Laurent Nicolas, Marie Bunel, Pierre Gommé, Caroline Piette, Stéphane Jobert


Tan impredecible como divertida.

Las personas pueden llegar a tener muchas obsesiones, las hay de más comunes y compartidas pero también existen de muy particulares. Desde que se tiene uso de razón podemos perderla por cualquier fijación que tengamos entre ceja y ceja si se vive con la suficiente obsesión. Esta es la historia de una de las obsesiones más extrañas que se hayan podido ver en el cine. Pasen y vean.


Georges es un peculiar hombre que parece abducido por la chaqueta de cuero que acaba de adquirir, la pasión por su cazadora de piel de ciervo le llevará a cometer actos irracionales para el sentido común, arropado por una atmósfera de indiferencia generalizada.

Estamos ante el nuevo film del productivo y extravagante director francés Quentin Dupieux, que tras presentar el año pasado el film Au poste! vuelve a la carga nuevamente con el humor satírico que le caracteriza en una historia completamente distinta pero con el mismo nivel de absurdo estandarizado entre los protagonistas que tanto gusta a los fans del director y que tanto desagrada a sus detractores, porque si algo tiene Quentin Dupieux para los que no le conozcan, es que o te gusta o no, sin existir ni escalas de grises ni lugar para las equidistancias.

En esta ocasión la capacidad de sorprender del autor francés supera las situaciones ilógicas a las que somete a sus personajes en la mayoría de sus trabajos anteriores, porque aunque en esta caso también es así no es la única baza ya que el inusual guion impregnado de metacine teje una delgada línea entre lo que es la situación real del personaje y la película que ha decidido rodar, teniendo incluso en cuneta la manera en que está rodado el relato. Este embrollo despliega entre el público una sensación de no saber por dónde va a resolver la situación así como a hacer imposible la deducción del final.

Todo ello es posible no solo por el acierto del nombrado con anterioridad, sino también por el trabajo abismal y el peso que soporta el actor principal de la película y prácticamente único protagonista en la mayoría de la duración del metraje, el veterano cinematográficamente hablando Jean Dujardin, quien recordaréis por La french, The artist, Pequeñas mentiras sin importancia, entre otros trabajos, aunque en esta ocasión ligeramente irreconocible con una frondosa barba, muestra carácter y mucha profesión con una soltura apabullante ante un personaje que vive en el delirio constante entre lo que es real y lo que no, atrapado por su obsesión pero feliz de encaminar su vida hacia dónde pretende ir, a posta o no, da lugar para metáfora si se quiere. La figura como comento vital en el éxito de la calidad del film, ha sido acompañada por momentos por la actriz Adèle Haenel en el papel de una camarera que parece querer cambiar su futuro sin cuestionarse demasiado la realidad y dando nuevamente opción a reflexiones en torno al mundo del cine.


Más allá del divertimento express que se puede obtener en esta comedia negra de muy corta duración, es bastante complaciente para los amantes del terror ver la transformación y la estética de película slasher que va obteniendo la cinta por momentos, ¿homenaje agradable o casualidad interesante?

Firma: Gerard FM.
@tmagerard