You Might Be the Killer review


Chuck recibe una llamada en la tienda de comics y merchandising en la que trabaja, se trata de su amigo Sam: un asesino en serie está acabando con los monitores del campamento de verano familiar. El recuento de muertos aumenta mientras Chuck intenta, vía telefónica, ayudar a Sam para descubrir la identidad del asesino y acabar con él.

Título original: You Might Be the Killer

Año: 2018

País: Estados Unidos

Duración: 92 min.

Director: Brett Simmons

Guion: Brett Simmons, Covis Berzoine

Fotografía: Andrew Strahorn

Música: Andrew Morgan Smith

Reparto: Fran Kranz, Allyson Hannigan, Brittany S. Hall, Jenna Harvey, Patrick R. Walker


Un entretenido carrusel de muertes y referencias.

El químico Antoine-Laurent Lavoisier dijo que la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma. Lo mismo podríamos aplicar al slasher, creado a finales de los 70 del siglo XX que años después, y tras cientos de películas, busca redefinirse una vez tras otra con fortuna desigual. You Might Be The Killer, la tercera película de Brett Simmons, con guion coescrito junto a Covis Berzoine, se centra en los slasher ambientados en campamentos de verano y cuyos orígenes encontramos en Friday The 13th de Sean S. Cunningham y The Burning de Tony Mayland.


Chuck recibe una llamada en la tienda de comics y merchandising en la que trabaja, se trata de su amigo Sam: un asesino en serie está acabando con los monitores del campamento de verano familiar. El recuento de muertos aumenta mientras Chuck intenta, vía telefónica, ayudar a Sam para descubrir la identidad del asesino y acabar con él.

Los aficionados al cine de terror ya estamos acostumbrados a que cuando un subgénero flaquea solo hay dos salidas, que es utilizar el elemento meta genérico o, la peor solución de todas, llevar la historia al espacio exterior. Simmons y su coguionista toman la primera vía y le añaden dos elementos que hacen funcionar la historia: llenar You Might Be the Killer de referencias para que el espectador avezado no solo disfrute con la película sino que pueda obtener puntos extras al descubrir los “huevos de pascua” – desde Friday The 13th hasta Evil Dead de Sam Raimi pasando por The Mask de Chuck Russel -, sino también jugar con la existencia de las cintas slasher en este universo y, tal como ocurre en Scream de Wes Craven y Kevin Williamson, utilizar las reglas del slasher para intentar salvarse y aquí tenemos conversaciones acerca de los motivos ocultos del serial killer por acabar con los monitores del campamento, quién será la final girl o como los asesinos tienden a resucitar pasado el tiempo.

La película de Simmons es dinámica y está repleta de encanto debido a la fotografía de Andrew Strahorn y a la poderosa música de Andrew Morgan Smith que añaden el sabor clásico que este tipo de cintas deben tener; asimismo los asesinatos mezclan prostéticos y ordenados de tal manera que uno vuelve a sentirse en Cristal Lake, el campamento madre de este You Might Be the Killer.


Como ocurre en los meta-slasher, donde el espectador debe poner cara y nombre a los protagonistas ya que no se tratan “solo” de carnaza, al frente del reparto dos nombres surgidos del universo televisivo de Joss Whedom y, así, encontramos a Fran Kranz salido de Dollhouse y a Allyson Hannighan, la inolvidable Willow de Buffy The Vampire Slayer; a pesar de no compartir plano en momento alguno, la química entre ambos funciona y da armazón a una historia que avanza y retrocede para deleite de los espectadores.

You Might Be the Killer es una cinta que se sabe imitadora, y esto juega a su favor ya que el espectador profano la disfrutará mientras los expertos en este tipo de cine podrán poner en práctica sus conocimientos del slasher.

Firma: Javier S. Donate.