El Cerro de los Dioses review

La policía investiga la desaparición de un joven periodista. Entre el grupo de personas interrogadas se encuentran su colaboradora, con quien estaba trabajando en un documental sobre la fama, el cámara que los acompañaba y un grupo de famosos a los que entrevistaron. Las versiones se contradicen unas con otras y la aparición del material grabado llevará al descubrimiento de una oscura tradición en un pueblo perdido de España: Fuentelsaz.

Título original: El Cerro de los Dioses

Año: 2019

País: España

Duración: 80 min.

Director: Daniel M. Caneiro

Guion: Daniel M. Caneiro, Borja Figuerola

Música: Maese César

Fotografía: Jep Brengaret

Reparto: Paula Muñoz, Jaume Ulled, Itziar Castro, Carmen Muga, Will Shepard, Christian Caner, Lluis Altés


Una parábola sobre la fama y la muerte.

En todo género cinematográfico siempre hay ese rinconcito que investiga lo rural: romances campesinos, thrillers ambientados en granjas, hijos perdidos entre la espesura…  Enfocado al terror encontramos todas esas historias sobre lugares remotos que resultan bucólicos y, de cerca, ocultan peligrosos secretos. Por poner dos ejemplos tendríamos The Wicker Man de Robin Hardy y The Texas Chainsaw Massacre de Tobe Hooper; El Cerro de los Dioses, de Daniel M. Caneiro podría enmarcarse en este tipo de cintas.


La policía investiga la desaparición de un joven periodista. Entre el grupo de personas interrogadas se encuentran su colaboradora, con quien estaba trabajando en un documental sobre la fama, el cámara que los acompañaba y un grupo de famosos a los que entrevistaron. Las versiones se contradicen unas con otras y la aparición del material grabado llevará al descubrimiento de una oscura tradición en un pueblo perdido de España: Fuentelsaz.

La ópera prima de Daniel M. Caneiro juega con distintos formatos – interrogatorios policiales, el rodaje del documental, entrevistas a conocidos del desaparecido o a celebridades, videos de youtubers – con la idea de conformar un puzle para que el espectador vaya uniendo piezas de la historia; el concepto funciona a medio gas debido a que muchas de estas piezas, que deberían ofrecer información, no terminan de cuajar porque da la impresión de haber sido hechas para rellenar metraje. La idea principal es atractiva, ¿Cuál es el límite para alcanzar la fama? ¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar?, pero tanto Caneiro como su coguionista Borja Figuerola dedican demasiado tiempo a gente ya famosa como Raúl Arévalo, José Corbacho, Melina Matthews o Dafnis Balduz, que da más sensación de estar ahí por amiguismo que para aportar a la historia.


Parte de la sensación de “casi” que encontramos en El Cerro de los Dioses viene porque los distintos enfoques de la historia se interrumpen unos a otros sin hacer avanzar la trama – por ejemplo todo lo relacionado con el segmento dedicado al programa de Itziar Castro – y haciendo que el interés suba y baje; esto viene dado también por un trabajo actoral irregular ya que tanto Paula Muñoz como Christian Caner y Jaume Ulled mantienen el tipo hasta que la trama llega a Fuentelsaz y quedan eclipsados por Carmen Muga haciendo de Tania y, sobre todo, Lluis Altés como el alcalde del pueblo, un auténtico roba escenas que merecería una película solo para su personaje; el que esto escribe siguió con interés irregular la trama hasta que aparecen Muga y Altés y empezó a echarles de menos cada vez que salían de escena. Itziar Castro, Will Shepard y el resto de actores y actrices se interpretan a sí mismos con mayor o menor fortuna.

Si tuviéramos que determinar el mayor fallo de la opera prima de Daniel M. Caneiro es su exceso de ambición – que nunca viene mal siempre y cuando sepa enfocarla – y el exceso de formatos que embarullan el ritmo interno de El Cerro de los Dioses. En cuanto a lo mejor, su acercamiento al terror rural encarnado en Fuentelsaz – me encantaría ver una cinta ambientada exclusivamente en este lugar y protagonizada por Lluis Altés  y Carmen Muga– y sobre todo la idea de ese terror primigenio y caprichoso que habita entre los humanos con una misión simple: decidir sobre el éxito o fracaso de unos y otros; aunque solo sea por este concepto, merece la pena el visionado de El Cerro de los Dioses.

Firma: Javier S. Donate.