The Room review

Matt y Kate se trasladan a un nuevo hogar. La mansión tiene una habitación secreta que tiene la particularidad de que, cual linterna mágica, concede todo aquel deseo que se le pida. Tras pasárselo en grande con todo tipo de excesos terrenales, no se les ocurre otra cosa que pedirle el hijo que tanto desean. Las consecuencias no son como habían imaginado.

Título original: The Room

Año: 2019

Duración: 100 min.

País: Francia

Director: Christian Volckman

Guion: Eric Forestier, Christian Volckman, Sabrina B. Karine

Música: Raf Keunen

Fotografía: Reynald Capurro

Reparto: Olga Kurylenko, Kevin Janssens, Marianne Bourg, Francis Chapman, John Flanders, Joshua Wilson


Visualmente atractiva pero poco más.

Nos encontramos de nuevo con una película de casas encantadas. Esta etiqueta parece así de entrada bastante simple para lo que nos intenta explicar The Room. Abarca, para bien o para mal, otros temas tales como la codicia que, según como se enfoque, parece no muy terrorífico. Esa deriva narrativa nos lleva de un lado a otro sin saber muy bien qué estamos viendo.


Esto último viene a cuento por la introducción de algunos ingredientes que aun siendo interesantes vistos individualmente, al juntarlos con otros hacen un plato visualmente deseable pero de un sabor algo insípido. ¿Cómo no?, el aderezo que le hubiera ido bien es que se hubiera introducido más de lleno en el terror.

Matt y Kate se trasladan a un nuevo hogar. La mansión tiene una habitación secreta que tiene la particularidad de que, cual linterna mágica, concede todo aquel deseo que se le pida. Tras pasárselo en grande con todo tipo de excesos terrenales, no se les ocurre otra cosa que pedirle el hijo que tanto desean. Las consecuencias no son como habían imaginado.

A pesar de lo atractivo de la historia, al transcurrir los minutos nos da la sensación de haber caído en una trampa. La trama se va complicando por momentos, resintiéndose lo que en principio funcionaba la mar de bien. Su excesivo apoyo en lo fantástico le va muy en contra, añorando escenas mucho más truculentas, ocasiones para ello las tienen.

La película, de todas maneras, cuenta con algunos alicientes que pueden provocar que a un tipo de público le encante. Su lado más soft puede ayudar a eso. Da la sensación de ser, y aquí hago énfasis en que es una opinión muy personal, un film femenino, dicho esto en la parte más positiva del término y sin querer crear polémica. La razón por la que digo esto es por la gran importancia que adquiere la palabra madre.

Christian Volckman, un director especializado en animación, se estrena en el mundo del largometraje convencional con The Room. Ese antecedente pesa quizás demasiado en su nueva película. Tampoco queremos decir con esto que se asemeje a un cómic animado, pero tiene cierto toque visual que puede que hubiera quedado mejor en el mundo del dibujo.


La pareja protagonista está formada por la joven Olga Kurylenko (Seven Psychopaths, Oblivion) y Kevin Janssens (Revenge). Su escasa química hace resentir una relación que, por necesidades del guion, va cayendo en picado, con lo que su involuntaria aportación ayuda en ese sentido. Joshua WilsonFrancis Chapman y John Flanders (MoonwalkersLa French), por este orden y no puedo decir los motivos, les secundan.

Para acabar decir que es una película que bajo su aparente simplicidad, se va volviendo cada vez más complicada, con lo que si estáis dispuestos a llegar hasta el final, no seremos nosotros quienes os lleven la contraria.

Firma: Josep M. Luzán.
@Josep_Luzan