The Dark review


Una adolescente que tiene unos gustos culinarios algo especiales se hace amiga de un chico ciego que encuentra en medio de un precioso bosque. Ambos han sido víctimas de abusos inimaginables, encontrando consuelo uno en el otro. Ante ellos la desesperación y un oscuro futuro. La posibilidad de luz al final del túnel se hace presente aunque para ello tengan que recorrer un tenebroso camino.

Título original: The Dark

Año: 2018

Duración: 95 min.

País: Austria

Director: Justin P. Lange

Guion: Justin P. Lange

Fotografía: Klemens Hufnagl

Reparto: Nadia Alexander, Toby Nichols, Karl Markovics, Margerete Tiesel


Oscura historia de terror inteligente.

De películas con amores imposibles posibles, perdonarme este adorno literario, hay unas cuantas, entre ellas me gustaría destacar Mon Ange (Harry Cleven, 2016) que trata del romance entre una chica ciega y un hombre invisible. En The Dark esto se produce entre un joven ciego y una adolescente bastante poco agradecida físicamente, no por haber nacido de esa manera, sino por el resultado de un hecho bastante terrorífico. Esto lo hemos visto de manera abundante en el mundo del cine. Tampoco penséis que llega a ser del todo la típica película de venganza, aunque ese sentimiento aparezca de manera sutil.


Esta premisa condiciona toda la cinta que tiene la particularidad de no seguir cronológicamente los acontecimientos. Los saltos presente-pasado o flashbacks se usan de manera muy inteligente para explicarnos algo muy oscuro y tenebroso. Eso nos sirve para comprender hasta dónde puede llegar la locura.

Una adolescente que tiene unos gustos culinarios algo especiales se hace amiga de un chico ciego que encuentra en medio de un precioso bosque. Ambos han sido víctimas de abusos inimaginables, encontrando consuelo uno en el otro. Ante ellos la desesperación y un oscuro futuro. La posibilidad de luz al final del túnel se hace presente aunque para ello tengan que recorrer un tenebroso camino.

Buen debut en el largometraje de Justin P. Lange que se introduce en el terror de manera elegante con una historia, de la cual es autor, y que escarba en los peores atributos del género humano. Su falta de comercialidad puede que le vaya algo en contra, no porque sea absolutamente necesaria sino porque su ausencia hace que cueste algo de digerir. Los que seguís este medio ya os habréis dado cuenta de que esa particularidad no es de las cosas que más valoremos, pero dotar a un film de algo que llegue a un espectro más amplio de público sí lo que tenemos que puntuar.

El apartado gore está bastante bien resuelto, con un equipo de maquillaje, efectos visuales y stunt que hace un gran trabajo y con unas escenas, un poco escasas por cierto, bastante impactantes, no escatimando ningún tipo de salvajadas presentadas en la pantalla.


Vamos con las interpretaciones. Encabeza el reparto una jovencísima Nadia Alexander (The Sinner), secundada por Toby Nichols (Iron Fist), Karl Markovics (Rex: Un Policía Diferente) y Margarete Tiesel (Autumn Blood).

Para finalizar decir que estamos ante una cinta resultona, que en absoluto se aparta del género de terror y que os proporcionará un agradable visionado. Creemos que son argumentos suficientes para recomendarla incluso a los no fans del terror puesto que introduce elementos que harán que le deis a la cabeza.

Firma: Josep M. Luzán.
@Josep_Luzan