Z review

Una familia absolutamente normal vive con una rutina acomodada. Un día, el niño empieza a hablar con un amigo imaginario, un juego normal para su edad y los padres no le dan más importancia, pero al cabo del tiempo los juegos del niño se irán tornando más extraños y lo que parecía un inocente juego acabará por convertirse en una pesadilla.

Título original: Z

Año: 2019

País: Canadá

Director: Brandon Christensen

Guion: Brandon Christensen, Colin Minihan

Fotografía: Bradley Stuckel

Reparto: Keegan Connor Tracy, Jett Klyne, Sean Rogerson, Sara Canning, Stephen McHattie, Chandra West, Ali Webb


Una nueva muestra de terror en familia.

Se está volviendo un subgénero en si mismo el de los niños creepys con madres que se sienten inútiles al no poder proteger a sus hijos. Sólo en los últimos años podemos hablar de The Prodigy, Badabook, El Hijo, Bosque Maldito y un largo etcétera. Ciertamente es una temática lo suficientemente golosa para una película de terror decente. Y a este saco que comento hay que añadirle como un miembro de honor a Z.


Una familia absolutamente normal vive con una rutina acomodada. Un día, el niño empieza a hablar con un amigo imaginario, un juego normal para su edad y los padres no le dan más importancia, pero al cabo del tiempo los juegos del niño se irán tornando más extraños y lo que parecía un inocente juego acabará por convertirse en una pesadilla.

Esta película no inventa la rueda ni tampoco lo pretende, sigue el clásico esquema de bola de nieve, un in crescendo que no se detiene en su primera parte pero, que por razones argumentales, frena en seco en su último tercio. Aún sigue siendo interesante pero al cambiar el subgénero de entes sobrenaturales a casas encantadas (que no son lo mismo) todo se vuelve bastante menos intenso y, a la larga, menos entretenido. Pero volviendo a su divertido desarrollo, está plagado de escenas de terror curiosas, no son la gran cosa para el devorador de películas de terror, pero para un público algo menos habituado puede ser una cinta bastante decente. Como decía al principio, no crea un nuevo paradigma en el género ni dejará en ti una huella imborrable, pero mientras dura la cinta te lo pasarás bien con algunos trucos correctos.

Dirige Brandon Christensen su segundo largometraje tras Still/Born del 2017 y con su correspondiente review en esta web. Comparando ambas películas se nota pasión por el género y una curva ascendente en calidad, ambas tienen más que correcta factura pero hay detalles en Z que marcan una progresión que nos motiva a esperar con expectativas su siguiente trabajo. Protagoniza Keegan Connor Tracy (Destino Final 2, Dead Rising: Endgame) en el papel de aguerrida madre dispuesta a todo por proteger a su hijo, paradójicamente su mejor versión llega cuando su personaje está sola en pantalla durante bastantes minutos y los aguanta perfectamente en un ejercicio de interpretación notable. Destacar también al joven Jett Klyne (The Boy, Devil in the Dark) como un estupendo niño creepy.

El último párrafo uno suele repetirse. Es una película entretenida y correcta, no busques grandes alardes ni novedades asombrosas, Z es una película de género más y una bastante divertida. Si eres de los que lo devoran todo esta película es una propuesta perfectamente aceptable.

Firma: Oriol Hernández.
@Oriol_TW